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miércoles, 16 de febrero de 2022

Depresión y Ansiedad

 


A menudo se confunde la depresión con estar triste o “bajoneado”.

La DEPRESIÓN se caracteriza por tener sentimientos de ansiedad y/o tristeza, apatía o irritabilidad la mayor parte del tiempo, aunque no haya causa aparente.

También se relaciona con otros síntomas, como:

-        - Trastornos del sueño.

-        - Trastornos del apetito.

-        -  Molestias estomacales o intestinales.

-        -  Dolores de cabeza.

-        -  Dificultad para concentrarse.

-        - Sentimientos de soledad.

-        -  Cansancio continuo, etc.


-       El trastorno de ANSIEDAD incluye síntomas que pueden variar mucho de una persona a otra. 

 es No es solo la sensación de nerviosismo, sino síntomas como:

-       - Preocupaciones y miedos intensos, a menudo irracionales.

-       - Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe.

-        - Episodios repentinos de miedo o terror (ataques de pánico).

-        - Fobias.

-        - Ansiedad social y evitación de ciertas situaciones que pueden desencadenar malesta

DESENCADENANTES

Trastornos como la depresión o la ansiedad puede aparecer sin causa aparente, suele tener su origen en circunstancias de la vida que no se han resuelto adecuadamente o provocan un grave estrés de forma continuada. Sin embargo, es común que estos desencadenantes ocurrieran mucho tiempo antes de que se llegue a detectar la ansiedad o la depresión, por lo que a veces es difícil localizarlos.

En ocasiones, pueden aparecer en circunstancias puntuales que pueden resolverse de forma espontánea. Por ejemplo, ante la pérdida de un puesto de trabajo, una ruptura sentimental, una mudanza y otras situaciones de cambio brusco o no deseado.

No obstante, a menudo el estrés crónico es consecuencia de circunstancias vitales que la persona afectada no puede remediar. Por ejemplo, es habitual entre las personas que cuidan de un enfermo dependiente o que se encuentran en situación de exclusión social o económica.

En los últimos tiempos,  el mundo  se ha visto en mayor o menor medida afectada por el virus  COVID-19. Desde que se desencadenó la crisis y especialmente a causa de las medidas de confinamiento, los síntomas de depresión y ansiedad aumentaron, afectando a muchas personas.


LA RELACIÓN ENTRE DEPRESIÓN Y ANSIEDAD

Estas dos patologías pueden coexistir en muchos casos.

La ansiedad puede presentarse como un síntoma de depresión clínica, De hecho, más del 50% de los pacientes depresivos tienen ansiedad.

Pero también puede suceder que se desencadene una depresión a causa de un trastorno de ansiedad, como en el caso del trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

Especialmente si no se trata adecuadamente y se mantiene la situación de forma prolongada.

La ayuda por parte de profesionales de la salud mental es muy eficaz conteniendo y revertiendo estos síntomas.

Con el tratamiento adecuado, puedes evitar que la ansiedad y la depresión se apoderen de tu vida.

sábado, 23 de octubre de 2021

EL MIEDO EN NIÑOS

 EL MIEDO EN LOS NIÑO un

"El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son". Tito Livio.

EL MIEDO EN LOS NIÑOS

Ps. Rocxana Croce.

Es una sensación desagradable que se vive en un determinado momento de la vida del niño y que genera angustia y luego miedo. 

El miedo se aprende y es provocado por lo no existente o por lo existente, cuando siente amenaza de algo que ha registrado su memoria. 

Todo hecho que ha vivido con angustia, por unas ideas que le acuñaron, queda registrado dentro del niño, y sale como alarma en cada situación que te lo recuerda. 


Técnica:

Existen muchas técnicas para quitar el miedo en los niños. Una de ellas es la Desensibilización sistemática (DS) (Joseph Wolpe y Edmund Jacobson), que tiene dos principios fundamentales: 

1º  -   Una emoción puede contrarrestar otra emoción.

2º - Es posible habituarse a las situaciones amenazadoras. Para conseguir la DS hay que considerar: 

  • Saber relajarse mediante la técnica de relajación progresiva. 
  • Creación de una serie gradual de situaciones de práctica que producen ansiedad, llamadas “jerarquía”.
  • Las situaciones pueden practicarse en la imaginación o en la realidad. 
  • Recorrer las situaciones graduadas relajándose en cada una y dominándola antes de pasar a la siguiente.

sábado, 2 de octubre de 2021

Educar en la Empatía

 


Ps. Rocxana Croce.

La empatía es una importante capacidad de ponerse en el lugar del otro, de entenderlo y tratar de comprender qué pasa por su mente, cómo y por qué se siente así; pero no desde nuestra perspectiva sino intentando pensar cómo piensa la persona, con sus creencias, sus valores.

La falta de capacidad para reconocer los sentimientos de los demás conduce a la ineptitud y la torpeza en las relaciones humanas.

Para desarrollar estas potencialidades es preciso ejercitar la capacidad de observación y de escucha, para saber cómo se siente la otra persona: ¿Cuida en exceso su imagen o va descuidada?, ¿Baja el tono de voz cuando menciona determinados temas?, ¿Suele sonreír o frunce el ceño? Con una mirada atenta podemos intuir si se siente bien, regular o mal.

El desarrollo de la empatía nos permite establecer relaciones más sanas y auténticas e incluso evitar o prevenir conflictos. Es clave en las relaciones interpersonales exitosas, es la capacidad de “leer emocionalmente” al otro.

Vemos algunas personas intelectualmente más brillantes que llegan a fracasar en su relación con los demás y resultar incluso insensibles, arrogantes y hasta odiosas, por un deficiente desarrollo de la capacidad de la empatía.

En profesiones como el trabajo social, la enfermería, la medicina o la enseñanza, se requiere mucha empatía porque el ejercicio continuado de la misma suele provocar cansancio o desgaste emocional, llegando a cuadros como el Síndrome del Quemado o Burn Out. 


sábado, 17 de abril de 2021

La fragilidad de la mente. Desarrollemos la empatía

 


La gran habilidad del ser humano es que tiene el poder de la empatía.

Meryl Streep.


La vida es un valor que se nos da y como tal va a depender de cada uno lo que hagamos con ella, construyendo o desconstruyendo nuestras propias historias.

El ser humano es complejo y cada persona reacciona de manera diferente ante las situaciones y circunstancias a lo largo de la vida.

La mente humana puede llegar a enfermar como consecuencia de sus propios actos y terminar siendo víctima de sus propias inseguridades, absorvido por sus demonios internos porque no puede incluso, resolver su existencia y su salida más rápida es terminar con ella misma.

Hay situaciones donde además es responsabilidad del entorno más próximo estar cerca de las personas enfermas (familiares, amigos, incluso conocidos), sobre todo cuando tienen un diagnóstico y están sometidas a un estres a consecuencia de sus actos, de sus propios pensamientos y ya no manejan sus emociones de manera adecuada, ni adaptativa.

Desarrollemos una vida con respeto y estemos cerca de aquellos que den signos de vulnerabilidad, a pesar de no parecerlo. Tendamos puentes solidarios, desarrollando la habilidad para entender el estado emocional y mental de la otra persona; y si no entendemos o nos cuesta aceptar algunos comportamientos, al menos respetemos su dolor, su enfermedad.

Seamos empáticos, porque  la indiferencia corroe el alma y terminamos deshumanizándonos y perdiendo la condici{on humana.

Ps. Rocxana Croce P.

viernes, 7 de agosto de 2020

PODER DE ADAPTACIÓN


Si tuviera que pensar en una capacidad que resaltar en el ser humano, es aquella que tiene que ver con la adaptación a los cambios y poder sobrevivir.

Vamos casi cinco meses desde que empezó la pandemia, un hecho inesperado que nos ha trastocado y transformado la vida de las personas de manera significativa.

Cierta es la frase que dice:

Dios dá sus más grandes batallas a sus más grandes guerreros

Porque la vida es un reto, un desafío, una posibilidad, una importante oportunidad.

Esta pandemia nos esta poniendo a prueba de manera cotidiana, desde diferentes ángulos y perspectivas. Y en cada una de ellas es imprescindible sacar desde nuestras entrañas aquellas fortalezas que nos permitan enfrentarnos y adaptarnos a la nueva realidad.

"Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento". Viktor Frankl

Este proceso no es sencillo, demanda constante motivación, capacidad de reinvención, de reconocernos desde nuestros fueros más internos, donde desnudos frente a nosotros mismos, los miedos caen porque tenemos una luz interior que nos inunda de valor cuando creemos en nosortros mismos e irradiamos luego esta misma emoción con la que vamos viviendo día a día, de modo resiliente.

Y nos tenemos unos a otros, porque el ser humano es un ser social por naturaleza, nos agrupamos, nos apoyamos con la fuerza de la empatía y la solidaridad; nos entrelazamos y nos trazamos la hoja de ruta colectiva para poder continuar con acciones y gestos de emprendimiento, de adaptación, de ponerle a la vida alegría, color y esperanza.


Te abrazo,
Ps. Rocxana Croce








domingo, 17 de mayo de 2020

LOS NIÑÓS Y EL DESCONFINAMIENTO. SALIDAS BREVES

                              Es tu responsabilidad decidir cómo quieres responder a las adversidades.


El próximo lunes 18 de mayo en el Perú los menores de 14 años podrán salir de casa por media hora, a una distancia de 500 metros a la redonda y acompañados por uno de sus padres o un adulto.

Esta salida, después de más de dos meses de confinamiento obligatorio y necesario, es una primera aproximación al mundo circundante al hogar, es ese primer contacto con la luz natural, donde el techo ya no será el de concreto, sino el cielo propiamente dicho.

Ello implica una antesala de preparación, donde los padres tienen la gran responsabilidad no solo informar en detalle los requerimientos mínimos de la salida como:  el uso de mascarilla, la higiene, el mantener la distancia social de 1.50 mts entre las personas; además entender que no podrán jugar ni ir a los parques; en un horario entre el medio día y las seis de la tarde para no interrumpir las clases virtuales.

Pero además y sobre todo, los padres serán muy cautos en observar las expectativas de sus hijos y regularlas en función de las indicaciones a seguir.

Es probable que las emociones se disparen en algunos casos, que la alegría los desborde o que el miedo sea parte del contexto.   Es aconsejable que los padres sostengan un diálogo prudente con sus hijos, para establecer un equilibrio entre la realidad y las expectativas; entre la prevención y la tranquilidad de los chicos.

Si bien esta salida es una oportunidad para que los menores se reconecten con su medio ambiente cercano, se liberen gradualmente no solo estando al aire libre, sino para que haya una oxigenación psicológica tan importante para su desarrollo psíquico y su bienestar.

Todo ello sin dejar de priorizar la prevención y la prudencia que se tienen que conservar frente al Coronavirus, de seguir protegiéndose con sumo cuidado, mientras no exista una vacuna contra el COVID-19.

Se recomienda que los padres tomen la decisión en conjunto, convencidos y seguros de que podrán manejar la situación, resolviendo sus propios temores, dudas y angustias para no transmitirlas a sus hijos, de lo contario no resultará saludable.

Ps. Rocxana Croce P.

domingo, 12 de abril de 2020

El reto de aprender en una escuela sin espacio físico


La educación genera confianza. La confianza genera esperanza. La esperanza genera paz.  Confucio.

Momento de pandemia, momento de buscar soluciones, momento de ser creativos, momento de adaptarnos a las circunstancias, momento de ser resilientes, momento de continuar la educación, momento de unirse más las familias.

Maestros a un lado de la orilla poniendo en acción todas sus capacidades en conjunto para desarrollar sus planes y programas, adaptándolos y ajustándolos a los tiempos; ayudados por las multiplataformas al servicio de la educación (internet, radio, televisión), espacios virtuales para una educación en línea que sostenga el material de aprendizaje.

Al otro lado de la orilla están los estudiantes, los receptores de la información y además catalizadores de la misma para luego integrarla en sus propios procesos mentales y emocionales y lograr que los conocimientos se interioricen y se consoliden. 

Al medio los padres, importantes aliados en el acompañamiento y supervisión de sus hijos en el logro de los objetivos de aprendizaje.  Padres que ya no serán solamente aquellos que provean de los materiales, los que compren los útiles, uniformes, paguen las matrículas; serán además agentes activos, mediadores protagónicos entre los profesores y sus hijos; la oportunidad para fortalecer la dinámica de relación familiar. Su rol será más significativo que antes.

Todo esfuerzo no es en vano porque lo que menos debemos permitirnos como sociedad es detenernos en el tiempo, quedarnos inmovilizados y perder la posibilidad de continuar la ruta del aprendizaje, aún en medio de una crisis tan grave como es la producida por el Coronavirus.

Este esfuerzo además deja ver con más notoriedad las diferencias, las desigualdades que existen entre los hogares; aquellas desde los que tienen espacio físico, los recursos tecnológicos, la ayuda familiar, contrastante de aquellos que carecen de las mínimas condiciones para el estudio, donde no hay luz ni agua, donde las familias viven en espacios reducidos y precarios, donde no tienen acceso a las computadoras u otro recurso tecnológico para poder ir al ritmo de la modernidad.

Son brechas que se hacen observables y que merecerán sean abordadas a futuro por las entidades correspondientes.

¿Cómo quedaremos luego esta crisis en forma de una pesadilla, de este virus con poder de ser invisible y atacar sin distingos?

Como sabemos “toda crisis trae una oportunidad”.

Este será un aprendizaje en todo sentido:

  •     Aprenderemos nuevas formas de enseñar y nuevas formas de aprender.
  •     Aprenderemos la importancia de los maestros y las escuelas.
  •     Aprenderemos que las familias tienen un capital de fortaleza que sale a relucir en situaciones adversas.


Si bien ahora están cerradas las aulas físicas, hay una puerta abierta a partir de la cual se sigue construyendo la educación.

¡Juntos todo es posible!

Ps. Rocxana Croce P.

domingo, 29 de marzo de 2020

Nuestras vidas en tiempo del coronavirus. Del impacto a la aceptación y a la adaptación .

Sobrecogidos en un inicio por el impacto de la crisis, la incertidumbre tomó nuestras mentes desatándose pensamientos negativos basados sobre todo en el miedo a lo desconocido.
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No estamos entrenados para vivir una experiencia de grandes magnitudes, no estamos preparados para vivir en el confinamiento, no estamos preparados para no tocarnos, no estamos preparados para dejar de ser libres.

Es entonces que el tiempo se vive de otra manera. Da la impresión de que todo pasa de manera desordenada, como una película sin editar, donde las emociones se agolpan unas tras otras.

Es más o menos durante la primera e inicios de la segunda semana donde experimentamos un desorden a todo nivel y es lógico porque nadie está preparado para recibir a un enemigo invisible que no pide permiso, que no toca la puerta, que simplemente busca entrar en los cuerpos y arrasar sobre todo con los más vulnerables.

Si no tenemos cierta estructura de desenvolvimiento cotidiano durante el encierro, entonces la preocupación se intensifica y el cerebro no tendrá capacidad para mantener el equilibrio y es probable que podamos tener estados de tristeza, depresión, irritabilidad, ansiedad, (incluso pánico). 

Es aconsejable hacerse de una rutina con horarios y con actividades diversas que permitan mantener nuestro cerebro ocupado y de paso calmar nuestras emociones.

Luego, para que funcione la convivencia entre las personas, esta debe ser entendida como un equipo, donde es probable que existan tensiones y conflictos, pero intentando que las mismas no se nos escapen de las manos.

Distribuir roles y funciones, ayudar al más débil o vulnerable.  Conviene además que a pesar de los espacios a veces limitados, cada persona tenga sus propios tiempos, sus momentos y estos sean respetados.

Y es así como entrando a la tercera semana se experimenta una mayor capacidad de adaptación a lo cotidiano, un mejor control de las cosas donde disminuye un poco la ansiedad y los miedos. Pero al mismo tiempo otros miedos no dejan de estar presentes, como es el relacionado a la economía, al trabajo.

La información, el aprendizaje, la comprensión de la realidad en su exacta dimensión, permiten regular las expectativas y una mejor adaptación y aceptación de lo que estamos viviendo.

Mejor aun cuando quienes nos dirigen (autoridades) proyectan confianza y responsabilidad por la integridad de las personas.

Si se cumplen los objetivos, si todos hacemos nuestra parte disciplinadamente, será posible cerrar un ciclo (claro, sin bajar la guardia) y volveremos a recuperar nuestra vida, nuestra libertad.

Pero es de esperar que experimentemos una sensación de desconfianza general.  No seremos los mismos definitivamente, tendremos que entender que muchas cosas están cambiando.

Nuestras relaciones con los demás, nuestros vínculos emocionales basados y sostenidos en aquellas expresiones de afecto como el apretón de manos, los abrazos, los besos, la espontaneidad…la proximidad social seguirán por un tiempo en su propia cuarentena.

Implica un cambio contundente en nuestras costumbres y hábitos de toda la vida. 

Difícil de aceptar, pero es lo que toca porque este virus nos deja la desconfianza, donde las garantías han sido debilitadas.

¿Cuánto tiempo viviremos así? 
Pues no lo sabemos en realidad, imaginamos que al paso de los días serán meses, tal vez un año, o un poco más, podremos restaurarnos, podremos recobrar nuestra vida, transformados, más fuertes y más conscientes de que SOLOS NO PODEMOS SALIR ADELANTE, nos necesitamos unos a otros y además de que nO SOMOS LOS ÚNICOS HABITANTES DE ÉSTE UNIVERSO.

La vida nos exige RESPETO ahora, mañana y siempre.


Ps. Rocxana Croce P.

miércoles, 29 de enero de 2020

DESCONEXIONES VITALES



No olvides cuidarla por si mañana en vez de verla te toca imaginarla. Gabriel García Márquez.
A veces es necesario darnos un tiempo para nosotros, atendernos, ser los principales protagonistas de nuestras vidas.
No es ser egoistas, es cuidarnos y estimarnos. Ir por encima de la rutina, de lo cotidiano, de lo habitual.
Es preciso romper con aquello que nos marca la pauta del día a día con el único afán de permitirnos un momento de relax, de contacto con la naturaleza, con el entorno mágico de lo bello que nos ofrece el universo y que muchas veces pasamos por alto, por la prisa, por la costumbre de ir con las gafas mentales.
Y no es necesario dar grandes saltos, correr grandes distancias, invertir significativas cantidades de dinero; es simplemente aprovechar lo próximo, lo cercano pero que nos da la posibilidad de un cambio, de oxigenar nuestra mente y nuestro corazón y recargarnos de energía y vitalidad.
A veces necesitamos un tiempo para apagar la luz, para bajar el volumen, para no atender a nadie y a nada, para desconectarnos y estar con nosotros mismos, un tiempo para sincerarnos y reencontrarnos en nuestra propia esencia.
Ps. Rocxana Croce P.


sábado, 28 de diciembre de 2019

De puño y letra




Hace un año atrás recibí éste mensaje, conmovedor por cierto, de un apreciado amigo, resulta significativo en éstos tiempos donde casi todo se hace virtualmente.

Recibir un mensaje supone que alguien a quien le importas, ha dedicado parte de su tiempo para comunicarse, para hablarte de sus pensamientos, sentimientos, anécdotas que le han ocurrido.... o simplemente para saludarte.

Lamentablemente se está perdiendo la buena costumbre (incluso terapéutica), el buen hábito de la comunicación escrita, de puño y letra a cambio de otra que si bien es rápida e instantánea, no contiene esa cuota de personalidad que le imprimía la tinta en el papel con los trazos personales.

Pero aún quedan las postales, los correos, los buzones, las ganas de ir contra corriente, las costumbres, los afectos, etc.

Practiquemos éste hermoso hábito de escribirnos y dedicarnos tiempo para expresar nuestros afectos, nuestras emociones y sentimientos.

Ps. Rocxana Croce P.


jueves, 19 de diciembre de 2019

LAS COSAS IMPORTANTES DE LA VIDA NO SON COSAS



La felicidad es un camino, no un destino.


Sonja Lyubomirsky, referente internacional en Psicología Positiva, llegó a la conclusión de que aproximadamente el 50% de nuestra felicidad está determinada por nuestros genes, el 10% por las circunstancias de la vida y el 40% restante depende de nuestras actividades diarias intencionadas para ser más felices.  Según este dato debemos tener en cuenta que hay que hacer más que tener.


En 2003, Leav van Boven de la Universidad de Colorado y Thomas Gilovich de la Universidad de Cornell, hicieron un estudio en el que evaluaron la felicidad de los participantes según sus experiencias al hacer actividades como ir al cine, al teatro, hacer un viaje, etc. o la experiencia de comprar objetos como equipos de música, joyas, ropa, etc. Los resultados fueron:

-Da más felicidad hacer que tener.

-Recordar algo que hemos hecho nos aporta más bienestar que recordar algo que hemos comprado.

-Escuchar a alguien hablar de algo que ha realizado nos hace más felices que escuchar a alguien que habla de algo que ha comprado. 

Por ello, que nada, ni nadie nos impida buscar la felicidad, incluso a costa de volver a empezar.


Ps. Rocxana Croce.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

SEÑALES Y ESTADOS DE ÁNIMO


“Los sentimientos y las emociones son el lenguaje universal que debe ser honrado. Son la expresión auténtica de quiénes somos.”
Judith Wright.

En terapia me sucede y no en pocas ocasiones, que terminada la sesión encuentro señales o evidencias que corroboran los de estados de animo, la conducta reveladora de lo que pasa en el espíritu de las personas que acuden a la consulta.

Se suele notar en el paciente ese nudo en la garganta, aquellos ojos vidriosos que enrojecen y las lágrimas que comienzan a brotar en determinado momento.

Son permitidas estas expresiones, es el lugar adecuado para ello, para trabajar sobre lo que los aqueja.

Hay casos donde la persona refiere síntomatología depresiva pero lo disimula, no muestra ni tristeza, menos llanto. Es una forma de resistencia posiblemente en base a creencias de un aprendizaje cultural y emocional donde “solo lloran los débiles”, “solo lloran las mujeres”, por poner algún ejemplo, propio de una cultura machista y represiva.

Desbloquear estas creencias es parte de nuestro trabajo terapéutico, donde apuntamos a una mejor adaptación de la persona con beneficios para su psiquis en su día a día. Y al paso de las sesiones, posiblemente las lágrimas empiecen a fluir de ser necesario.

Sacar afuera, expresar los sentimientos de dolor de pena, de tristeza, no suele ser sencillo, sobre todo cuando se ha estado mucho tiempo intentando no mostrar, no pedir ayuda, no evidenciarse.

Pero al darse esa posibilidad, se permite la liberación de emociones negativas, descargando ese estrés que muchas veces bloquea y no permite vivir con bienestar.

Está de nuestra parte como profesionales de la conducta humana, ver los hechos tal cual, sin juicios de por medio y si con toda la compresión, la empatía y el respeto sobre una situación de quien confía en nosotros.  Y a veces incluso, con solo el acto de escuchar generamos bienestar.

Cuanta satisfacción se siente de nuestra parte al escuchar al final de una sesión que nos digan algo así como: "¡Que bueno que vine, me siento mucho mejor, gracias!"
Ps. Rocxana Croce.

sábado, 31 de agosto de 2019

UN CLAVO NO NECESARIAMENTE SACA OTRO CLAVO


No mires atrás con arrepentimiento, avanza con esperanza


El término de una relación afectiva implica en el mejor de los casos un tiempo de espera, de pausa, de ordenamiento de los afectos, sobretodo del amor.

Pero a veces esto no sucede y nos encontramos en el consultorio con personas que ni habían terminado de cerrar la etapa de un vínculo de pareja,  ya están involucradas en otra relación, con una premura sorprendente que no se dan tiempo siquiera para terminar el proceso de manera ordenada.

Y es que lo más importante es permitirse un espacio, un tiempo donde mejor es no entablar un nuevo vínculo que ponga en riesgo nuestra propia estabilidad y tranquilidad psicológica.

Tomar conciencia de la ruptura, analizar el proceso. permitirse expresar los afectos, las emociones, los sentimientos, requiere de un tiempo personal, donde no hayan presiones externas o idealizar una nueva relación donde se deposite las expectativas como tabla de salvación de una frustración reciente. Porque no necesariamente una nueva relación va a ser garantía de que funcione si o si.

¿Y por qué a algunas personas les cuesta tanto seguir el proceso?

- Posiblemente porque no aprendieron a estar con ellas misma, ser su propia compañía, su propio coach.
- O porque tienen miedo a sentir el dolor y se resisten a dejar  aquello que posiblemente ya murió.
- Porque tienen miedo de seguir el proceso de un duelo, y no admiten que hay que enfrentar la ruptura (negación).

Tomemos las cosas con calma. No porque una relación no funcionó, implica que siempre será así.
En todo caso, no forcemos, no apresuremos, respetemos nuestros tiempos y nuestros ritmos.

Ps. Rocxana Croce

viernes, 2 de agosto de 2019

Tu mejor maestro, tu último error



Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios. Alexander Pope.

No siempre seremos los mismos. La vida de por sí es dinámica, cambiante y nosotros somos parte de ella.

Nos asiste el derecho a la transformación personal, aún a costa de dejar la piel por otra piel en búsqueda del bienestar, de sentirnos bien con uno mismo, de ser genuinos, de aceptarnos en nuestras virtudes y en nuestros defectos,  de evolucionar. 

Tenemos derecho a equivocarnos, a volver a intentarlo, volver a empezar una y otra vez, con terquedad si es necesario.

Fallar, errar, es parte de la vida y no implica necesariamente perder; porque puede ser el punto de partida de una nueva oportunidad, de nuevos horizontes.

Pero cuidado de tropezar con la misma piedra, la idea es no persistir en el error una y otra vez.

Lección dada, lección aprendida! 

Que nada ni nadie nos impida buscar la felicidad, incluso a costa de volver a empezar.

Ps. Rocxana  Croce P.

sábado, 25 de mayo de 2019

“No me atrevía a venir, he postergado esto por más de una década, ya no aguanto más”

“No me atrevía a venir, he postergado ésto por más de una década, ya no aguanto más”

Esta es una frase parecida a otras que escuchamos en consulta con cierta frecuencia, reveladora por cierto.

Llega ese momento en el que te das cuenta de que por tí mismo  no vas a poder más, no sales de ese agujero negro donde te encuentras entrampado, que llevas días, semanas, meses, años intentando salir de una situación complicada, caótica, sin rumbo en la que te encuentras.

Te desmotivas continuamente, dudas de tus decisiones y acciones y no ves los resultados que quieres a pesar de tus incontables intentos; nadie parece darse cuenta de los esfuerzos que haces por cambiar, tal vez los camuflas, los maquillas pero luego se te acaban los intentos, empiezas a decaer y enfermas por dentro.

Es entonces cuando te identificas con esa reflexión que dice:

 “no va a terapia quien tiene problemas, problemas tenemos todos, va a terapia quien realmente quiere solucionarlos” y das el paso crucial de buscar la cita.

Asistir a una terapia es una acertada decisión que permite no solo tener el soporte y contención necesarias frente a un conflicto o problema, sino que de la mano del profesional competente, te facilita el auto conocimiento, desmitifica ciertas creencias, pensamientos que funcionan como obstáculos imaginarios, identifica los puntos fuertes que de pronto no los estamos reconociendo o desarrollando y que pueden enriquecer nuestra vida.

Llegado el momento, podremos seguir con nuestra vida, recuperando la alegría de vivir, retomar la otra terapia de salir o reencontrarse con los amigos o amigas, reír a carcajadas con la familia, hasta que nos duela la barriga.

Ps. Rocxana Croce.


Cuando comemos para calmar la ansiedad

  ¿Te ha pasado que estás preocupado, estresado o ansioso y, de pronto, sientes unas ganas enormes de comer? No necesariamente porque teng...