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martes, 14 de enero de 2025

¿Cómo gestionar mi tiempo?

“Empieza por hacer lo necesario, luego haz lo posible y de pronto estarás haciendo lo imposible.”

San Francisco de Asís.


Muchas veces podemos sentirnos sobrecargados por actividades académicas, laborales y nos preguntamos ¿cómo puedo organizar mi tiempo?

Organizar tu tiempo de manera efectiva en el estudio o en el trabajo, incluye planificar y controlar la duración de las tareas y actividades.

Tanto en el trabajo como en el estudio, una buena gestión del tiempo es fundamental para cumplir los plazos, mejorar tu productividad y reducir el estrés innecesario.

 

Recomendaciones de gestión del tiempo

1-       Establece tus propios plazos

  • Establece tus propias fechas límites de tiempo para cumplir con las fechas y así evitar posponer la entrega de una tarea planificada.

2-       Identifica y evita las distracciones

  • Identifica las distracciones que reducen tu productividad y procura eliminarlas. Por ejemplo, revisar constantemente el correo electrónico y las redes sociales hacen perder mucho tiempo afectando la concentración en tus tareas.

3-       Debes ser realista con relación a tu tiempo

·        Si subestimas la cantidad de tiempo que necesitas para una tarea, corres el riesgo de no cumplir con los plazos o retrasar el inicio de otras actividades. Piensa y calcula cuánto tiempo necesitas para evitar comprometerte demasiado.

 

4-       Planifica tu tiempo libre

  • Al proporcionarte un tiempo de descanso entre las tareas, puedes asegurarte de que tu día, semana o mes siga transcurriendo sin problemas.

5-       Delega responsabilidades cuando te sea posible

  • Si encabezas un grupo o equipo, determina qué tareas puedes delegar en otros compañeros o miembros del grupo, para que puedas dedicar tu tiempo a actividades de mayor nivel.

       6. Utiliza recordatorios de programación

  • Toma en cuenta las tecnologías de la información y usa aplicaciones de Google, como el calendario digital, para anotar fechas, activar alarmas de recordatorio, las cuales te permitirán organizar mejor tu tiempo y tener en cuenta los plazos.

      7. Haz un seguimiento de ti mismo

  • La gestión del tiempo implica ser honesto con uno mismo y tomar medidas necesarias para un mejor aprovechamiento del tiempo.
  • Con cierta frecuencia es bueno hacer un análisis personal y la autocrítica necesaria para encontrar nuevas formas de optimizar mejor el tiempo.

¿Cómo organizar tu tiempo diariamente?

Haz una lista de tus actividades

  • Escribe las actividades que realizas a lo largo del día.
  • En lugar de agrupar tareas, anótalas de manera individual.
  • Registra la duración de cada tarea (desde su inicio hasta su fin), para que puedas calcular cuánto tiempo dedicas a cumplimentar la misma.

Revisa tu registro diario

Al final del día, revisa tu lista de actividades.

¿A qué dedicaste la mayor parte del tiempo?

¿Podrías reducir el tiempo que necesitas para tareas más grandes y trabajar de manera más eficiente?

¿Las tareas pequeñas ocupan demasiado tiempo, o las distracciones absorben tu día?

Busca modos de evitar la repetición de determinadas tareas y reducir las posibles distracciones.

Crea un horario diario

·        Desarrolla un cronograma que te asegure dedicar suficiente tiempo a tareas importantes sin perder tiempo necesario.

  • Incorpora tiempo para descansos entre tareas para que pueda descansar tu mente antes de reanudar.
  • Si quieres utilizar una aplicación de teléfono inteligente para mantenerte al día, busca "cómo organizar mi tiempo" en tus aplicaciones.

 

¿Cómo organizar tu tiempo semanalmente?

Establece un horario para los cinco días de trabajo

  • Haz una lista de las actividades que realizas durante los cinco días de la semana que dedicas al trabajo y/o estudio.

Agrupa tareas similares

  • En muchos casos, agrupar y realizar varias tareas similares una detrás de otra, puede ayudarte a ahorrar tiempo y ser más eficientes.

Elabora un horario semanal equilibrado

  • Colocarte demasiadas tareas en uno o más días de la semana laboral puede ser poco realista y podría hacer que te desmotives y abandones tu horario rápidamente. Busca el equilibrio.
  • Después de la primera semana, revisa tu horario para identificar las áreas que necesitas mejorar; como trasladar algunas tareas a un día menos ocupado.

 

¿Cómo organizar tu tiempo mensualmente?

Grafica tus actividades mensuales

·        Usa un calendario digital o en papel con colores o resaltadores para anotar todas las tareas que necesitas hacer mensualmente.

  • Por ejemplo, es posible que debas preparar informes a fin de mes o comunicarte con alguna persona especifica o clientes a inicios de mes.

Prioriza las tareas más importantes

  • Determina tus tareas prioritarias en tu agenda y toma nota de tus fechas límite, dejando tiempo suficiente para cumplir con las actividades.

Revisa los horarios diarios y semanales

·        Evalúa cómo encajan tus prioridades mensuales con tus horarios diarios y semanales, por ejemplo, si agregar tareas mensuales a tu calendario ha sobrecargado algunos días o semanas, decide cómo reprogramar tu mes.

  • Idealmente, puedes establecer y comprometerte con un programa diario, semanal y mensual manejable que te permita ser productivo sin sentirte abrumado.

 

Veamos cómo organizar tu tiempo trabajando desde casa

En estos tiempos, es cada vez más frecuente llevar el estudio y realizar algunos trabajos a distancia, sea cien por ciento on line o de modo hibrido o mixto. Las tecnologías de la información permiten esta nueva realidad, pero ello también ocasiona problemas de organización de tiempo, debido a las enormes distracciones que se producen en el hogar.

A continuación, compartimos algunas sugerencias para gestión de tiempo desde tu casa, si es este tu caso:

a) Establece un lugar apropiado para tu estudio u oficina en casa

Es necesario identificar el espacio que será tu oficina o lugar de estudio. Dispón ahí tu escritorio, computadoras, dispositivos, accesorios y materiales que necesitarás para trabajar. Crea el rincón de estudio o trabajo en casa, procurando que sea armonioso, sin distractores y donde los demás miembros de la familia no se vean afectados.

b) Crea y cumple un horario de estudio/trabajo

Trabajar y estudiar desde la casa también implica ceñirse a un horario, y cumplir en tiempo y forma el trabajo o estudio.

Ayuda mucho programar tu jornada académica y laboral los 5 días o más días a la semana. Importante es incluir el tiempo para descansar, cenar o hacer ejercicios.

c) Educa a los demás a respetar tu espacio y tu tiempo

El trabajo y estudio desde la casa va tomando fuerza en el tiempo.

Por ello, la organización de tu tiempo laboral de trabajo o del estudio a distancia, puede verse afectado por varias distracciones, como los asuntos domésticos, las llamadas telefónicas, los programas de televisión, las salidas de compras y mucho más.

Ps. Rocxana Croce P,

martes, 26 de diciembre de 2023

El síndrome de burnout

 

"A veces, lo más productivo que puedes hacer es relajarte."  Mark Black

 

Aunque, en pequeñas dosis, el estrés puede ayudar a centrarnos y actuar con rapidez, sin embargo, cuando este estado se vuelve constante, se convierte en un problema crónico que debemos evitar a toda costa.

La OMS reconoce el síndrome del burnout, “síndrome de estar quemado” o de desgaste profesional, describiéndolo como un trastorno emocional fruto de una situación de estrés crónico.

El burnout es un estado generalizado de agotamiento provocado por un alto nivel de estrés. Este malestar puede ser físico, mental o emocional y estar muy relacionado con la actividad laboral que desempeñan las personas.


Los síntomas de burnout

Si bien cada persona vive el estrés de diferente manera, lo cierto es que existe un cuadro de síntomas específicos que caracterizan el burnout. Estos son los más recurrentes:

1.Problemas cognitivos: el estrés prolongado puede afectar a la concentración, la memoria y la toma de decisiones.

2.Disminución en la autoconfianza: producida por un sentimiento de insuficiencia que se refuerza en tanto que las personas no pueden cumplir con todos los pendientes.

3.Trabajar con irritabilidad y enojo.

4.Dificultad para dormir: relacionada con las preocupaciones constantes o con las afectaciones físicas y del ciclo de sueño.

5.Dolores musculares: detonados por un incremento en la tensión física o por dedicar mucho tiempo en una misma actividad. 

6.Cefalea o mareos: provocados por pasar horas continuas ante la computadora o por forzar las capacidades mentales para resolver problemas. 

7.Problemas gastrointestinales: vivir una situación de estrés laboral puede alterar la función digestiva, causando síntomas como dolor abdominal, diarrea, estreñimiento y acidez estomacal

8.Fatiga: derivada de la actividad física y mental extrema, así como por agotar las energías en jornadas de trabajo extenuantes.

9.Depresión: propiciada cuando los anteriores síntomas afectan el comportamiento de las personas, lo que genera una mala imagen propia, falta de seguridad y desmotivación.

10.Nerviosismo constante: originado por la falta de seguridad, incertidumbre y temor ante el fallo.

Cambios de comportamiento que pueden derivar en emociones extremas, tales como conducta explosiva o impulsos irracionales: ocasionados por una falta de control psicosocial, aislamiento social.

Por lo general, estos indicios se presentan de forma conjunta, pero algunas personas tienen aptitudes más desarrolladas para lidiar con ciertos efectos del estrés, así que no presentan todos los signos de burnout.

De cualquier modo, lo más importante es saber identificar cuando alguien en tu equipo de trabajo está atravesando por esta situación o, incluso, cuando tú mismo lo padeces. Solo de este modo, podrás actuar para mejorar las condiciones de trabajo de las personas.   

 

Causas de burnout relacionadas con el trabajo

-        Sentir que tiene poco o ningún control sobre su trabajo.

-        Falta de reconocimiento o recompensa por el buen trabajo.

-        Expectativas laborales poco claras o demasiado exigentes.

-        Hacer un trabajo que sea monótono.

-        Trabajar en un ambiente caótico o de alta presión.

-        Causas del estilo de vida de burnout

-        Trabajar demasiado, sin tiempo suficiente para socializar o relajarse.

-        Falta de relaciones cercanas y de apoyo.

-        Asumir demasiadas responsabilidades, sin suficiente ayuda de otros.

-        No dormir lo suficiente.

-        Los rasgos de personalidad pueden contribuir al burnout

-        Tendencias perfeccionistas; nada es lo suficientemente bueno.

-        Visión pesimista de usted mismo y del mundo.

-        La necesidad de tener el control; renuencia a delegar a otros.

 

¿Cómo enfrentar el síndrome burnout?

Hay una gran variedad de herramientas y estrategias que puedes implementar para tomar medidas contra el agotamiento en el trabajo.

Sé proactivo: Planifica y gestiona adecuadamente el contenido de tu trabajo para prevenir la sobrecarga laboral. Es mucho más fácil prevenir el Síndrome de Burnout que solucionarlo una vez que ya se produjo. 

Conciliar con límites claro: Es importante establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal. Definir tiempos de descanso, desconexión digital y actividades de ocio para equilibrar las responsabilidades laborales.

Marca los límites: Todas las causas del burnout tienen algo en común: la presión externa. Una de las mejores maneras de revertirlo es importante establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal. Es importante definir tiempos de descanso, desconexión digital y actividades de ocio para equilibrar las responsabilidades laborales.

Cuídate: Con mucha frecuencia, el síndrome surge porque dedicamos demasiado tiempo al trabajo y nada a nosotros mismos. Dedícate tiempo, haz algo que te guste y fíjate si puedes dejar de pensar en el trabajo durante una hora, una tarde o un fin de semana completo.

Practicar técnicas de relajación: Realizar actividades como meditación, mindfulness o yoga puede ayudar a reducir los niveles de estrés y a sentirse más relajado.

Realiza actividad física: El ejercicio ayuda a descargar la tensión. Se recomienda hacer una caminata diaria de, al menos, 20 minutos.

Desarrolla la resiliencia: Forja buenas relaciones en el entorno laboral. Muchas veces, el burnout se produce porque estás aislado y, a la vez, bajo mucha presión. Una buena opción para fortalecer la resiliencia con el fin de prevenir el agotamiento es cultivar las buenas relaciones en el trabajo. De este modo, si las presiones empiezan a acumularse, tendrás el apoyo social de tus compañeros para que te ayuden.

Jerarquiza tus objetivos: Esto no significa que no vayas a tener mucho trabajo más adelante, sí implica tener una idea clara a qué darle prioridad, qué es lo importante en tu trabajo en el aquí y el ahora. Además, si la presión se acumula y necesitas deshacerte de algo de trabajo, puedes priorizar las tareas más importantes con efectividad.

De igual forma sugerimos ser conscientes de nuestras capacidades, saber delegar y saber desconectar de los dispositivos tecnológicos cuando estamos compartiendo con las personas que queremos.

Solicitar ayuda: No hay que tener miedo de buscar ayuda profesional a través de psicólogos especialistas en estrés laboral.


Todas estas recomendaciones te ayudarán a disminuir el riesgo de padecer el Síndrome Burnout, aunque es necesario comprender que la prevención es la mejor cura.

El burnout es una señal innegable de que algo importante en su vida no está funcionando. Tómese el tiempo para pensar en sus esperanzas, metas y sueños. ¿Está descuidando algo que es realmente importante? Esta puede ser una oportunidad para redescubrir lo que realmente le hace feliz, reducir la velocidad y darse tiempo para descansar, reflexionar y sanar.

"Casi todas las cosas volverán a funcionar si las desenchufas por unos minutos... incluso tú."  Anne Lamott.

Ps. Rocxana Croce


domingo, 10 de septiembre de 2023

Las rupturas amorosas

 


 Cuando te enamoras de una persona que no te conviene, la esperanza no es lo último, sino lo primero que debes perder. Y cuando te canses de ser un idiota, descubrirás que el principio de todo amor es tenerse a uno mismo.  Walter Riso

Las rupturas sentimentales son procesos a veces muy intensos y dolorosos por los que la mayoría de personas han pasado alguna vez en sus vidas.

Existen muchas formas de afrontarlas, tanto para la bueno como para lo malo, y eso implica que en algunas personas pueden dejarle una marca emocional muy dolorosa debido al tipo de experiencia que han vivido en ese proceso.

En los casos más graves, ese malestar se traduce en problemas psicológicos; esto tiene que ver con no poder seguir con su vida normalmente y tener dificultades al intentar entablar relaciones amorosas con nuevas personas.

La persona con “el corazón roto” experimenta por lo general un sentimiento de tristeza y pena, y en algunos casos, experimenta la sensación abrumadora de que no podrá superar el dolor. 

A nivel del cerebro, se sabe que las zonas que registran el dolor físico se activan de la misma manera que con el dolor emocional y, también puede generar síntomas de abstinencia que son  un verdadero desafío porque ronda la tentación de buscar, llamar o escribir a la otra persona para volver quizás a intentarlo una vez más.

Es así que la persona atraviesa una perdida emocional, donde los recuerdos pueden transitar por la mente una y otra vez.

Es normal sentir mucho dolor y estrés ante esta situación, y se vive un proceso de duelo, por lo que saber cuáles son las fases del duelo ante una ruptura puede ayudar a entender lo que está pasando:

Fase 1. Negación: Es un estado de shock, en el que la persona no acepta lo que está sucediendo. Es un mecanismo de defensa para no enfrentarnos a la dolorosa realidad de la ruptura.

Fase 2. Negociación: En esta etapa se piensa todas las cosas que se podrían haber hecho y no se han hecho para evitar la ruptura. Pueden aparecer conductas de conquista, gestos de amor ya que es una etapa donde todavía hay esperanza de reconquistar a la pareja.

Fase 3. Enfado o Rabia: La persona empieza a aceptar la ruptura por lo que pueden aparecer sentimientos de frustración y a veces reproche hacia la otra persona y también hacia nosotros mismos. En esta etapa pueden aparecer deseos de venganza o castigo, ya que se puede valorar la ruptura como algo injusto. Esta fase cumple una función fundamental ya que permite que el dolor emocional sea menos intenso.

Fase 4. Tristeza: En esta fase se empieza a ser consciente, y a aceptar la ruptura por lo que aparecen sentimientos de depresión o tristeza.

Fase 5. Aceptación: Se asimila la ruptura como parte del pasado, siendo capaces de vivir una vida plena sin esa persona.

Desvincularse de aquella persona en ocasiones puede dar miedo, siendo la ruptura un proceso difícil de afrontar por diferentes motivos como el Miedo a salir de la zona de confort donde se siente estable y seguro; el  Miedo al qué dirán los demás, de qué pensaran de ellos, sobre todo familiares, cuando comuniquen la ruptura.

El miedo a la incertidumbre, cierta ansiedad por lo que nos deparará el futuro. Miedo a ser reemplazado, a pensar que tu pareja puede tener una pareja nueva, puede hacernos sentir rechazado y por lo tanto crear malestar emocional y Miedo a estar solo, a la independencia y a pasar ratos en soledad.

Veamos algunos consejos para gestionar superar una ruptura sentimental:

1. Evitar aislarse y encerrarse en sí mismo

tratar de superar el dolor sin ayuda externa, encerándose en uno mismo, puede ser contraproducente y generar una situación mucho más dolorosa.

Es aconsejable y necesario compartir el dolor con otras personas, especialmente con el círculo familiar o de amistades, que por lo general tienen conocimiento de la relación de alguno u otro modo.

Con el apoyo del círculo íntimo de personas queridas, la persona logrará superar la ruptura sentimental de manera mucho más eficiente y en un menor tiempo.

2. Aceptar y gestionar el dolor

El dolor y el sufrimiento derivados de la ruptura son sentimientos que suelen suceder; algo cambia en la vida de las personas que atraviesan una ruptura. Por eso, la solución no pasa por intentar bloquear activamente esos sentimientos.

Conviene tener presente que, para superar la ruptura, debemos aceptar las emociones negativas como algo necesario para culminar con éxito el proceso de duelo.

3. Mirar hacia el futuro

La sensación de sufrimiento y dolor intenso de las primeras semanas tras la ruptura suelen ir acompañadas de una gran nostalgia, un recuerdo constante de la otra persona y una idealización del pasado junto a él o ella.

Para superar esta fase lo mejor es mirar hacia adelante y des idealizar el pasado común con la expareja. Esto puede lograrse, por ejemplo, anotando las sensaciones y creencias que nos vienen a la mente al pensar en la relación que se ha terminado, analizando esas ideas desde un punto de vista racional, lógico.

4. Entender la ruptura

A veces puede ser difícil superar una ruptura por el hecho de no conocer las causas de la misma, y especialmente si uno mismo no es quien decidió romper con la otra persona.

Para superar la ruptura en un tiempo relativamente breve y lograr finalmente un estado de bienestar y equilibrio emocional, ayuda mucho tener una explicación analítica sobre los factores que desencadenaron la ruptura, con atención a cuáles fueron las señales que indicaban la presencia de problemas serios en la relación. Es positivo que, de vez en cuando, podamos pensar en esos recuerdos de manera distanciada, objetiva, basada en describir lo ocurrido.

Hacer esto ayuda a superar la ruptura porque le aporta un componente constructivo, que favorece el aprendizaje.

5. Aceptar los hechos

Otro aspecto que deviene del anterior es que resulta necesario la aceptación de los hechos que  han tenido lugar en relación a la ruptura. Hay que aceptar la voluntad de la otra persona y la nuestra con naturalidad, y no intentar recuperarla a toda costa ni sentirse mal por no querer estar más con él o con ella, dependiendo del caso.

6. Cambio de hábitos

Una estrategia que resulta de utilidad y facilita el proceso, es el hecho de cambiar de hábitos, para aceptar el cambio de modo de vida. Esto permitirá fluir en todas las áreas de la vida.

7- No aislarse

Hay que tener cuidado con aislarse demasiado, o no relacionarse por largos periodos con las personas; porque es probable que se esté atravesando cierto grado de vulnerabilidad psicológica que puede generar riesgo de que aparezcan trastornos psicológicos.

8. Acudir a un psicólogo especializado

Tanto si  una persona ha podido superar la ruptura sentimental por sus propios medios como si no, es aconsejable recibir ayuda psicológica para superar una ruptura de pareja y  realizar un proceso de autoconocimiento y crecimiento personal.

9-Tómate tu tiempo

Cada persona es un mundo y cada relación es diferente. Por eso, cada persona necesita sus tiempos y su espacio, y tiene que concedérselos.

 Y recuerda, como decía Buda “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”.

10. Cuida tu imagen. 

Es probable que, en momentos de suma tristeza y dolor a consecuencia de una ruptura sentimental, resulta fácil caer en el abandono de uno mismo.

Hay que esforzarse por cuidar la imagen personal, el cuidado de la alimentación, de la piel, usar ropa que nos haga sentirnos confortables y a gusto cuando nos miramos al espejo. Recuerda que el único responsable de tu felicidad eres tú.


"Madurar es aprender a querer lo bonito, extrañar en silencio, recordar sin rencores y olvidar despacito." Frida Kahlo.

Ps. Rocxana Croce P.


martes, 28 de marzo de 2023

Diferencias entre el trastorno bipolar y el trastorno límite de la personalidad

 

El estado de tu vida no es más que un reflejo del estado de tu mente. 

Wayne Dyer.

En el ser humano el componente emocional es muy importante puesto que nos permite valorar la relación de nuestra existencia con lo que ocurre alrededor nuestro y que nos motivan a diversos tipos de comportamiento.

Por ejemplo, La  tristeza nos lleva a evitar repetir situaciones de pena.  La alegría nos motiva  a repetir conductas que nos proporcionan ese estado de bienestar, lo mismo que el placer. El miedo nos lleva a que evitemos ciertos estímulos o situaciones que nos producen temor, incomodidad, preocupación o angustia. El amor y el odio nos conducen a acercarnos o alejarnos de personas, o situaciones.

Las emociones no son inmutables y van cambiando en base a los acontecimientos.

Sin embargo, existen diferentes trastornos en los que aquellos que lo padecen, sufren cambios rápidos en la emocionalidad que no pueden controlar y que les hacen sufrir, experimentar malestar, afectando la calidad de su vida y el bienestar que todo ser humano persigue.

Específicamente, hoy hablaremos de dos tipos de  Trastornos, que, si bien comparten algunos síntomas parecidos y a veces incluso pueden llegar a confundirse, tienen diferencias que analizaremos en este episodio:  nos estamos refiriendo al Trastorno Bipolar y el Trastorno Límite de la Personalidad o TLP.

 

El trastorno límite de la personalidad (TLP) o también conocido como Borderline, es un trastorno de la salud mental que se caracteriza por patrones constantes de emociones inestables, con dificultad para la regulación de las emociones.

Los científicos no están seguros de la causa del trastorno límite de la personalidad, pero diversas investigaciones sugieren que los factores genéticos, ambientales y sociales pueden aumentar el riesgo de desarrollarlo.

Las personas que tienen un trastorno límite de la personalidad realizan muchas conductas de manera impulsiva y suelen tener relaciones confusas y problemáticas con los demás.

Se trata de personas que manifiestan una gran sensibilidad ante estímulos emocionales, viviendo cada una de sus emociones de manera exageradamente intensa.

El TLP  impacta en la forma en que la persona piensa y siente acerca de sí mismo y de los demás.  Incluye problemas de autoimagen, dificultad para manejar las emociones y el comportamiento, y un patrón de relaciones inestables.

Con el trastorno límite de la personalidad, se tiene un temor profundo al abandono, hay dificultad en tolerar estar solo. Sin embargo, la ira, la impulsividad y los frecuentes cambios de ánimo pueden alejar a los demás, pese a que quisiera la persona, tener relaciones afectuosas y duraderas.

Entre los síntomas que presentan las personas con trastorno límite de la personalidad se encuentran los siguientes:

1-Presencia de Relaciones interpersonales inestables que alternan sentimientos de amor y odio hacia otra persona, en frases como "¡Estoy tan enamorado!"  y "la odio".

2-Una Autoimagen distorsionada e inestable, que afecta al estado de ánimo, valores, opiniones, metas y relaciones interpersonales.

3-Conductas impulsivas que pueden tener resultados peligrosos o de riesgo tales como gasto excesivo, sexo no seguro, abuso de sustancias o conducción temeraria.

4-Posible comportamiento suicida y autolesiones.

5-Períodos de intensos estados de ánimo de la persona, sea depresivo, de irritabilidad o ansiedad, puede variar de manera constante durante el día y puede durar desde minutos a horas, o unos pocos días.

6-Sentimientos crónicos de aburrimiento, soledad o vacío emocional.

7-Presencia de ira inapropiada, intensa o incontrolable, a menudo seguido de vergüenza y culpa.

8-Cambios de humor extremos

 

El trastorno bipolar (TB) o trastorno maniaco- depresivo, este es uno de los trastornos del estado de ánimo que se caracteriza por la alternancia entre fases maníacas y fases depresivas.

La causa es en su origen, esencialmente, biológica y genética. 

Las personas que tienen un trastorno bipolar presentan una serie de síntomas durante sus distintas fases.

Por ejemplo, durante la fase de manía pueden tener un estado de ánimo eufórico, su nivel de energía aumentada, suelen hablar mucho, sienten que son capaces de lograr absolutamente todo lo que se propongan, por lo que muestran tener una autoestima muy elevada, con  sentimientos irreales de importancia, suelen dormir menos o sentirse descansados después de solo unas pocas horas de sueño, hay presencia de pensamientos acelerados, con posibilidad de  realizar conductas de riesgo o irresponsables debido a que no son capaces de medir bien el peligro, actúan muchas veces por impulso y se distraen fácilmente.  Un episodio maníaco puede interferir en su capacidad para desempeñarse de manera adecuada en la vida.

En la fase de depresión, ocurre todo lo contrario, por lo que la persona puede comenzar a experimentar sentimientos de inutilidad, su energía disminuye considerablemente, presenta pensamientos muy negativos y catastróficos e incluso puede llegar a tener ideas suicidas, actúa con lentitud y torpeza, puede llegar a evitar el contacto con los demás, incluso pueden dejar el trabajo, entre otros síntomas propios de la depresión.

Estas fases pueden llegar a durar unos días, semanas, meses. Es necesario mencionar que los altibajos emocionales que presentan las personas con trastorno bipolar no son iguales a los que tenemos todos normalmente.

 

Veamos las diferencias entre el trastorno bipolar y el trastorno límite de la personalidad

A pesar de que estamos hablando de trastornos que tienen muchas similitudes en cuanto a síntomas, también cuentan con ciertas diferencias y es importante tener claro cuáles son para no confundirlos.

1-El trastorno bipolar está clasificado dentro de los trastornos de estados de ánimo y el TLP está dentro de los trastornos de la personalidad.

2-En el trastorno límite de la personalidad, los cambios en el estado de ánimo se producen de manera constante y poco duradera. Una persona con TLP tiene cambios constantes de humor durante el día que pueden durar minutos u horas, en cambio, una persona con trastorno bipolar alterna entre una fase maniaca y una depresiva, durando cada una de ellas días, semanas o meses.

3-En casos graves del trastorno bipolar, la persona puede llegar a perder el contacto con la realidad (pueden presentar delirios y alucinaciones), en cambio en el TLP esto no ocurre.

4-Las personas con trastorno límite de la personalidad actúan todo o casi todo el tiempo de manera impulsiva, mientras que las personas con trastorno bipolar, únicamente lo hacen cuando se encuentran en la fase maníaca.

 

Hablemos acerca del  tratamiento,  partiendo de un diagnóstico preciso y oportuno.

En el tratamiento para el Trastorno Límite de Personalidad, los medicamentos no se usan como el tratamiento principal, ya que los beneficios no son claros. Sin embargo, en algunos casos, un psiquiatra puede recomendar medicamentos para tratar síntomas específicos o trastornos mentales concurrentes o asociados, como depresión.

También el tratamiento incluye el apoyo familiar y la psicoterapia sobre todo con el enfoque de la Terapia Cognitiva Conductual (TCC) es una forma de intervención psicoterapéutica en la que destaca la reestructuración cognitiva que puede ayudar a las personas con este trastorno a identificar y cambiar las creencias fundamentales o los comportamientos derivados de la percepción equivocada de sí mismos y de otros, así como los problemas que tienen para interactuar con los demás. Este tipo de terapia puede ayudar a disminuir los cambios de estado de ánimo y los síntomas de ansiedad, así como reducir el número de conductas suicidas o autodestructivas.

Además se recomienda la Terapia Dialéctica Conductual (TDC), que se basa en la relación entre el cambio y la aceptación o la autovalidación, es decir, tener la capacidad de auto aceptarse, pero tomando en consideración la necesidad de cambio.  Este tipo de terapia también enseña habilidades para controlar las emociones intensas, reducir los comportamientos autodestructivos y mejorar las relaciones.

El tratamiento del Trastorno Bipolar, suele ser más complicado y está mucho más centrado en el uso de fármacos, psicoeducación y psicoterapia, de preferencia la terapia cognitivo conductual que ha demostrado eficacia para controlar la enfermedad.

Se recomienda aprender y adoptar un estilo de vida saludable, cuidando las horas de sueño, evitando el consumo de drogas, realizando ejercicio físico, etc. que ayudan a prevenir y controlar los síntomas.

Por último, es importante saber que, si la persona aprende a aceptar su afección o enfermedad y reconoce lo que debe hacer para tratarla, buscando el apoyo necesario y oportuno, ello puede marcar una gran diferencia a su favor.

Ps. Rocxana Croce.


Cuando comemos para calmar la ansiedad

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