domingo, 10 de septiembre de 2023

Las rupturas amorosas

 


 Cuando te enamoras de una persona que no te conviene, la esperanza no es lo último, sino lo primero que debes perder. Y cuando te canses de ser un idiota, descubrirás que el principio de todo amor es tenerse a uno mismo.  Walter Riso

Las rupturas sentimentales son procesos a veces muy intensos y dolorosos por los que la mayoría de personas han pasado alguna vez en sus vidas.

Existen muchas formas de afrontarlas, tanto para la bueno como para lo malo, y eso implica que en algunas personas pueden dejarle una marca emocional muy dolorosa debido al tipo de experiencia que han vivido en ese proceso.

En los casos más graves, ese malestar se traduce en problemas psicológicos; esto tiene que ver con no poder seguir con su vida normalmente y tener dificultades al intentar entablar relaciones amorosas con nuevas personas.

La persona con “el corazón roto” experimenta por lo general un sentimiento de tristeza y pena, y en algunos casos, experimenta la sensación abrumadora de que no podrá superar el dolor. 

A nivel del cerebro, se sabe que las zonas que registran el dolor físico se activan de la misma manera que con el dolor emocional y, también puede generar síntomas de abstinencia que son  un verdadero desafío porque ronda la tentación de buscar, llamar o escribir a la otra persona para volver quizás a intentarlo una vez más.

Es así que la persona atraviesa una perdida emocional, donde los recuerdos pueden transitar por la mente una y otra vez.

Es normal sentir mucho dolor y estrés ante esta situación, y se vive un proceso de duelo, por lo que saber cuáles son las fases del duelo ante una ruptura puede ayudar a entender lo que está pasando:

Fase 1. Negación: Es un estado de shock, en el que la persona no acepta lo que está sucediendo. Es un mecanismo de defensa para no enfrentarnos a la dolorosa realidad de la ruptura.

Fase 2. Negociación: En esta etapa se piensa todas las cosas que se podrían haber hecho y no se han hecho para evitar la ruptura. Pueden aparecer conductas de conquista, gestos de amor ya que es una etapa donde todavía hay esperanza de reconquistar a la pareja.

Fase 3. Enfado o Rabia: La persona empieza a aceptar la ruptura por lo que pueden aparecer sentimientos de frustración y a veces reproche hacia la otra persona y también hacia nosotros mismos. En esta etapa pueden aparecer deseos de venganza o castigo, ya que se puede valorar la ruptura como algo injusto. Esta fase cumple una función fundamental ya que permite que el dolor emocional sea menos intenso.

Fase 4. Tristeza: En esta fase se empieza a ser consciente, y a aceptar la ruptura por lo que aparecen sentimientos de depresión o tristeza.

Fase 5. Aceptación: Se asimila la ruptura como parte del pasado, siendo capaces de vivir una vida plena sin esa persona.

Desvincularse de aquella persona en ocasiones puede dar miedo, siendo la ruptura un proceso difícil de afrontar por diferentes motivos como el Miedo a salir de la zona de confort donde se siente estable y seguro; el  Miedo al qué dirán los demás, de qué pensaran de ellos, sobre todo familiares, cuando comuniquen la ruptura.

El miedo a la incertidumbre, cierta ansiedad por lo que nos deparará el futuro. Miedo a ser reemplazado, a pensar que tu pareja puede tener una pareja nueva, puede hacernos sentir rechazado y por lo tanto crear malestar emocional y Miedo a estar solo, a la independencia y a pasar ratos en soledad.

Veamos algunos consejos para gestionar superar una ruptura sentimental:

1. Evitar aislarse y encerrarse en sí mismo

tratar de superar el dolor sin ayuda externa, encerándose en uno mismo, puede ser contraproducente y generar una situación mucho más dolorosa.

Es aconsejable y necesario compartir el dolor con otras personas, especialmente con el círculo familiar o de amistades, que por lo general tienen conocimiento de la relación de alguno u otro modo.

Con el apoyo del círculo íntimo de personas queridas, la persona logrará superar la ruptura sentimental de manera mucho más eficiente y en un menor tiempo.

2. Aceptar y gestionar el dolor

El dolor y el sufrimiento derivados de la ruptura son sentimientos que suelen suceder; algo cambia en la vida de las personas que atraviesan una ruptura. Por eso, la solución no pasa por intentar bloquear activamente esos sentimientos.

Conviene tener presente que, para superar la ruptura, debemos aceptar las emociones negativas como algo necesario para culminar con éxito el proceso de duelo.

3. Mirar hacia el futuro

La sensación de sufrimiento y dolor intenso de las primeras semanas tras la ruptura suelen ir acompañadas de una gran nostalgia, un recuerdo constante de la otra persona y una idealización del pasado junto a él o ella.

Para superar esta fase lo mejor es mirar hacia adelante y des idealizar el pasado común con la expareja. Esto puede lograrse, por ejemplo, anotando las sensaciones y creencias que nos vienen a la mente al pensar en la relación que se ha terminado, analizando esas ideas desde un punto de vista racional, lógico.

4. Entender la ruptura

A veces puede ser difícil superar una ruptura por el hecho de no conocer las causas de la misma, y especialmente si uno mismo no es quien decidió romper con la otra persona.

Para superar la ruptura en un tiempo relativamente breve y lograr finalmente un estado de bienestar y equilibrio emocional, ayuda mucho tener una explicación analítica sobre los factores que desencadenaron la ruptura, con atención a cuáles fueron las señales que indicaban la presencia de problemas serios en la relación. Es positivo que, de vez en cuando, podamos pensar en esos recuerdos de manera distanciada, objetiva, basada en describir lo ocurrido.

Hacer esto ayuda a superar la ruptura porque le aporta un componente constructivo, que favorece el aprendizaje.

5. Aceptar los hechos

Otro aspecto que deviene del anterior es que resulta necesario la aceptación de los hechos que  han tenido lugar en relación a la ruptura. Hay que aceptar la voluntad de la otra persona y la nuestra con naturalidad, y no intentar recuperarla a toda costa ni sentirse mal por no querer estar más con él o con ella, dependiendo del caso.

6. Cambio de hábitos

Una estrategia que resulta de utilidad y facilita el proceso, es el hecho de cambiar de hábitos, para aceptar el cambio de modo de vida. Esto permitirá fluir en todas las áreas de la vida.

7- No aislarse

Hay que tener cuidado con aislarse demasiado, o no relacionarse por largos periodos con las personas; porque es probable que se esté atravesando cierto grado de vulnerabilidad psicológica que puede generar riesgo de que aparezcan trastornos psicológicos.

8. Acudir a un psicólogo especializado

Tanto si  una persona ha podido superar la ruptura sentimental por sus propios medios como si no, es aconsejable recibir ayuda psicológica para superar una ruptura de pareja y  realizar un proceso de autoconocimiento y crecimiento personal.

9-Tómate tu tiempo

Cada persona es un mundo y cada relación es diferente. Por eso, cada persona necesita sus tiempos y su espacio, y tiene que concedérselos.

 Y recuerda, como decía Buda “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”.

10. Cuida tu imagen. 

Es probable que, en momentos de suma tristeza y dolor a consecuencia de una ruptura sentimental, resulta fácil caer en el abandono de uno mismo.

Hay que esforzarse por cuidar la imagen personal, el cuidado de la alimentación, de la piel, usar ropa que nos haga sentirnos confortables y a gusto cuando nos miramos al espejo. Recuerda que el único responsable de tu felicidad eres tú.


"Madurar es aprender a querer lo bonito, extrañar en silencio, recordar sin rencores y olvidar despacito." Frida Kahlo.

Ps. Rocxana Croce P.


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