miércoles, 16 de septiembre de 2020

Intimidad. Pasión. Compromiso: Triángulo de Sternberg

 

El psicólogo Robert Sternberg planteó su “Teoría Triangular del Amor” en un intento de profundizar en la evolución y las etapas del amor. Este autor señala que el amor está compuesto por tres componentes básicos: la intimidad, el compromiso y el deseo (pasión).

 La intimidad entendida como aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión.

El compromiso considerado como la decisión de amar a determinada persona de mantener ese amor.

El deseo es la pasión conceptualizada como un estado de intenso deseo de unión con el otro, siendo la expresión de deseos y necesidades, de hacer referencia a la atracción física, al deseo sexual de estar con la otra persona.

 Estos tres elementos representarían los vértices de un triángulo hipotético, el cual puede diferir por su tamaño (cantidad de amor), por su forma (equilibrio del amor), por si representa lo que se tiene (relación real), lo que se percibe que se tiene (relación percibida) o lo que se desearía tener (relación ideal).

Siguiendo al autor, una relación basada en un solo elemento es menos probable que se mantenga que una basada en dos o en los tres. Además, cabe destacar que a lo largo del tiempo estos tres componentes van evolucionando de modo diferente, y por lo tanto se modifica también la naturaleza de las relaciones amorosas.

La intimidad se desarrolla gradualmente conforme avanza la relación y puede continuar siempre creciendo, aunque este crecimiento es más rápido en las primeras etapas. La pasión por su parte es muy intensa al principio y crece de forma vertiginosa, pero suele decrecer conforme la relación avanza, estabilizándose en niveles moderados. El compromiso, por último, también crece despacio al principio, más lento incluso que la intimidad, y se estabiliza cuando las recompensas y costes de la relación aparecen con nitidez.

 Hay que tener en cuenta que en la mayor parte de las relaciones amorosas, ninguno de los componentes se desarrolla aisladamente de los otros dos aunque haya una cierta especificidad para cada uno de ellos

Hay que señalar que existen otros componentes en las relaciones como la comunicación, pero esta forma parte de los componentes principales, por lo que no se analiza de modo autónomo.

Sternberg propone 7 formas diferentes de amor:

1.-  El Amor del Cariño:

Como el afecto íntimo que caracteriza las verdaderas amistades, es donde se siente un vínculo y una cercanía con la otra persona, pero no existe pasión física a largo plazo.

2.-  El Amor del Encaprichamiento:

Es lo que se dice del “amor a primera vista”. Sin intimidad ni compromiso, este amor puede desaparecer en cualquier momento. Suele definirse en relaciones cortas, aunque de gran intensidad.

3.-  El Amor vacío:

Este tipo de amor hay una fuerte unión de compromiso, pero la pasión y la intimidad no existen. No sienten nada el uno por el otro, pero hay una sensación de respeto y reciprocidad.

4.-  El Amor romántico:

 Es aquel donde las parejas están unidas emocionalmente. Se muestra un profundo amor, en forma de cariño mayoritariamente. Hay pasión e intimidad, pero no hay compromiso. Por lo que las dificultades pueden ser motivos de ruptura.

5.- El Amor sociable:

Se encuentra frecuentemente en parejas en los que la pasión se ha ido, pero hay un compromiso con el otro. Suele suceder con las personas con las que se comparte la vida, aunque no hay deseo sexual, ni físico. Es más fuerte el cariño, debido al elemento extra que es el compromiso.

6.- El Amor fatuo:

Se da en relaciones en las que el compromiso es motivado en mayor parte por la pasión, sin la estabilizante influencia de la intimidad. Tienen deseo de permanecer juntos pero sin comunicación íntima ni entendimiento.

7.- El Amor consumado:

Es la forma completa del amor. Representa la relación ideal hacia la que todos quieres ir pero que aparentemente pocos alcanzan. 

 Sin embargo, Sternberg señala que mantener este amor consumado puede ser incluso más difícil que llegar a él. Él enfatiza la importancia de traducir los componentes del amor en acciones: expresión. Por otra parte afirma que el amor consumado puede no ser permanente. Por ejemplo, si la pasión se pierde con el tiempo, puede convertirse en un amor sociable. Por eso y mientras exista el amor, es importante expresar nuestros sentimientos, alimentar la llama del amor.

                    «Sin expresión hasta el amor más grande puede morir» Robert Sternberg.


miércoles, 2 de septiembre de 2020

RESTABLECIÉNDONOS DE LA PÉRDIDA. EL DUELO

 

El dolor al igual que el amor, tiene sus tiempos, sus ritmos, sus periodos.

Ps. Rocxana Croce P. 

Hoy más que nunca estamos viviendo tiempos de dolor, de pérdida, de duelo.

Todas las dimensiones de la persona se ven afectadas.

Se necesita atravesar un camino, un proceso de adaptación a la nueva realidad, recolocar y elaborar nuestras propias emociones. No es fácil, no es imposible.

Toda pérdida, ya sea de un ser querido, de una situación, de un estatus o de un objeto, requiere de un proceso de adaptación a la nueva situación.

Según la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, existen estadíos que las personas utilizamos para atravesar situaciones muy difíciles.

Pueden atravesarlas los pacientes terminales pero también aquellos que tienen que afrontar una pérdida catastrófica, ya sea un empleo, un divorcio, o la pérdida de un ser querido.

Son cinco fases de duelo, pero no siempre la persona pasa por todas, ni las pasa en este orden, incluso puede tener sentimientos de varias etapas a la vez.

Su duración también puede ser variable, pero lo que sí generalmente comparten todas las fases es la esperanza, hasta en los momentos más complicados hay una tendencia a pensar que aparecerá un medicamento nuevo o alguna posibilidad de curación, por remota que sea.

El ser humano tiene dos mecanismos para avanzar: acercárse a lo que le proporciona placer y alejarse de lo que le causa dolor.

La Dra. Elisabeth Kübler-Ross habló por primera vez del que hoy se conoce como Modelo de Kübler-Ross en el libro que publicó en 1969 "On Death and Dying"(Sobre la muerte y los moribundos).

Aquí propone las cinco etapas del duelo como un patrón ajustable y variable de las personas que se pueden experimentar a nivel social y emocional
  1. La negación
  2. La ira
  3. La negociación o pacto
  4. La depresión
  5. La aceptación
Estas etapas posibilitan conocernos mejor, para superar nuestros retos, nuestras dificultades, para descubrir los recursos internos que todo ser humano tiene, para conectar con la fuerza interior que nos permita sentirnos libres en cualquier circunstancia y poder adaptarnos a la nueva situación.



CÓMO REPERCUTEN LAS HERIDAS EMOCIONALES DE LA INFANCIA EN LA ADULTEZ

Ps. Rocxana Croce P. Las bases de nuestra personalidad se desarrollan en la infancia y la niñez. Por tanto, cualquier conducta o cualquier h...