El dolor es inevitables, pero el sufrimiento es opcional.
👉La palabra sufrir viene del verbo "sufferre". "Ferre" quiere decir algo así como: llevar o soportar.
Llevar o soportar un peso, una mochila que duele y enferma.
Un espacio de reflexión que permite compartir nuestras experiencias profesionales
El dolor es inevitables, pero el sufrimiento es opcional.
👉La palabra sufrir viene del verbo "sufferre". "Ferre" quiere decir algo así como: llevar o soportar.
Llevar o soportar un peso, una mochila que duele y enferma.
La gran habilidad del ser humano es que tiene el poder de la empatía.
Meryl Streep.
La vida es un valor que se nos da y como tal va a depender de cada uno lo que hagamos con ella, construyendo o desconstruyendo nuestras propias historias.
El ser humano es complejo y cada persona reacciona de manera diferente ante las situaciones y circunstancias a lo largo de la vida.
La mente humana
puede llegar a enfermar como consecuencia de sus propios actos y terminar
siendo víctima de sus propias inseguridades, absorvido por sus demonios
internos porque no puede incluso, resolver su existencia y su salida más rápida es
terminar con ella misma.
Hay situaciones
donde además es responsabilidad del entorno más próximo estar cerca de las personas
enfermas (familiares, amigos, incluso conocidos), sobre todo cuando tienen un diagnóstico y están sometidas a un estres
a consecuencia de sus actos, de sus propios pensamientos y ya no manejan sus emociones de manera adecuada, ni adaptativa.
Desarrollemos una vida con respeto y estemos cerca de aquellos que den signos de vulnerabilidad, a pesar de no parecerlo. Tendamos puentes solidarios, desarrollando la habilidad para entender el estado emocional y mental de la otra persona; y si no entendemos o nos cuesta aceptar algunos comportamientos, al menos respetemos su dolor, su enfermedad.
Seamos empáticos, porque la indiferencia corroe el alma y terminamos deshumanizándonos y perdiendo la condici{on humana.
Ps. Rocxana Croce P.
Saber que su niño tiene autismo puede definitivamente cambiar la percepción de lo que pensaba iba a ser su vida.
Abordando el TEA. El diagnóstico
Las características del Trastorno del
Espectro Autista (TEA), varían de una persona a otra.
Para realizar un diagnóstico,
generalmente se evalúa las dificultades con la comunicación social y la
interacción social, así como los patrones de comportamiento, actividades o
intereses restringidos y repetitivos.
Estas pruebas recogen información
acerca del comportamiento y desarrollo infantil, como por ejemplo, el lenguaje
o formas de juego.
El profesional especializado evalúa el comportamiento y desarrollo de la persona.
El desconocimiento de muchos profesionales provoca diagnósticos erróneos o tardíos desde que aparecen los primeros signos. Así se pierde un tiempo precioso para recibir atención temprana.
Además
Hay muchas personas adultas con Trastornos del Espectro del Autismo que no han sido diagnosticadas.
Experimentan incomodidad, malestar y se sienten que no encajan del todo.
Aunque hay personas con TEA que
aprenden a enfrentarse a situaciones y adaptarse a códigos sociales, hay otras
que, en cambio, sufren la incomprensión del entorno social, viven casi aisladas
y les parece difícil sobrellevar estas situaciones.
Ventajas de contar
con un diagnóstico
Resulta urgente promover la detección
precoz de los TEA (mediante un buen sistema de tamizaje) y el acceso a un
diagnóstico especializado en el menor tiempo posible tras la detección.
Ps. Rocxana Croce.
“Lo que no me destruye, me hace más fuerte.” Friedrich Nietzsche.
Ps. Rocxana Croce
Estamos viviendo tiempos de crisis, tiempos de incertidumbre, de inseguridad, de estrés, de pérdidas importantes y significativas.
El que menos ha sido tocado de una u otro forma por la
pérdida, y lo más doloroso han sido las pérdidas de personas queridas que han
fallecido, no pudiendo incluso haber sido asistidos en su enfermedad, incluso
en muchos casos, ni verlos ni despedirse de ellos como sería lo más justo y humano.
La experiencia de pérdida de libertad también se está viviendo
debido al confinamiento, para evitar situaciones de aglomeración, de lugares o
espacios donde pudiéramos contagiarnos, y eso también va de la mano con nuestra
propio autocuidado y criterio personal. ¿Nos cuidamos o relajamos?
Nuestra vida se ha visto alterada por esta crisis pandémica
en todas sus dimensiones: de salud (mental y física), de trabajo, de estudio,
de proyectos, planes, de vida familiar, de pareja etc.
La tendencia al auto-abandono, como el descuido personal
(higiene), la desorganización (abandono de horarios, procrastinar),
desmotivación y desanimo, pueden llevar a adoptar un estilo de vida que genere
desadaptación y termine perjudicando más a la persona.
En medio de esta ruleta de expectativas e incertidumbres, es
importante permitirnos sentir todas las emociones: tolerar la frustración, permitirnos
el malestar; generar y disfrutar de las emociones que nos generan bienestar y optimismo.
Pero damos cuenta también que esta crisis nunca antes vista
en la humanidad por la magnitud del desastre, supone de parte de cada ser
humano un gran reto: encontrar nuestro propio sentido de vida.
La adversidad existe, forma parte de la vida y aparece cuando
menos lo esperamos: las enfermedades, las perdidas, las dificultades, están
presentes desde todos los tiempos.
Reconocer esta realidad, aceptarla y prepararnos para
afrontarla de la mejor manera posible, es vital para nuestro equilibrio y
bienestar.
Resistir
La resiliencia está en las personas de manera potencial, como
una reserva, y se muestra en nuestras actitudes y acciones cotidianas. Todos la
podemos construir y trabajar para desarrollarla.
La resiliencia es la capacidad que tenemos para afrontar la
adversidad y salir transformados de la experiencia.
Pero también tenemos que decir que ser resiliente no
significa ser siempre fuertes y no tener momentos de duda.
Como dijimos líneas arriba, es necesario aceptar nuestras
emociones de miedo e inseguridad; de incertidumbre y desconfianza, pero
buscando alternativas de solución, obteniendo un aprendizaje de la adversidad,
de esa travesía difícil y dolorosa pero que enfrentamos y como resultado vamos construyendo
una mayor resiliencia.
¿Y cómo podemos desarrollar nuestra resiliencia?
Podemos trabajar para que nuestra capacidad resiliente crezca
y nos ayude a afrontar mejor lo que nos ocurre, a través de nuestras actitudes
y acciones cotidianas.
Mirar de frente lo adverso, sacando y creando nuestras
mejores herramientas para afrontarlo.
Podemos además regular nuestras emociones, conectar con nuestras
fortalezas, reconocer y fortalecer nuestros valores y principios como la generosidad,
compasión, empatía.
Afianzar nuestras relaciones sanas, cálidas que nos sumen a
nuestras vidas y evitar aquellas tóxicas o que nos desgasten emocionalmente.
Tener una nueva visión de vida valorando más aquello que
antes dábamos por sentado.
La
ludopatía es una patología que consiste en la alteración progresiva del
comportamiento de la persona que experimenta una necesidad incontrolable
de jugar, por encima de cualquier consecuencia negativa. Se le reconoce como
una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud y por la Asociación
Americana de Psiquiatría (APA).
La
ludopatía tiene relación con los juegos que tienen capacidad adictiva, donde
hay poco tiempo entre la apuesta y el premio conseguido. Tienen lugar en bingos,
casinos y juegos online.
Es
patológico cuando la persona piensa, vive y actúa en función del mismo,
dejando de lado otras necesidades u objetivos.
El
ludópata presenta los mismos rasgos que un adicto:
-
Repetición de una conducta o acción que resulta placentera y aumento
de su frecuencia para obtener los efectos deseados.
-
Pérdida de control de la persona.
-
Aparición del síndrome de abstinencia si se interrumpe el hábito (incapaz de resistir el impulso a jugar). Conlleva graves problemas de
dinero, pérdida del trabajo, crimen o fraude, y daño a las relaciones
familiares.
-
Genética
Se
ha constatado que los hijos de padres jugadores tienen mayor riesgo de acabar
siendo ludópatas que los hijos de personas no jugadoras. No obstante, el juego
no es un rasgo físico o psíquico que se transmita de padres a hijos, sino que
lo que el hijo hereda es una cierta propensión a hacerse adicto en caso de
exponerse al juego.
-
Entorno familiar
y social
El
entorno más directo (padres y educadores) representa el modelo de
aprendizaje e imitación de muchos jóvenes. Si se fomenta el juego sin
restricción o se practica como un hábito normal dentro del entorno, existe el
riesgo de que más adelante el joven se convierta en un jugador patológico.
Por otro lado, el entorno social (amistades y grupos sociales en general),
unido a un problema o falta de asertividad, también puede suponer un factor de
riesgo.
-
Problemas
psicológicos y sociales
Las
personas que estén pasando por momentos de inestabilidad psicológica o que
tenga problemas personales y sociales representan un grupo de
riesgo importante a la hora de desarrollar ludopatía. El juego puede
servir de escape para huir de la realidad y acabar convirtiéndose en un hábito
patológico necesario.
Muchos de éstos juegos están pensados para enganchar, si los jugadores asocian ese hábito a momentos determinados, como una pausa para tomarse el café o cualquier tipo de ocio y disfrute, se refuerza la acción de jugar y se puede llegar a convertir en una necesidad.
En
algunos casos, existe publicidad que se lanza de forma constante y
que refuerza la idea de que el juego puede ser un medio para resolver
problemas económicos y otro tipo de situaciones conflictivas derivadas de
la escasez económica.
Síntomas
Se
comienza un período de autodestrucción. Los signos que pueden indicar un caso
de ludopatía son:
_
Abandono de la vida laboral y social: el juego empieza a ocupar un lugar
importante en la vida de las personas, se despreocupan de su vida laboral y de
sus relaciones sociales. Presencia de una conducta pasiva y reservada. Acudir
al casino frecuentemente, apostar en internet, pueden ser síntomas de juego
patológico.
_
Problemas económicos: Falta de dinero, gastos imprevistos, préstamos, etc. La
persona jugadora puede recurrir a la mentira para eludir responsabilidades y
ocultar las consecuencias.
_
Trastornos de ansiedad y depresión: Su mente está preocupada por las apuestas,
por tener dinero para apostar y ganar. Si no tiene acceso al juego, puede
provocarle trastornos
de ansiedad.
Los problemas económicos, mentiras
acumuladas, el deterioro de las relaciones sociales y familiares, y el resto de
situaciones conflictivas que conlleva el juego patológico, pueden conducir a
una depresión.
_ Cambios en la personalidad: como irritabilidad, falta
de comunicación o, incluso, agresividad.
Tratamientos
Una combinación de tratamientos es lo más efectivo:
ü La terapia farmacológica es de gran
utilidad, ya que los medicamentos ayudan a frenar los impulsos y a manejar los
sistemas de regulación de la conducta
ü La psicoterapia individual, cuyo objetivo es reforzar las conductas positivas y suprimir las negativas.
oCComo punto de partida hay que reconocer el
problema y querer resolverlo. El entorno
familiar y social desempeñan un papel crucial.
ü Restringir el dinero: evitar que el paciente ludópata vaya solo al banco, impedir que acuda a casinos, etcétera. Además, muchas veces el juego sustituye carencias, por lo que hay que intentar reforzar ciertos factores, como las habilidades sociales o la autoestima, para darle al individuo ese pilar que le falta y que, de alguna manera, encuentra en el juegos.
Ps. Rocxana Croce.
El escritor y poeta alemán Hermann
Hesse decía: "Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar
una y otra vez lo imposible".
Por ello
tenemos cada año 365 nuevas oportunidades.
365
oportunidades para seguir, para crear, para madurar, para aprender y
desaprender, para reinventarnos, para perdonar.
Son 365 oportunidades para estar más cerca de uno mismo, para emprender el viaje interior donde nos reencontremos, donde nos aceptemos, donde nos tratemos con respeto, donde nos valoremos.
Son 365 oportunidades para intentar nuevas cosas, para arriesgar, para correr riesgos...sin perder el norte de nuestras vidas.
Son 365
oportunidades para desarrollar nuestra motivación, nuestra actitud firme y
determinante para conquistar nuestras metas.
365
oportunidades para cerrar ciclos en las áreas que sean necesarias y abrir otros
capítulos, otras opciones que le den
continuidad y sentido a nuestra existencia.
Son 365 oportunidades para ser feliz, para escribir nuestra propia historia de vida, llenándola de experiencias y de aprendizajes significativos que enriquezcan nuestra vida.
Ps. Rocxana
Croce P.
Ps. Rocxana Croce.
Fuiste un año que de una u otra manera nos cambió la vida a todos.
Un año donde hubo incertidumbre,
miedos, muchas pérdidas de toda índole, pero las más tristes fueron aquellas de
los seres amados. Yo perdí a mi querida madre.
Alguien dijo que nadie pega más
fuerte que la vida y la vida este año nos golpeó sin piedad, todos quedamos un
poco quebrados, algunos podemos decir que hasta pulverizados.
Hay quienes están tan trastocados
que han perdido incluso las ilusiones.
Sin embargo la vida es el
PRESENTE, es mirar hacia adelante.
Entiendo por mi trabajo, a quien
ha perdido la motivación, el interés, las ganas de vivir; a quien ya no espera
nada, a quién tiene el alma hecha girones.
Entiendo a quien se siente
angustiado, quién cree que no podrá ya recobrar la vida de antes.
Lo entiendo porque a veces yo misma lo siento.
Pero hay una fuerza interior que brota a través de los latidos
de mi corazón, que fluye como la sangre y que me recuerda qu aunque a veces
duele la vida, aún sigo respirando.
¿Te ha pasado que estás preocupado, estresado o ansioso y, de pronto, sientes unas ganas enormes de comer? No necesariamente porque teng...