domingo, 23 de octubre de 2011

La Terapia de Juego




"Es en el juego y sólo en el juego que el niño o el adulto como individuos son capaces de ser creativos y de usar la totalidad de su personalidad, y sólo al ser creativo el individuo se descubre a sí mismo". DonaldWinnicott

La terapia de juego es una forma de acercamiento al mundo interno de los niños,donde la creatividad suelta su expresión. Se vale para ello de objetos que representan el mundo externo frente al cual los usa para dar forma y manifestación a todo el cúmulo de emociones, sentimientos y pensamientos que atraviesan su vida.

En ese espacio de juego el niño es y debe ser libre porque ahí es donde dirige todo ese torrente imaginario.

La terapia de juego permite el desarrollo de funciones biológicas en relación al aprendizaje de habilidades básicas, "se aprende jugando", además estimula el movimiento. También desarrolla las relaciones intrapersonales cuando debe por ejemplo, dominar situaciones, tener iniciativa, explorar, analizar, deducir respuestas, es decir muchas de las funciones cognitivas que posee. Además en lo interpersonal, el niño desarrolla sus habilidades sociales, imita modelos, etc.

La terapia del juego proviene de la escuela humanista y se centra en el niño, aceptando lo que quiera dar durante la terapia.

La función del terapeuta es reconocer los sentimientos que el niño expresa y devolverlos para que modifiquen la conducta del niño.

El vínculo terapéutico se establece mediante sesiones que requieren un compromiso de los padres del niño.

El terapeuta se manejará con paciencia y respeto para el niño, establecerá límites que permitirán que el niño asuma su responsabilidad y se exprese sin herir a otros.
En las primeras sesiones el terapeuta no estructura el juego, más bien sirve para analizar y comprender al niño brindándole confianza.

Luego se estructuran las sesiones de acuerdo a las necesidades y edad del menor.

Se requiere un espacio con materiales para el juego terapéutico. Se evalúan las conductas expresadas y los juguetes sirven para suscitar ciertas conductas.

La terapia del juego experimentó un desarrollo importante a partir de los trabajos de Carl Rogers y Virginia Axline.

R.C.

domingo, 2 de octubre de 2011

El duelo

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Es muy difícil admitir que a todo proceso de pérdida  ya sea de un ser querido, de una situación, de un estatus o de un objeto, requiere de un proceso de adaptación a la nueva situación.

Generalmente lo que hacemos para controlar nuestras emociones es negarlas, ignorarlas, seguir nuestra vida como si no pasara nada, como si no existieran.
Pero es ahí justamente donde esta la fuente de los desequilibrios psicológicos que hará que nuestro cuerpo reaccione con consecuencias en nuestra salud incluso.

Socialmente, la expresión del sufrimiento está mal vista. Se nos exige superar cuanto antes las crisis y volver a "la normalidad".  Olvidamos de que la tristeza, la nostalgia o el dolor son reacciones absolutamente normales y necesitan su tiempo y espacio para ser expresadas. 

 Tratamos de cubrirlas con nuevas adquisiciones o experiencias que sustituyan a lo que hemos perdido....y terminamos engañándonos a nosotros mismos. 

La sociedad apoya constantemente este comportamiento evasivo, pero aunque nos resulte difícil incorporar la palabra "duelo" en nuestra vida hoy es más necesario que nunca porque la vida, nos coloca muy a menudo en situaciones de pérdida. Claro, no todas tienen el mismo significado ni la misma profundidad pero sí que es importante familiarizarse con esos sentimientos y estar preparados para afrontarlas cuando se presenten.

Sugerencias como "No estés triste",  "Olvídate de lo que no puedes cambiar", "Mira hacia delante", "No pienses más en eso", "Hay que ser fuerte", "No llores delante de los demás, que no te vean así" o "Piensa en los demás" lo único que hacen es negar a la persona la oportunidad de expresar sus sentimientos obligándola a comportarse de acuerdo con determinados criterios sociales o del ambiente donde vive.

No hay por qué temer la expresión de un sentimiento de dolor ni hay por qué aconsejar al otro lo que tiene que hacer. Nadie puede saber cómo se siente una persona ya que cada uno de nosotros vive los acontecimientos de forma absolutamente única y personal. No debemos recurrir a expresiones como "el tiempo lo cura todo" o apurar al otro a que se dé prisa en resolver su dolor.

Tampoco podemos resolver la situación sustituyendo lo que hemos perdido por algo nuevo. Cuando a un niño que ha perdido su mascota le regalamos de inmediato otra le estamos negando la posibilidad de expresar sus sentimientos, reconocerlos, crecer y madurar. Le estamos negando un aprendizaje que le será imprescindible para su vida.

Setrata en resumidas cuentas de lo siguiente:

1. Aceptar la pérdida.
2.
Expresar emociones y sentimientos.
3.
Aprender a vivir sin lo que hemos perdido.
4.
Recuperar el interés por la vida soltando el dolor y el pasado y recordando que la vida está llena de maravillosas posibilidades que nos esperan.

El ser humano tiene dos mecanismos para avanzar:
acercarse a lo que le proporciona placer y alejarse de lo que le causa dolor.

Todo proceso de duelo  nos permite cubrir etapas fundamentales para conocernos mejor, para superar nuestros retos, nuestras dificultades, para descubrir los recursos internos que todo ser tiene, para conectar con la fuerza interior que nos permita sentirnos libres en cualquier circunstancia
Estudios clásicos sobre el duelo: Freud (1917) , Lindenmann (1944) , Marris (1954) , Clayton (1968), Parques (1970), Yamamoto (1970), Kendell (1970) , Levy (1976), Zisook (1985).

domingo, 18 de septiembre de 2011

Educar en los límites


La palabra “limite” pareciera que indicara “coartar”  o “evitar” un crecimiento o avance. Pero la intención no es así. Va más bien por el lado de formar a los hijos en la protección y capacidad final de decisión al tener clara las cosas.
Tampoco su aplicación está asociado a gritos y ordenes imperativas.
Cada familia tendrá sus propias reglas. El peligro puede estar en que los padres se olvidan de señalarlas.   No olvidemos la dosis de PACIENCIA necesaria.
Todos necesitamos  parámetros para organizarnos y poder desarrollarnos con seguridad y soltura. Sin embargo establecerlas a veces no es tan difícil como ejecutarlas.
 
 
Pongamos el caso de una oficina donde las normas de conducta están dadas claramente. Se puntualiza los horarios para el ingreso, almuerzos y salida. Sin embargo hay dificultades  para que sean cumplidas por el señor  “x”. Las normas tienen una consecuencia y en éste caso podría por ejemplo ser  la reducción de un porcentaje del sueldo acumulando tres tardanzas.
El señor incide las tres veces y se le aplica la sanción. Este puede apelar pero las reglas han sido claras y pre establecidos.


En un hogar donde las normas no son claras  se entorpecerá el desarrollo de la vida cotidiana.  Si además se improvisa, la situación se complica.
 Por ejemplo, el  muchacho  se pasa horas de horas en el teléfono y no le llaman la atención por ello.  Puede pasar que llega el recibo con una cuota alta y el padre increpa desmedidamente al hijo, este reacciona airadamente, encima la madre defiende al hijo; se arma toda una situación de discordia.
Si este hogar tuviese pautas de conducta establecidas, no acontecería una situación similar.  La relación que exista entre los padres y el apoyo que den a sus hijos, crean el clima emocional del hogar.
 Lograr instaurar reglas es difícil, pero hay que recordar que los extremos son malos; aquí es donde entrará la habilidad de los padres para negociar la situación.
- En las familias permisivas, los  límites a veces son muy amplios y pueden sugerir despreocupación que los padres manifiestan a sus hijos.
- Las familias estrictas llegan a  exagerar los controles y pueden asfixiar el desarrollo de los hijos.
 
 
- Las familias democráticas brindan normas y valores con claridad, que ponen límites, pero son flexibles de acuerdo a las circunstancias, la edad, etc. y que es posible mantener una apertura al diálogo para llegar a un mutuo entendimiento.


 
 A veces no prestamos atención sobre la importancia de “ponerse de acuerdo” en la aplicación de una norma o regla.  El padre dice “a” y la madre dice “b”; el hijo queda en el aire, desconcertado.
Se aconseja hablar un “mismo lenguaje”.


Por último, la educación es RESPONSABILIDAD COMPARTIDA por ambos padres y la aplicación de las normas, sanciones, reconocimientos y demás  aspectos de la formación de los hijos, se reparte en igual forma.
R.C





sábado, 27 de agosto de 2011

El tiempo


El conejo blanco de Alicia en el país de las maravillas representa el tiempo, siempre perseguido por el reloj, simboliza burlonamente al hombre que vive obsesionado por los minutos. Refleja las prisas de la vida moderna.
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Manejar el tiempo en estos tiempos (valga la redundancia) implica dirigir nuestras actividades de un modo efectivo, productivo e inteligente.

Controlar el tiempo y distribuirlo en función a las necesidades y prioridades nos brinda los siguientes beneficios:
  • ayuda a mantener el equilibrio necesario para contrarrestar las presiones a las que muchas veces nos sometemos o somos sometidos por el cotidiano trajín del día a día
  • nos facilita el logro de nuestros objetivos disminuyendo el estrés y cansancio
  • nos permite ser más ordenados en nuestra vida
  • aprendemos a decir "no" cuando sabemos que nos movemos en función de prioridades
  • desarrollamos mejor nuestra capacidad de concentración focalizándonos en determinada actividad
  • ayudamos a nuestra memoria

    Y por último comprendamos que el tiempo sólo puede ser aprovechado o perdido, pero nunca recuperado.

    sábado, 13 de agosto de 2011

    El llanto terapéutico



    No es raro que en la consulta profesional tengamos que enfrentar situaciones donde se pongan a prueba nuestra capacidad de contención necesarias para afrontar un proceso terapéutico.

    El llanto no es ajeno en nuestras casuísticas y es por decirlo de algún modo, un catalizador de las penas y angustias que muchas veces invaden a las personas en medio de un conflicto o una situación difícil y hasta adversa.

    El llanto es una expresión más del alma del ser humano, una forma de aflojar las tensiones y el estrés que el cuerpo en determinado momento necesita para aliviar ese peso que quiebra la postura.

    Permitir al paciente dejar correr sus lágrimas es dejar que evidencie sus emociones y sentimientos más profundos.  El no hacerlo cuando se sienta la necesidad, es entorpecerse uno mismo el proceso y bloquearse emocionalmente sin llegar a comprenderse.

    A veces es necesario "desnudarse" y dejar libre nuestro propio Yo para ver las cosas con más claridad y recuperar el equilibrio.

    Beneficios del llanto:
    • Libera el estrés
    • El cuerpo se relaja
    • Disminuye la presión sanguínea
    • Permite conocernos mejor

    sábado, 6 de agosto de 2011

    "Ideas Fijas"

    Existen eventos que forman parte de nuestra vida diaria pero que en algún momento pueden tornarse nocivos, llegando a afectar nuestra salud física y mental. 

    Preocuparnos toda una semana por una moneda de 5 soles que resultó ser falsa al recibir un vuelto, termina siendo un gran dolor pudiendo generar incluso un sentimiento de culpa.
    Esto nos lleva a un bloqueo mental, el cual no permite ver las cosas en su real magnitud.



    Proponemos cambiar la perspectiva de ver los hechos:
    • analizar objetivamente el hecho.
    • identificar mis pensamientos.
    • descifrar mis emociones.
    • concluir en una respuesta acorde con el episodio.
    Esto nos llevará a facilitar la resolución de diversas situaciones que se nos pueden presentar en la vida cotidiana.

    martes, 2 de agosto de 2011

    Problemas de sueño en los niños


    La falta de sueño afecta la actividad cerebral, modificando el nivel de memoria, lenguaje y el proceso de solución de problemas. La excesiva pérdida de sueño, contínua o fragmentada, es acumulativa trayendo como resultado problemas durante el día.
    Algunas consecuencias de los problemas de sueño en los niños pueden ser:
    Afecta el estado de ánimo.
    Falta de atención y concentración.
    Irritabilidad y ataques de ira.
    Intranquilidad.
    Impulsividad.
    Efectos negativos en la secresión de la hormona del crecimiento.
    Debilitación del sistema inmunológico.
    Bajo rendimiento escolar.
    Para contrarrestar todo esto podemos:
    Desarrollar hábitos de sueño, fijar una hora determinada para dormir
    y media hora antes dejar un lapso de tranquilidad.
    Evitar el consumo de cafeína, gaseosas, carnes, quesos, chocolate y azúcar refinada.
    Evitar que el niño tenga la televisión en su habitación o que se quede en cama viendo la misma.
    Proporcionarle un ambiente cálido y confortable para dormir.

    El Agotamiento Emocional

      A veces, lo más productivo que puedes hacer es descansar Ps. Rocxana Croce P. Imaginen que tienen un tanque de gasolina para sus emoci...