Recuerda que una afirmación es un traje a medida y sólo funciona si la practicas continuamente.
Ps. Rocxana Croce P.
¿Qué son las afirmaciones positivas?
Son frases que decimos en voz alta, o también en voz baja o hacia dentro, afirmando lo que queremos sentir, lo que sí queremos experimentar, lo que anhelamos y lo que deseamos decretar y concretar en nuestras vidas.
¿Qué necesitamos
hacer para que funcionen?
Partir de tu
realidad tal y como es.
Creer que lo que
estás diciendo es verdad.
Sentir cada palabra
en tu mente y en tu cuerpo.
Afirmar de manera
positiva lo que sí queremos experimentar.
Visualizar en
nuestro interior los efectos de lo que estamos diciendo.
Actuar en función a
eso que estás diciendo.
Abrir tu percepción.
La función de
las afirmaciones positivas es que a
partir de tu realidad tal y como es, encuentres una nueva forma de verla y de
convertirla en algo positivo.
De nada serviría
decir “mi cuerpo está sano y fuerte”, y al segundo después maltratarlo,
comer alimentos de poca calidad y criticar cada cosa que sentimos de él.
Se trata de darle
valor a la información positiva que viene tanto de tu interior como de tu
exterior.
Al decirlas,
necesitas sentirlas.
La idea es que
cuando digas la afirmación, la repitas cuantas veces sean necesarias hasta que
sientas que esa información es verdad en tu interior, el poder real de las
afirmaciones está en el sentir, pues cuando lo sientes de verdad eres capaz de
empezar a generarlo por ti mismo. El concepto detrás de creer es crear, o de
que con tus pensamientos creas tu realidad. Tener la certeza de que mente,
cuerpo y acción, unidos bajo una misma intención, empiezan a colaborar para
crear la realidad que si quieres experimentar.
Por eso, empieza
por tener claro en tu mente qué es lo que quieres generar, después, siéntelo
como una verdad en tu cuerpo, en tus emociones, y finalmente, pasa a la acción,
abriendo tu percepción al mismo tiempo, confirmando que esa afirmación es
verdad, o al menos, que cada día lo es más.
Sí es importante
que repitas las afirmaciones hasta que dejes de dudar de ellas o hasta que
sientas que son verdad para ti, pero a la par, es muy importante que hagas un
trabajo cognitivo de desmentir la información contrario a esa afirmación, por
ejemplo, si mi afirmación es:
“atraigo cosas buenas a mi vida”,
necesito ubicar cuales son mis creencias profundas que van en contra a esa
información, como “nada me agrada”, “la gente es egoísta” y
entonces, desmentir y debatir esas creencias.
Al hacer esto, la
repetición cada vez toma más fuerza y tu afirmación cada vez se convierte más
en una verdad.
¿Qué no funciona de
las afirmaciones?
Lo que no funciona
es decir las afirmaciones como si fuéramos un loro, hablando por hablar,
pensando que sólo con decirlo va a funcionar. No es magia, es
reprogramación neurolingüística que tiene el poder de mandar ciertos mensajes a
nuestro cuerpo para que éste empiece a generar un cambio interior…y entonces
sí, funciona como magia.
Tampoco funciona
decirte en afirmaciones positivas algo que sea mentira por sí mismo, por
ejemplo, si yo no gusto de música clásica, no serviría decir “soy un experto
en todos los géneros musicales”, pues… me estaría mintiendo a mí mismo.
La idea es que
partas de tu realidad y en función a ésta, digas tus afirmaciones.
Por último, no
funciona decir afirmaciones de lo que no quieres sentir, por ejemplo:
no quiero seguir
sintiéndome mal
no quiero que la
paciencia me abandone
Pues en estos
casos, tan sólo estarías reforzando el malestar, tu atención estaría puesta en
lo que no quieres experimentar, y la idea es abrir tu atención y percepción
hacia lo que sí quieres vivir.
Por ejemplo:
Supongamos que
existe una persona que en este momento de su vida se encuentra experimentando
mucha tristeza, depresión y soledad, se siente aislada del mundo, sin amigos y
sin pareja, se siente desanimada pues cree que difícilmente encontrará alguien
con quien compartir su vida, pues se ve a sí misma poco atractiva y
desagradable.
Si esta persona
empezara a decir afirmaciones como “soy bella, encuentro a mi pareja ideal,
mi vida se rodea de amistades”, quizás pueda funcionar, pero… lo que se
recomienda es que se empiece desde donde se está, por ejemplo:
“acepto mi realidad
tal y como es”, “disfruto de mi propia compañía”, “descubro qué aspectos de mí
misma son agradables”, “aprendo a gustarme a mí misma”, “confío en que volveré
a tener relaciones de afines” … y entonces así,
son afirmaciones que trabajan con lo que necesitas transformar en tu interior.
Afirmaciones recomendables
para sentirse mejor:
entiendo por qué me
siento así
hago lo que está en
mis manos para sentirme mejor
recupero la
confianza en mí misma
acepto a mi cuerpo
tal y como es
encuentro la
información y personas necesarias para mi recuperación
me dejo llevar por
el proceso interior de transformación
agradezco por todo
lo que estoy experimentando ahora
descubro los
momentos de paz
me abro a sentir
las sensaciones positivas en mi interior
llevo clara mi
mente y calmado mi corazón
Cada una de estas
afirmaciones positivas, necesitas decirlas sintiéndolas, repitiéndolas hasta
que sientas esa información en tu interior.
Las afirmaciones
positivas pueden modificar tus patrones mentales aprendidos
Los patrones
mentales aprendidos son repetidos una y otra vez, los cuales hacen que te
digas a ti mismo mensajes sobre incapacidad, carencia o vulnerabilidad. Y
la idea es que, con las afirmaciones positivas, te repitas a ti mismo una y
otra vez una nueva verdad, enfocada en abundancia, confianza y posibilidades.
Necesitas hacerlo
con una base que te permita creerlo, con información previa que realmente te
ayude a decir “lo que estoy diciendo es verdad para mí”.
En conclusión
Las herramientas
que contamos para nuestra sanación y recuperación son eso, herramientas, y hay
que aprender a usarlas, saber cuándo y de qué forma, porque la herramienta por sí misma no es
curativa, sino lo que logres encender en tu interior cuando la aplicas.
Creer es crear, pero también hay que crear para creer.