viernes, 6 de noviembre de 2020

Disonancia cognitiva. Pensar de una manera y actuar de otra.

 Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra… 

El termino Disonancia Cognitiva ha sido detallado por el psicólogo norteamericano Leon Festinger en 1957 en su libro “Teoría de la disonancia cognitiva”.

Sucede cuando nuestras ideas entran en contradicción con nuestras conductas.

Por ejemplo, una persona que se propone dejar de jugar en el casino porque sabe que le está trayendo problemas financieros y familiares. Frente a la invitación de una amiga  para ir al casino, cede fácilmente y termina yendo con ella. Regresa se siente mal, incomoda, incluso su familia le hace alguna observación sobre su comportamiento.  La persona entonces se justifica con pensamientos como: salí a distraerme; no haber aceptado la invitación sería un desaire a mi amiga; habían muchas personas jugando… de esa forma justifica su conducta, una especie de autoengaño para justificarse.

Esta es una disonancia cognitiva porque está quebrando un propósito: dejar de jugar en el casino.

La disonancia cognitiva se refiere a la tensión, malestar o incomodidad que percibimos cuando mantenemos dos ideas contradictorias o incompatibles, o cuando nuestras creencias no están en armonía con nuestra conducta, con lo que hacemos.

Esta tensión interna o disonancia nos hace ser conscientes de la necesidad de resolver dicho conflicto para vivir con mayor armonía.

¿Qué podemos hacer?

Cambiar la conducta

Cambiar de pensamientos o creencias previas

Añadir nuevas informaciones, ideas, argumentos o conocimientos que encajen mejor.

La disonancia cognitiva en terapia ayuda a las personas a cambiar sus actitudes y conductas no saludables para ayudar a la persona a ser más consciente y desafiar las actitudes y comportamientos. La mayoría de estas técnicas están relacionadas con el enfoque Cognitivo Conductual en temas como la motivación, la toma de decisiones, el cambio de actitudes por ejemplo.

Cabe indicar que no se producirá disonancia cognitiva si la persona se siente obligada o forzada a hacer algo en contra de su voluntad. Esta se da solo cuando las personas tienen libertad de elección al realizar la conducta. 

La idea finalmente es mantener un equilibrio: la coherencia entro lo q pensamos y lo que hacemos.

La disonancia cognitiva no es mala en sí, nos sucede a todos, pero hay q tratar de resolverla o modificar nuestras creencias y abrirnos a otras posibilidades.

Ps. Rocxana Croce P.

sábado, 24 de octubre de 2020

ROMPER EL CICLO TÓXICO ES UNA DECISIÓN PERSONAL

El amor no duele y si duele, no es amor.
 

En estos tiempos de modernidad, de inmediatez, de muchas relaciones sin compromisos, sin casi tiempo para conocerse bien, se observan vínculos con ciclos poco saludables, incluso se llega a ver como algo “normal” aquello que, si se analiza con cuidado, no es beneficioso.

Una relación tóxica es una relación destructiva, dañina y disfuncional desde todo punto de vista, que genera daño y malestar.

Quienes ejercen el control en estas relaciones son por lo general personas egoístas y con escasa o nula empatía; habitualmente no se evidencian sino hasta desarrollarse la dinámica de la pareja.

Inicialmente hay un maltrato sutil, disimulado, con una tendencia a culpar a la otra persona.

En algún momento surge el desequilibrio, la inestabilidad y se cae en la separación.

Luego se busca la reconciliación para poder seguir ejerciendo el control sobre la pareja. Pero nuevamente ante otro problema surgen los desacuerdos, la pelea, vuelve la separación y de nuevo la reconciliación y así sucesivamente.

Detrás de todo ello hay una especie de deseo insatisfecho, porque a esta persona controladora e inmadura, nada lo va a satisfacer, no es capaz de reconocer y aceptar su responsabilidad frente a la otra persona.  No encajará como pareja.

Esta relación posiblemente nace como muchas relaciones donde hay algún tipo de sentimiento; pero la dificultad se presenta al paso del tiempo, donde se observan distorsiones a nivel del vínculo entre las personas. Hay una dificultad en el trato, en las expectativas, en los pensamientos.  En la cabeza de uno de ellos, quizás esta la idea de que todo deba de ser como lo piensa y si encuentra diferencias de opinión, discrepancias en su pareja, entonces no las tolerará. 

En el fondo hay una especie de lucha de poder, un tema de control de uno de los miembros sobre el otro (con evidente baja autoestima), donde no se acepta que la pareja sea libre, autónoma, con libertad de pensamiento y decisión. 

Las relaciones tóxicas se sostienen del sentimiento de las personas, a manera de un chantaje emocional, justifican sus conductas, (que son manipulativas y tóxicas), apelando inadecuadamente al argumento de “yo amo a mi pareja”.

Se desarrolla así el circulo toxico de la dependencia afectiva, reforzada en base a la repetición de las conductas disfuncionales, que finalmente producen mucho malestar, dolor y que se pueden incluso perpetuar en el tiempo sino se actúa sobre ellas.

Si estas en una relación toxica, si te reconoces dentro de la misma, busca ayuda prontamente porque este círculo conlleva al otro círculo igualmente o más peligroso, que es el de la violencia, no lo olvides.

domingo, 4 de octubre de 2020

No te divorcies de tus hijos.

 


“Una vez que pase la tormenta de arena, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste, pero una cosa será segura, ya no serás la misma persona”. Murakami.

El divorcio es una separación de la pareja que resulta dolorosa en diferentes grados, sobre todo cuando hay hijos de por medio. 

Como toda perdida afectiva y final de una relación, se atraviesa por un proceso de duelo, aún sin que exista una muerte física de uno de los miembros. 

 Cuando hay hijos de por medio, es inevitable que estén inmersos en la decisión. Frente a ello es necesario que los padres muestren una actitud favorable, explicarles que la permanencia en la vida de sus hijos, aun a pesar de la distancia física, será por siempre.

Si bien el divorcio rompe la estabilidad emocional de la familia, se necesita que el tema sea abordado de manera clara y concreta, considerando la edad y etapa de cada uno de los hijos.

Un punto importante es dejar en claro que no es por ellos (hijos) que se separan papá y mamá, que a veces las personas no logran tener las afinidades necesarias para convivir y que es mejor llegar a un acuerdo saludable donde si bien ya no estarán juntos bajo el mismo techo, ellos deben tener la plena seguridad que sus padres no los abandonaran porque existen entre ellos lazos indestructibles.

Considerando que cualquier cambio es difícil sobre todo cuando están de por medio los sentimientos y las emociones, hace falta desarrollar empatía, el tacto, la capacidad de observación, la paciencia entre otros aspectos, y estar atentos a los comportamientos propios y de los hijos, de ser necesario buscar ayuda profesional para afrontar el proceso de adaptación a la nueva convivencia.

Si se lleva bien un proceso de separación, este sirve de gran aprendizaje, permite desarrollar habilidades de afrontamiento y toma de decisiones, donde es posible superar éste difícil periodo conservando los vínculos familiares y el bienestar de los miembros. 

Finalmente, el hogar debe transmitir seguridad y pertenencia en los hijos, sabiendo que continúan siendo familia, pero en dos casas distintas.

Ps. Rocxana Croce P.


miércoles, 16 de septiembre de 2020

Intimidad. Pasión. Compromiso: Triángulo de Sternberg

 

El psicólogo Robert Sternberg planteó su “Teoría Triangular del Amor” en un intento de profundizar en la evolución y las etapas del amor. Este autor señala que el amor está compuesto por tres componentes básicos: la intimidad, el compromiso y el deseo (pasión).

 La intimidad entendida como aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión.

El compromiso considerado como la decisión de amar a determinada persona de mantener ese amor.

El deseo es la pasión conceptualizada como un estado de intenso deseo de unión con el otro, siendo la expresión de deseos y necesidades, de hacer referencia a la atracción física, al deseo sexual de estar con la otra persona.

 Estos tres elementos representarían los vértices de un triángulo hipotético, el cual puede diferir por su tamaño (cantidad de amor), por su forma (equilibrio del amor), por si representa lo que se tiene (relación real), lo que se percibe que se tiene (relación percibida) o lo que se desearía tener (relación ideal).

Siguiendo al autor, una relación basada en un solo elemento es menos probable que se mantenga que una basada en dos o en los tres. Además, cabe destacar que a lo largo del tiempo estos tres componentes van evolucionando de modo diferente, y por lo tanto se modifica también la naturaleza de las relaciones amorosas.

La intimidad se desarrolla gradualmente conforme avanza la relación y puede continuar siempre creciendo, aunque este crecimiento es más rápido en las primeras etapas. La pasión por su parte es muy intensa al principio y crece de forma vertiginosa, pero suele decrecer conforme la relación avanza, estabilizándose en niveles moderados. El compromiso, por último, también crece despacio al principio, más lento incluso que la intimidad, y se estabiliza cuando las recompensas y costes de la relación aparecen con nitidez.

 Hay que tener en cuenta que en la mayor parte de las relaciones amorosas, ninguno de los componentes se desarrolla aisladamente de los otros dos aunque haya una cierta especificidad para cada uno de ellos

Hay que señalar que existen otros componentes en las relaciones como la comunicación, pero esta forma parte de los componentes principales, por lo que no se analiza de modo autónomo.

Sternberg propone 7 formas diferentes de amor:

1.-  El Amor del Cariño:

Como el afecto íntimo que caracteriza las verdaderas amistades, es donde se siente un vínculo y una cercanía con la otra persona, pero no existe pasión física a largo plazo.

2.-  El Amor del Encaprichamiento:

Es lo que se dice del “amor a primera vista”. Sin intimidad ni compromiso, este amor puede desaparecer en cualquier momento. Suele definirse en relaciones cortas, aunque de gran intensidad.

3.-  El Amor vacío:

Este tipo de amor hay una fuerte unión de compromiso, pero la pasión y la intimidad no existen. No sienten nada el uno por el otro, pero hay una sensación de respeto y reciprocidad.

4.-  El Amor romántico:

 Es aquel donde las parejas están unidas emocionalmente. Se muestra un profundo amor, en forma de cariño mayoritariamente. Hay pasión e intimidad, pero no hay compromiso. Por lo que las dificultades pueden ser motivos de ruptura.

5.- El Amor sociable:

Se encuentra frecuentemente en parejas en los que la pasión se ha ido, pero hay un compromiso con el otro. Suele suceder con las personas con las que se comparte la vida, aunque no hay deseo sexual, ni físico. Es más fuerte el cariño, debido al elemento extra que es el compromiso.

6.- El Amor fatuo:

Se da en relaciones en las que el compromiso es motivado en mayor parte por la pasión, sin la estabilizante influencia de la intimidad. Tienen deseo de permanecer juntos pero sin comunicación íntima ni entendimiento.

7.- El Amor consumado:

Es la forma completa del amor. Representa la relación ideal hacia la que todos quieres ir pero que aparentemente pocos alcanzan. 

 Sin embargo, Sternberg señala que mantener este amor consumado puede ser incluso más difícil que llegar a él. Él enfatiza la importancia de traducir los componentes del amor en acciones: expresión. Por otra parte afirma que el amor consumado puede no ser permanente. Por ejemplo, si la pasión se pierde con el tiempo, puede convertirse en un amor sociable. Por eso y mientras exista el amor, es importante expresar nuestros sentimientos, alimentar la llama del amor.

                    «Sin expresión hasta el amor más grande puede morir» Robert Sternberg.


miércoles, 2 de septiembre de 2020

RESTABLECIÉNDONOS DE LA PÉRDIDA. EL DUELO

 

El dolor al igual que el amor, tiene sus tiempos, sus ritmos, sus periodos.

Ps. Rocxana Croce P. 

Hoy más que nunca estamos viviendo tiempos de dolor, de pérdida, de duelo.

Todas las dimensiones de la persona se ven afectadas.

Se necesita atravesar un camino, un proceso de adaptación a la nueva realidad, recolocar y elaborar nuestras propias emociones. No es fácil, no es imposible.

Toda pérdida, ya sea de un ser querido, de una situación, de un estatus o de un objeto, requiere de un proceso de adaptación a la nueva situación.

Según la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, existen estadíos que las personas utilizamos para atravesar situaciones muy difíciles.

Pueden atravesarlas los pacientes terminales pero también aquellos que tienen que afrontar una pérdida catastrófica, ya sea un empleo, un divorcio, o la pérdida de un ser querido.

Son cinco fases de duelo, pero no siempre la persona pasa por todas, ni las pasa en este orden, incluso puede tener sentimientos de varias etapas a la vez.

Su duración también puede ser variable, pero lo que sí generalmente comparten todas las fases es la esperanza, hasta en los momentos más complicados hay una tendencia a pensar que aparecerá un medicamento nuevo o alguna posibilidad de curación, por remota que sea.

El ser humano tiene dos mecanismos para avanzar: acercárse a lo que le proporciona placer y alejarse de lo que le causa dolor.

La Dra. Elisabeth Kübler-Ross habló por primera vez del que hoy se conoce como Modelo de Kübler-Ross en el libro que publicó en 1969 "On Death and Dying"(Sobre la muerte y los moribundos).

Aquí propone las cinco etapas del duelo como un patrón ajustable y variable de las personas que se pueden experimentar a nivel social y emocional
  1. La negación
  2. La ira
  3. La negociación o pacto
  4. La depresión
  5. La aceptación
Estas etapas posibilitan conocernos mejor, para superar nuestros retos, nuestras dificultades, para descubrir los recursos internos que todo ser humano tiene, para conectar con la fuerza interior que nos permita sentirnos libres en cualquier circunstancia y poder adaptarnos a la nueva situación.



viernes, 7 de agosto de 2020

PODER DE ADAPTACIÓN


Si tuviera que pensar en una capacidad que resaltar en el ser humano, es aquella que tiene que ver con la adaptación a los cambios y poder sobrevivir.

Vamos casi cinco meses desde que empezó la pandemia, un hecho inesperado que nos ha trastocado y transformado la vida de las personas de manera significativa.

Cierta es la frase que dice:

Dios dá sus más grandes batallas a sus más grandes guerreros

Porque la vida es un reto, un desafío, una posibilidad, una importante oportunidad.

Esta pandemia nos esta poniendo a prueba de manera cotidiana, desde diferentes ángulos y perspectivas. Y en cada una de ellas es imprescindible sacar desde nuestras entrañas aquellas fortalezas que nos permitan enfrentarnos y adaptarnos a la nueva realidad.

"Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento". Viktor Frankl

Este proceso no es sencillo, demanda constante motivación, capacidad de reinvención, de reconocernos desde nuestros fueros más internos, donde desnudos frente a nosotros mismos, los miedos caen porque tenemos una luz interior que nos inunda de valor cuando creemos en nosortros mismos e irradiamos luego esta misma emoción con la que vamos viviendo día a día, de modo resiliente.

Y nos tenemos unos a otros, porque el ser humano es un ser social por naturaleza, nos agrupamos, nos apoyamos con la fuerza de la empatía y la solidaridad; nos entrelazamos y nos trazamos la hoja de ruta colectiva para poder continuar con acciones y gestos de emprendimiento, de adaptación, de ponerle a la vida alegría, color y esperanza.


Te abrazo,
Ps. Rocxana Croce








miércoles, 15 de julio de 2020

Al otro lado de la pantalla. Salud mental.

Elige una ruta, no una rutina.  L. Martin

Ps. Rocxana Croce.

La necesidad crea la oportunidad y debido a la recomendación de mantener distanciamiento social por el COVID-19, ha sido necesario repontenciar nuestro trabajo de intervención usando la tecnología.

Éstos tiempos de pandemia han generado muchos cambios en las vidas de las personas a todo nivel.

El trabajo terapéutico también  ha sido modificado; personalmente me resistía hasta antes de la pandemia a hacer uso de la modalidad on line como otra forma de intervención.  A lo más había sostenido consultas con dos personas fuera del país y a través del hilo telefónico.

Desde mediados de marzo y abril del presente año, fue para mi y para muchos colegas un mes en "pausa", donde las consultas cayeron significativamente. Por mi parte sentía que no era prudente convocar a mis pacientes a la nueva modalidad de encuentro. Estaba en la zona de la incertidumbre.

Pero justamente fueron algunos de  mis pacientes en tratamiento que se contactaron conmigo para motivarme a seguir las sesiones usando los recursos tecnológicos.  Con amabilidad y gentileza me pusieron al día sobre las opciones de contacto, ya sea vía Skype,  Video llamada de Whatssap, Zoom.

En ésta nueva y grata experiencia voy encontrando que un noventa por ciento de las personas con las que me vinculo por el trabajo, prefieren usar la opción  de video llamadas, y yo también lo hallo sencillo y cómodo para conectar desde cualquier lugar.

Esta nueva forma de teletrabajo me permite continuar con los procesos terapéuticos, además facilita los encuentros sobre todo porque ahorra desplazarnos en medio del caos vehicular que encontramos en ciudades grandes como Lima, por ejemplo.

Ademas es una forma de seguir protegidos porque evitamos salir y exponernos al contagio, porque ésto continuará así hasta que se encuentre la vacuna.

Más ventajas.
Si trabajar con adultos vía on line es un reto posible, hacerlo con niños es un doble reto también posible de lograr.

He constatado por ejemplo que los niños al estar en su entorno familiar fluyen con más soltura; es el caso de Fátima, una niña de casi diez años que tiene ciertas dificultades en su interrelación social, ella me  habla muy emocionada de sus dos Hamsters que ya tienen crías.  Me dice en un momento de la sesión "un ratito Rocxana, ya regreso", entonces va y  trae a las mascotas para mostrármelos en la pantalla y así yo pueda conocerlos. Comparte su emoción, se expresa.

Finalmente, no puedo dejar de manifestar que hay algo que no suple la pantalla y es el contacto humano en el mismo espacio real, ese que permite que los sentidos se agudicen para poder captar el lenguaje corporal, los gestos, los movimientos tan reveladores en una sesión terapéutica.

Esa proximidad es irremplazable, quizás en un tiempo no muy lejano, recuperemos ciertas posibilidades de encuentro humano y una de ellas es la que vincula al terapeuta y su paciente en la propia consulta.

Cuando comemos para calmar la ansiedad

  ¿Te ha pasado que estás preocupado, estresado o ansioso y, de pronto, sientes unas ganas enormes de comer? No necesariamente porque teng...