A veces, lo más productivo que puedes
hacer es descansar
Ps.
Rocxana Croce P.
Imaginen que tienen un tanque de gasolina para sus emociones.
El agotamiento emocional ocurre cuando ese tanque llega a cero debido al estrés
cotidiano: el trabajo, la familia, las expectativas constantes.
El agotamiento emocional, es una señal de que has llevado por
mucho tiempo más carga de la que tu mente y tu cuerpo pueden sostener.
¿Qué es el agotamiento emocional
El agotamiento emocional es un estado de desgaste profundo
que aparece cuando vivimos bajo estrés constante: responsabilidades, problemas
familiares, exceso de trabajo, exigencias internas, o situaciones que nos
sobrepasan por mucho tiempo.
No es “ser débil”. Es el cuerpo y la mente diciendo:
“Necesito una pausa”.
Señales de que podrías estar agotado emocionalmente
- A nivel físico:
El cansancio que no mejora con el descanso.
Los dolores de cabeza o tensiones musculares son frecuentes.
Cuando tienes la sensación de que el cuerpo pesa más de lo
normal.
- A nivel emocional:
La presencia de irritabilidad sin motivo claro.
La sensación de estar “apagado” o desconectado.
Te cuesta sentir disfrute o motivación.
- A nivel mental:
Presencia de dificultad para concentrarte.
Los olvidos constantes.
El sentir que todo es “demasiado” o que ya no puedes más.
- En la vida cotidiana:
Cuando te cuesta tomar decisiones simples.
Cuando te frustras por pequeñas cosas.
Cuando empiezas a evitar actividades o personas porque no
tienes energía.
¿Cuáles son las razones que producen agotamiento emocional?
El agotamiento emocional aparece cuando:
-Cargas con demasiadas responsabilidades. Incluso puedes dar
sin medida y olvidarte de saber recibir. Es como te basta con la alegría del
otro.
-Vives la vida de otros, dejando de lado tu vida propia.
-Te exiges perfección lo cual es agotador y malo para la
salud mental.
-No pones límites. Ceder y ceder a todo a costa de tu propio
bienestar.
-Acompañas emocionalmente a muchas personas sin recibir apoyo,
como si fueras de acero. Ser solo una gran oreja que escucha y no es escuchado
-Vives situaciones prolongadas de estrés, conflicto o
incertidumbre. Creer que tienes que aguantar y resistir. En vez de encontrar
una nueva forma de seguir adelante.
¿Qué puedes hacer para recuperarte?
1- Reconoce que estás agotado, que no es rendirse, es empezar
a cuidarte.
2- Baja la velocidad. Aunque sea por momentos del día: haz
pausas cortas, respirar, estirarte, cerrar los ojos.
3- No todo es urgente. Decide qué puedes delegar, soltar o
postergar.
4- Pon límites. Decir “no puedo ahora” también es salud
mental.
5- Recupera pequeñas rutinas que te regulen: Duerme bien. Camina
10–15 minutos. Come con más orden. Ten momentos sencillos de autocuidado.
6- Habla con alguien de confianza. No lleves todo solo. A
veces verbalizar lo que pasa ya aligera el peso.
7- Busca apoyo profesional si te sientes sobrepasado. La psicoterapia
ayuda a reorganizar tu vida emocional, tus expectativas y tus límites.
El agotamiento emocional no aparece de un día para otro, y
tampoco se va de inmediato. Pero cuando empiezas a escucharte y a ajustar tu
ritmo, tu cuerpo responde.
Recuerda: descansar no es un premio, es una necesidad básica.
