viernes, 12 de septiembre de 2014

SACANDOLE LA VUELTA AL TIEMPO

Ps. Rocxana Croce

«En tu tierra, los hombres cultivan cinco mil rosas en un mismo jardín. Y no encuentran lo que buscan... Y, sin embargo, lo que buscan podría encontrarse en una sola rosa o en un poco de agua... Pero los ojos están ciegos. Es necesario buscar con el corazón»,
El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry




 A veces quisiéramos estira al tiempo, aumentarle horas al día. 
Empeñados en cubrir las más próximas y necesarias actividades somos capaces de vivir el mañana encima del ahora, de apretar el botón del tiempo y acelerar sobre una pendiente sin romper muelles ni semáforos. Sumidos en una vorágine de situaciones, enrumbamos con la necesidad de sacar al viento la espada de la premura. En ese afán impostergable muchas veces vamos restando en vez de sumar. 

No vemos con la atención pertinente el espejo retrovisor que nos pueda advertir que dejamos de lado algún hecho inaplazable. Incluso si vamos con la mirada puesta delante, se nos pasa la vida con tal rapidez que la vista no logra asistir a los hechos en la magnitud deseada.

No es raro en éstos tiempos de ciber espacio, un poco deshumanizado e ilógico en nuestras vidas, que no le demos la oportunidad a nuestros sentidos de saborear un poco de la dulzura de la vida misma.

¿Cómo poder vivir en el arte del tiempo? 

Muchos viven el tiempo a través del trabajo, para alcanzar el éxito, sea por placer, por poder o por necesidad.

El fin utilitario o pragmatismo que se le impregne tienen un precio y acá si cabe la frase “el tiempo es oro” y si es rentable mucho mejor.  Se vive muy de prisa y esa forma de vida ajetreada, de pleno consumismo, de cultura fast, es sustento para aumentar el estrés con posibles desjustes en nuestra salud física y emocional

La actitud de “vivir para trabajar” no es una justificación en estos tiempos. La mayoría de personas no tiene una alternativa más equilibrada. Se trabaja más de ocho horas  y no hay otra salida. Las reivindicaciones laborales, los logros sociales para los trabajadores conseguidos en décadas pasadas dejan de tener la fuerza valorativa ante el nuevo panorama.

"mens sana in corpore sano" es una frase que chocaría con las actuales formas y estilos de vida, estilos asumidos por el grueso de personas que no tienen otra opción de vida, dadas las reales e imperativas circunstancias.

Pero no podemos quedarnos en el simple lamento y/o acatamiento; es necesario gerenciar nuestro tiempo, gestionarlo de modo que nos demos una oportunidad o un “sacarle la vuelta al tiempo”.