miércoles, 21 de junio de 2017

CÍRCULOS VICIOSOS

Ps. Rocxana Croce P.
Existen muchas creencias, pensamientos y actitudes, que se encuentran tan impregnadas en la personalidad que hacen que la persona actué en forma automática.

Un círculo vicioso es un patrón de acciones, emociones y/o pensamientos negativos y disfuncionales que se enlazan entre sí formando un ciclo que se repite a lo largo del tiempo.

Es cerrado porque no hay otra opción que solo una respuesta automática que se repite a pesar nuestro y en distintas situaciones.
Muchos de estos comportamientos poco saludables, son las semillas que nutren y mantienen los denominados "círculos viciosos", que además de ser desgastantes, impiden que la persona se pueda mover o fluir con espontaneidad.

Vienen a ser como espirales que nos jalan hacia abajo, como una fuerza que atrae y hace prácticamente imposible que uno pueda salir de ella sin sentirse lastimado y a veces uno termina hundiéndose por completo.

Si hacemos frecuentemente lo mismo, si repetimos las actitudes una y otra vez, si empleamos idénticas palabras, nos encontraremos siempre como un trompo dando las mismas vueltas y desgastándonos sin resolver nada.

Salir de ésta vorágine, de un círculo vicioso implica romper las rutinas que no sirven, hacer cosas de una manera diferente, finalmente la idea es combatir las resistencias internas.

De manera practica proponemos empezar a tomar distintos caminos, dar respuestas diferentes a las acostumbradas por rutina.

Busquemos en nosotros mismos las causas que nos llevaron al círculo vicioso.

Hagamos el siguiente análisis personal:

¿Cuándo y por qué surgió este círculo?
¿Es un círculo repetitivo y frecuente en mi vida?
¿En qué situaciones surge?
¿Qué estrategias puedo empelar para contrarrestar y evitar que se repitan y no caer en un circulo vicioso?

Finalmente busquemos y logremos cambiar un circulo vicioso por un circulo virtuoso

lunes, 5 de junio de 2017

LÍDER y JEFE


"Un líder es un negociador de esperanzas" Napoleón Bonaparte.

Un líder podría ser un jefe y un jefe podría ser un líder, pero no todos los jefes son líderes.


Un líder es una persona que inspira, guía, dirige, motiva al cambio, involucra a un grupo de personas para alcanzar un propósito en común. 

No piensa sólo en su beneficio, sino en el de todas las personas a las que guía, sin recurrir la fuerza o violencia. Unifica al grupo porque sabe que todos son parte importante del todo. 


Un jefe es una persona que ésta a cargo y dirige a un grupo de personas. Sus fines son monetarios y no están directamente encargados de velar por el bienestar de las personas a las cuales dirigen. Influye a través de la autoridad y por lo general impone su criterio. Exige mas que motiva.

El jefe es conocido generalmente por imponer su autoridad, dar ordenes, mientras que un líder inspira a sus seguidores, toma en cuenta el bienestar de sus empleados y busca que el beneficio de éstos se traduzca en beneficio para la empresa.

Un jefe puede ser  un buen líder y ello implica desarrollar más sus habilidades blandas  (emocional) en aspectos como la lealtad, la convicción, la superación, optimismo, la comunicación efectiva, la revolución de conflictos, etc.  porque la inspiración que impregne el líder moviliza a las demás personas, las empoderá en el logro de sus metas, y la dinámica del grupo fluirá positivamente.

Ps. Rocxana Croce P:




sábado, 3 de junio de 2017

EL ERROR ES PARTE DEL CRECIMIENTO


“Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme”.
(Charles Chaplin)
No todo error es un fracaso, hay que verlo más bien como parte del proceso de aprendizaje, del proceso de la vida, porque mucho logros en todos los ámbitos de la vida,  también surgen de un error luego de enmendados.

Pero como todo proceso, es necesario reconocer o identificar donde ésta el error,  sin tapujos, sin disimular nada, más bien tratar de ser asertivos en ello.

Luego nos toca analizarlo, observar las causas o que sucedió para que las cosas no salieran como esperábamos, hacernos una auto-crítica real, sin exageraciones y menos victimizaciones, tampoco echarle la culpa a terceros. Todo esto va de la mano con el nivel de expectativas que tengamos de las cosas y cómo interpretamos el error.

Finalmente está la etapa de la búsqueda de nuevas estrategias, salidas o soluciones, ser creativos (nuevas conexiones neuronales) para generar cambios y no plantarnos en el error;  porque cada desacierto es más bien una oportunidad para aprender y salir adelante, incluso siendo exitosos.

Ps. Rocxana Croce P.