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miércoles, 27 de mayo de 2026

El sentido del propósito

 

Ps. Rocxana Croce P.

Sentir que tu vida tiene dirección, propósito y significado es fundamental para tu bienestar. Cuando perdemos ese sentido, es común experimentar vacío, desmotivación o la sensación de estar viviendo en automático. 

Al reconectar con tus valores, explorar tus intereses y construir un camino que tenga sentido para ti a través de un proceso reflexivo y guiado, descubrirás qué es importante para ti y cómo alinear tu vida con lo que realmente deseas.

Hay momentos en la vida en los que uno se detiene y se pregunta:
“¿Por qué hago lo que hago?”
“¿Hacia dónde estoy yendo? “

“¿Esto es todo o algo más me falta?”

Estas inquietudes no siempre rebelan una crisis grande. A veces es una sensación silenciosa. Una especie de vacío suave que aparece al final del día: Cumplimos con nuestras responsabilidades, trabajamos, respondemos mensajes, sostenemos vínculos… pero algo dentro se siente desconectado.

Y ahí es donde aparece la palabra propósito.

El propósito no es una meta ambiciosa ni un logro extraordinario. No es tener todo resuelto. No es ser exitoso según los estándares de otros. El propósito es algo más íntimo: es sentir que tu vida tiene dirección. Que lo que haces tiene coherencia con quién eres.

A veces creemos que el propósito “se encuentra”, como si estuviera escondido en algún lugar esperando ser descubierto. Pero muchas veces el propósito no se encuentra… se construye. Se va formando a partir de decisiones pequeñas, de valores que elegimos sostener, de aquello que decidimos cuidar.

Hay etapas en las que el propósito cambia. Después de una pérdida. Después de una ruptura. Después de un fracaso. Incluso después de un logro importante. Lo que antes nos movía puede dejar de tener sentido. Y eso no significa que estemos fallando. Significa que estamos transformándonos.

Cuando estamos desconectados del propósito, la vida se siente pesada. Vivimos en piloto automático. Hacemos lo que “toca hacer”. Nos comparamos. Buscamos validación afuera. Y cuanto más la buscamos, más lejos nos sentimos de nosotros mismos.

Volver al propósito no es hacer un giro radical de vida de un día para otro. Es algo mucho más sencillo y profundo: es empezar a preguntarte con honestidad qué cosas te dan energía, qué situaciones te hacen sentir coherencia interna, qué valores ya no estás dispuesto a negociar.

El propósito no elimina el dolor. No hace que desaparezca la ansiedad o la tristeza. Pero le da contexto a lo que vivimos. Cuando hay propósito, el esfuerzo tiene sentido. El cansancio tiene dirección. Incluso el sufrimiento puede convertirse en parte de un proceso más amplio de crecimiento.

Quizá hoy no tengas una respuesta clara. Y está bien. El propósito no siempre es una frase inspiradora. A veces es simplemente decidir ser una persona más consciente, más auténtica, más compasiva contigo mismo.

Si estás buscando sentido, tal vez el primer paso no sea encontrar una gran misión. Tal vez sea empezar a escucharte sin tanto juicio. Permitir que tu vida tenga nuevas formas. Aceptar que puedes redefinirte.

El propósito no es una obligación. Es una brújula.
Y aunque hoy sientas que estás perdido, la brújula sigue ahí.
A veces solo necesitamos detenernos lo suficiente para volver a sentirla.

 

El propósito no siempre se descubre. Muchas veces se construye.

Y ¿Qué es realmente el propósito?

No es una meta concreta.
No es “ser exitoso”.
No es cumplir expectativas familiares.

El propósito es una sensación de significado. Es saber por qué hago lo que hago. Es sentir que mis acciones están alineadas con mis valores, con mis intereses

Porque cuando no hay un propósito, aparece:

  • El Vacío
  • La Desmotivación
  • La Confusión
  • La Sensación de estar “sobreviviendo”

Es importante saber que el propósito cambia, el propósito no es fijo.

No es el mismo a los 20 que a los 40.
No es el mismo antes y después de una pérdida.
No es el mismo cuando estamos en pareja que cuando estamos solos.

Muchas crisis psicológicas no son fracasos: son momentos de transición de propósito.

 

Y ¿Cuáles son las señales de que estoy desconectado de mi propósito?

  • Primero: Vivo en piloto automático.
  • Segundo: Siento que hago lo que “debo” pero no lo que quiero.
  • Tercero: Me comparo constantemente.
  • Cuatro: Mi motivación depende solo del reconocimiento externo.
  • Quinto: Siento que algo me falta, pero no sé qué es.

Entonces, se puede empezar a reconstruir propósito Porque no se trata de tener grandes respuestas. Se trata de hacerse preguntas sinceras:

  • ¿Qué cosas me dan energía, aunque me cansen?
  • ¿Qué situaciones me generan sensación de coherencia?
  • ¿Qué valores no estoy dispuesto a negociar más?
  • ¿Qué tipo de persona quiero ser, incluso en momentos difíciles?

El propósito no se encuentra mirando hacia afuera. Se clarifica mirando hacia adentro.

Veamos la relación entre un Propósito y la salud mental

Tener propósito no elimina el dolor.
No evita la ansiedad.
No impide el duelo.

Pero sí organiza la experiencia emocional.

Cuando hay propósito:

  • El esfuerzo tiene dirección
  • El sufrimiento tiene contexto.
  • Las pérdidas no anulan la identidad.

Por ultimo: No necesitas tener todo claro para avanzar. El propósito se va formando con cada paso, con cada intento, con cada caída y aprendizaje.

 Atrévete a empezar, incluso con dudas. Porque muchas veces, el sentido de tu vida aparece justo cuando decides no rendirte.”


lunes, 22 de diciembre de 2025

Impulsa tu Año Nuevo


 Este es el momento de mirar hacia adentro, tomar aire y recordar que un año nuevo no solo llega: se construye día a día

 

Hoy quiero que te regales este momento.

Un momento para ti… para escucharte, para sentir, para mirar hacia adelante sin prisa, sin exigencias y sin ese peso que a veces nos imponemos cuando llega un nuevo año.

Porque sí, el Año Nuevo tiene ese brillo especial…  también trae expectativas, metas, pendientes, planes que aún no concretamos.

Este mensaje es una invitación a impulsarte, pero desde un lugar diferente:

no desde la presión, sino desde la conexión. No desde la obligación, sino desde tu verdad.


Quiero compartir contigo tres impulsos que pueden marcar la diferencia.

1. El impulso de la claridad

A veces el ruido externo es tan fuerte que olvidamos preguntarnos:

“¿Qué quiero yo realmente para este año?”

No lo que se espera de mí, no lo que todos publican, no lo que “toca” hacer a cierta edad.

Sino lo que tu corazón lleva tiempo intentando decirte.

La claridad no llega de golpe.

Llega cuando te das permiso para sentir, para expresar lo que deseas y también lo que ya no quieres cargar.

Claridad es honestidad. Y desde ahí, todo cambia 

 

2. El impulso de la acción pequeña

No necesitas un gran plan para empezar.

Lo que transforma el año no es una lista enorme de deseos o propósitos, sino un paso sencillo hecho con intención.

Ese hábito que parece pequeño, pero que sostiene todo el proceso.

Ese movimiento que no hace ruido, pero que te mueve, que te saca de tu zona de confort posiblemente.

La acción pequeña es compasiva, realista y poderosa.

Te recuerda que avanzar no es correr… es mantener el ritmo.


3. El impulso interno

Ese impulso que nace cuando recuerdas tu historia.

Lo que has vivido. Lo que has superado.

Las veces que pensaste que no podías y aun así seguiste adelante, aún con miedo o incertidumbre.

Ese impulso es tu poderosa fuerza interna.

Esa parte de ti que quizás se ha cansado, pero no se ha rendido.

La que te susurras en tu auto diálogo:

“Puedes empezar de nuevo… incluso en medio del miedo, de la incertidumbre, incluso con dudas.”

 

Y por eso hoy quiero decirte algo importante:

No estás empezando desde cero. Quizás este sea el año en el que aprendes a poner límites, o a ser menos inflexible, o a cuidarte un poco más, o a soltar lo que ya quedó atrás.

Tal vez sea el año en el que descubres algo de ti que no habías querido ver.

Estás empezando desde tu experiencia, desde tu crecimiento, desde tu aprendizaje, desde todas las veces en que la vida te pidió coraje… y tú respondiste.

Recuerda: Este Año Nuevo no tiene que ser perfecto. Tiene que ser auténtico. Tiene que sentirse tuyo.

Impulsar tu año no es presionarte a cambiarlo todo, es reconocerte, escucharte y dar pasos que honren quién eres y quién quieres ser.

Así que respira profundo… Agradece por llegar hasta aquí.

Y permítete confiar que este año puede sentirse distinto, porque tú estás decidiendo vivirlo distinto.

Impulsa tu Año Nuevo… avanza a tu ritmo, con calma, con intención y, sobre todo, con amor hacia ti.

Ps. Rocxana Croce P.

 

domingo, 29 de octubre de 2023

ARTE TERAPIA

 

“Las pinturas tienen una vida propia que se deriva del alma del pintor”.

Vincent Van Gogh.

 

La arteterapia es una forma de terapia que utiliza el arte como medio para mejorar la salud mental y emocional de las personas.

A medida que más personas descubren los beneficios de esta práctica, se está volviendo cada vez más difundida en el mundo.

 

¿Qué es la Arteterapia?

El arte terapia es una disciplina que se instala en un campo intermedio entre el arte y la psicología, es decir, combina el proceso creativo y artístico con la psicoterapia.

Usa el arte como un lenguaje visual para a expresión personal, por lo que su objetivo no es la producción de obras con perfección estética.

En arte terapia se considera que toda persona tiene la capacidad de ser creativo y puede proyectar su mundo interno a través del arte, por lo que no es necesario tener conocimientos previos de técnicas artísticas.

El proceso por el cual es hecha la obra es más importante que el resultado final.

En este sentido, el arte terapia se diferencia de las clases de arte ya que el arte terapeuta no se focaliza en enseñar técnicas artísticas, salvo cuando esto sea necesario para promover la capacidad expresiva de los pacientes, de modo que logren crear una obra que refleje de la mejor manera posible su experiencia interna.

El arte terapeuta es quien acompaña y apoya a la persona en el trabajo con diferentes materiales artísticos. En el proceso creativo se utiliza el arte para explorar, expresar y comprender emociones e ideas.

Con el terapeuta se genera una reflexión en torno a la obra que ayuda a dar significado y comprender la experiencia.

El lenguaje no verbal del arte es rico en metáforas que hablan de nosotros mismos, de nuestro mundo interno e imaginario.

El arte nos permite justamente abrirnos a distintos espacios de experiencia subjetiva y nos aumenta la capacidad expresiva. Se promueve un proceso simbólico que permite elaborar y transformar a través de las obras.

Hacer arte implica establecer una vía de comunicación con nuestra propia persona y realizar un ejercicio de introspección y autoconocimiento por medio de la expresión.

Los terapeutas de arte emplean una amplia variedad de medios artísticos, como pintura, dibujo, escultura, escritura, collage y música, para ayudar a las personas a explorar sus emociones, resolver problemas, mejorar la autoestima y encontrar un sentido de identidad.

No es necesario ser un artista talentoso para participar en arteterapia; de hecho, se valora la autenticidad sobre la habilidad artística.

 

Veamos los beneficios del Arteterapia 

1-En la Gestión del Estrés y la Ansiedad: sin duda que muchas personas experimentan altos niveles de estrés y ansiedad en la vida cotidiana, sobre todo en los últimos tiempos post pandemia.

La arteterapia proporciona un espacio seguro para expresar y liberar estas tensiones a través del arte.

Pintar, dibujar, escribir o modelar arcilla pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional.

2-Superación de Traumas: Aquellos que han sufrido traumas pueden encontrar dificultades para verbalizar sus experiencias. La arteterapia les permite comunicar sus sentimientos y recuerdos de una manera no verbal, lo que puede facilitar la curación y la recuperación.

3-Mejora de la Autoestima: Porque a través de la creación artística, las personas pueden descubrir su capacidad para crear belleza y significado. Este proceso puede aumentar la autoestima y la confianza en uno mismo.

4-Desarrollo de Habilidades de Comunicación: Porque en las sesiones de arteterapia, las personas pueden explorar cómo se sienten sin mediar palabras. Y a medida que desarrollan la capacidad de comunicar sus emociones a través del arte, también pueden mejorar sus habilidades comunicacionales.

5-Fomenta la Exploración de la Identidad y la Creatividad: Sin duda, Las personas pueden explorar su identidad, sus deseos y su creatividad de formas que tal vez nunca antes habían considerado, sin ser juzgados.

6-Entrena la Memoria: Arteterapia implica la utilización de la memoria en varias formas. Al trabajar en actividades o proyectos artísticos a largo plazo, como un mural o una serie de dibujos, se requiere recordar los detalles y la progresión del trabajo. Además, al utilizar técnicas artísticas específicas, se pueden aprender y memorizar procesos, pasos y conceptos relacionados con el arte.

7-Potencia la Concentración: El arte, especialmente si hablamos de dibujo, requiere una atención plena y concentración en el proceso creativo, ya que debemos enfocar nuestra atención en los detalles, las formas, los colores y las texturas que estamos creando.

8- Sirve de apoyo para Tratamientos Psicológicos: Al trabajar junto con profesionales de la salud mental, la arteterapia puede ayudar a los individuos a explorar y abordar de manera más profunda sus desafíos emocionales y psicológicos. El arte actúa como un medio no verbal de comunicación y expresión, permitiendo a los pacientes acceder a aspectos de sí mismos que pueden resultar difíciles de abordar verbalmente.

9-  Mejora la Intuición:  El trabajo de las propias emociones  ayuda a trabajar con el  propio cuerpo. Permite revivir y ser consciente de las reacciones instintivas o sensaciones que genera el cuerpo ante una u otra situación.

Ese entrenamiento ayudará, a futuro, a detectar cuando una situación es favorable. O, de lo contrario, el cuerpo la rechazará por intuición.

10-Aumenta la capacidad de Resignificar: Este beneficio es muy significativo. Y es que a través de la arteterapia la persona va a cambiar el significado de muchas de las cosas que le ocurren o vive para darles otro sentido que le hace sin duda, más grande y mejor


¿Por qué considerar llevar un taller de Arteterapia?

 Aquí hay algunas razones para hacerlo:

 Primero: El Bienestar Mental y Emocional: La arteterapia es una forma efectiva de cuidar tu salud mental y emocional. Puede ayudarte a enfrentar desafíos, resolver problemas y sentirte más equilibrado emocionalmente.

Segundo: La Expresión Creativa: La arteterapia te brinda la oportunidad de expresarte de una manera única y creativa. Puedes descubrir talentos y habilidades artísticas que nunca supiste que tenías.

Tercero: La Comunidad y Apoyo: Los talleres de arteterapia suelen ser espacios de apoyo donde puedes conectarte con otros individuos que comparten tus experiencias y desafíos.

Cuarto: El Aprendizaje Continuo: La arteterapia es un proceso continuo de autodescubrimiento donde puedes seguir aprendiendo y creciendo a lo largo del tiempo.

En resumen, la arteterapia es una poderosa herramienta de sanación que ha demostrado mejorar la salud mental y emocional de muchas personas.

 "Cuando se pierde la experiencia creadora, desaparece el sentimiento de una vida real y significativa". Donald Winnicott.

Acuarela: Flama DelCroce.

Ps. Rocxana Croce P.

 


viernes, 12 de mayo de 2023

¿Cómo saber si debo de ir al psicólogo?

 

«La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar». 

Carl Rogers.

Muchas personas, en algunos momentos de su vida, particularmente si son situaciones nuevas o estresantes, pueden llegar a preguntarse: ¿puedo gestionar estos problemas por mí mismo/a o necesito acudir a algún profesional? ¿En qué ocasiones se puede/debe acudir a un psicólogo? ¿Existe alguna señal de alerta en estas circunstancias?

A lo largo de nuestra vida y en nuestro desarrollo personal, todos los seres humanos pasamos por determinadas circunstancias difíciles y complicadas que nos hacen sentir y encontrarnos mal, tristes, solos, desmotivados, nerviosos, agobiados.

Este malestar puede llegar a bloquearnos, dificultando encontrar soluciones e interfiriendo en nuestro funcionamiento habitual.

Aunque es algo muy personal, estas circunstancias donde las emociones que nos hacen sentir mal aunado a los problemas que nos impiden vivir la vida que deseamos o que nos generan un gran sufrimiento, son un punto de inflexión donde suele ser conveniente pedir ayuda para poder identificar y analizar el problema y encontrar soluciones adaptativas.

 

Algunos de los indicadores más comunes para saber cuándo acudir al psicólogo son:

1-La apatía, cuando se ha perdido o reducido considerablemente la ilusión, las ganas y la capacidad de disfrutar de actividades que antes nos parecían atractivas. Sientes que no vale la pena nada.

2-Utilizar conductas negativas como forma de evasión, por ejemplo, usar o abusar del alcohol, el cigarro u otras drogas para evitar o eliminar ciertas preocupaciones o problemas que son recurrentes es una señal de que algo no está funcionando de forma adecuada.

3-No superar problemas o situaciones del pasado que te impiden seguir hacia adelante. Sentir que algunos acontecimientos o hechos pasados te afectan más de lo esperado, quedando enredado en esa situación e impidiéndote superarlo y afrontar el futuro con optimismo y esperanza.

4-Sentirse incapaz de resolver problemas que pueden surgir en diferentes ámbitos de la vida como el familiar, social, laboral.  Puede que se hayan puesto en práctica distintas opciones para resolver la situación, pero se hayan fracasado, por lo que uno empieza a dudar de sus capacidades personales.

5-No saber identificar o gestionar nuestras emociones, teniendo respuestas poco ajustadas o desproporcionadas a la situación. Sentirse irritable, agresivo, con cambios de humor, llanto fácil, etc.

6-Cuando tus pensamientos negativos son muy recurrentes y te agobian o te limitan.

7-Cambios en el apetito, el sueño con presencia de insomnio, agotamiento y pensamientos obsesivos o disminución en el deseo sexual sin aparente explicación.

8-Problemas físicos como consecuencia de somatizar ciertos problemas, dolores en distintas zonas del cuerpo, presión en el pecho, incremento de la frecuencia cardiaca, hiperventilación, sudoración…etc.

9-Cuando los problemas te rebasan en tu vida, exceden tu límite de control y no puedes manejarlos por ti solo. No encuentras la manera de resolverlos.

 

¿Necesito ayuda psicológica?

La ayuda psicológica es un tratamiento común para diversos problemas de salud mental. Esta es recomendable cuando un  problema interfiere con nuestro funcionamiento y vida diaria. Puede ayudarnos a entender lo que está sucediendo y desarrollar las herramientas necesarias para lidiar con ello.

Por ejemplo, si estás preocupado por alguna conducta o sentimiento que estás teniendo, podría ser una buena opción. O cuando notas que tienes dificultades en distintos aspectos de tu vida, o te está costando lidiar con ellas, también, si te está siendo difícil cuidar de ti.

 

Veamos los beneficios de la ayuda psicológica

Considera la consulta psicológica como  un espacio de seguridad, donde podrás expresar y comunicar todas tus dudas, miedos y problemas sin temor a sentirte juzgado o criticado.

El mismo hecho de ser escuchados, aceptados y validados ya es en sí mismo terapéutico y puede ser de gran ayuda.

Los psicólogos y psicólogas somos personas formadas en el conocimiento científico, la ética y la imparcialidad que brindamos en la asesoría especializada que permite al consultante o paciente, el análisis funcional de determinada situación, episodio, conflicto que lo aflige o agobia y lo guiaremos y supervisaremos, mediante un proceso de redescubrimiento personal,  rompiendo con esa “visión de túnel” que muchas veces nos impide ver más allá del problema y encontrar soluciones que brinden bienestar y una mejor calidad de vida a la persona en busca de ayuda.

Sin embargo, el psicólogo no sólo te ayudará a solventar una situación de crisis, problema, conflicto o trastorno, si no que te ayudará a conocerte, cuidarte y dirigir tu vida hacia los valores que realmente son importantes para ti, con la autoestima necesaria.

 

 Por tanto, la terapia psicológica nos ayuda a lo siguiente:

1.Aprender nuevas herramientas para lidiar con los problemas

2.Sanar heridas y soltar patrones

3.Mejora de habilidades de comunicación

4.Mejores relaciones interpersonales

5.El Empoderamiento para hacer cambios por nosotros mismos

6.Mejorar las funciones cognitivas

7.Una Mejora en la salud física

8.Mayor satisfacción, bienestar y felicidad

 

Ir a psicoterapia es regalarnos esa oportunidad para conocernos, aprender, sanar y crecer. 

Es un espacio seguro, guiado por un especialista, donde podemos expresar lo que estamos viviendo y sintiendo, y donde aprendemos las herramientas necesarias para construir la vida que realmente queremos vivir.

 

En resumen, entre otras cosas, una consulta psicológica puede ayudarte a:

Disminuir y/o aprender a convivir con los síntomas que interfieren en tu vida.

Encontrar y analizar el origen de esos síntomas, pudiendo trabajar desde la raíz todas las circunstancias, comportamientos y emociones vinculadas al conflicto.

Trabajar en el autoconocimiento, desarrollando a la par la autoestima y confianza en sí mismo.

Fomentar estrategias y habilidades personales que mejorarán tu resiliencia.

Hacer conscientes tus valores, principios y objetivos, adoptando un mayor compromiso con ellos y potenciando una actitud más activa en el logro de tus metas.

Desarrollar tu asertividad mediante técnicas de comunicación, resolución de conflictos, habilidades sociales, … Que te sean útiles no sólo para resolver el problema actual, si no cualquier posible reto futuro.

 

¿Por qué cuesta ir al psicólogo?

Existe, pero cada vez es menos, un estigma sobre la salud mental. Pensamos que la mente es diferente al cuerpo, que están separadas. Pero no es así. No hay salud sin salud mental. Cuerpo y mente están integradas, se relacionan. Igual que cuidamos nuestro cuerpo cuando nos rompemos un hueso o sentimos dolor tenemos que cuidar nuestra mente.

Otra creencia es pensar que si vas a terapia es dependencia, fragilidad, debilidad. Y, ¡al contrario! Ir al psicólogo es adquirir herramientas, recursos, conocerse. Ir a terapia es una decisión muy valiente y te hace libre, consciente.

 

 Minimizamos nuestras experiencias

En muchas ocasiones no validamos nuestros problemas y nos decimos que aquello que nos sucede no es motivo suficiente, no es para tanto. Pero por mínimo o sinsentido que consideres tu dolor, está aquí contigo y necesita tu atención.

Puede ser que los problemas en tu vida no sean realmente graves, pero no es necesario estar en el peor momento de tu vida para sentirte mejor.

 

Algunos ejemplos de aspectos que se pueden tratar en terapia, sin necesidad de tener un diagnóstico son:

Acerca de gestión emocional. Una emoción que te atraviesa y te cuesta canalizar ya es un gran motivo para ir a terapia.

Sobre la Autoestima. La autoestima es una raíz en nuestra vida. Si tienes inseguridades, miedos, te tratas desde la crítica, etc.

En situaciones de duelo. No tiene por qué ser tras la pérdida de un ser querido. Puede ser también una ruptura (sentimental, familiar, amical, laboral), una pérdida en tu vida que tienes que integrar.

Acerca de problemas de comunicación.

Temas referentes a la sexualidad. Por desgracia estos problemas se viven desde el silencio, pero son comunes y otro buen motivo para pedir ayuda.

Revisa todas tus áreas vitales y observa si hay alguna de estas áreas en la que puedas sentirte mejor.

 

Conclusión

Tomar la decisión de acudir al psicólogo y comenzar un proceso de psicoterapia es una decisión personal, a veces difícil porque aún convivimos con ciertos prejuicios sobre la salud mental, por ejemplo, que para acudir a un psicólogo se debe de tener un problema mental grave o estar en una situación muy complicada, lo que dificulta acudir a consulta y sólo agrava más el cuadro de sufrimiento.

Sin embargo, y como hemos visto, son muchas las situaciones en las que se podrían utilizar los servicios de un psicólogo y sus beneficios son indudables.

Si en algún momento sientes que toca invertir en ti, hazlo, que tu bienestar florezca para vivir de forma plena.

Y recuerda que los psicólogos  de algún modo tocamos el alma de las personas, porque exploramos y tratamos con las emociones, el comportamiento y el pensamiento humanos.


Ps. Rocxana Croce P.


lunes, 17 de abril de 2023

LA CONVIVENCIA


 "Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos." Martin Luther King 

Ps. Rocxana Croce P.

Las relaciones basadas en el buen trato, el respeto y la convivencia en armonía contribuyen a construir una vida libre de violencia.

La convivencia es la capacidad de vivir juntos, entre todos los integrantes de la familia.

Como todas las facetas de nuestras vidas, la convivencia necesita un aprendizaje.

Desde que somos pequeños estamos relacionándonos con otras personas, tanto en el ámbito familiar como en el colegio, el trabajo, el vecindario. Vamos aprendiendo una serie de normas que van a regir nuestras relaciones sociales. 

En el ámbito familiar o con nuestro grupo de amigos y compañeros, debemos aplicar conceptos tales como tener paciencia, saber escuchar, respetar las ideas y opiniones de los demás, hablar con respeto, etc.

Las relaciones interpersonales forman parte intrínseca y esencial de la vida, ya que no se vive en el absoluto aislamiento.

De este modo, la convivencia hace referencia a la coexistencia, el acompañamiento constante, de individuos o grupos humanos compartiendo un espacio determinado, siendo ejemplo de ello, los contextos de convivencia familiar, escolar.

Durante una interacción pueden surgir diferentes conflictos e inconvenientes que pueden incluso derivar en disputas o pleitos.

La convivencia sana se sustenta en fomentar el respeto y tolerancia por las ideas ajenas, hábitos y costumbres, la responsabilidad con el otro y la solidaridad, sea en el hogar, en el aula académica, o en la vida en general.

Por otra parte, uno de los principales elementos que favorecen la convivencia dentro del hogar es la capacidad de resolver los conflictos, que se presentan en las diferentes etapas de la vida.

Los conflictos en las familias son parte de la convivencia, motivo por el cual es fundamental tener en cuenta que resolverlos de manera saludable fortalece la estructura familiar, incrementa la cohesión y el sentimiento de pertenencia.

Los conflictos se entienden como aquellas situaciones en las que dos o más personas perciben o tienen posiciones, valores, intereses, aspiraciones o necesidades diferentes o contrarias.

Pero el sólo hecho de pensar distinto no genera un conflicto, sino que este surge cuando frente a un asunto cada una de las partes considera tener la razón, lo que genera una situación de contraposición o pugna de ideas

Veamos cuáles son los elementos para una buena convivencia

- El respeto: Cuando establecemos cualquier tipo de comunicación con otra persona, la primera premisa es aceptar la dignidad de esta persona como tal, sin prejuicios ni discriminaciones, y entender que puedan tener pensamientos y opiniones distintos a los nuestros.

- La empatía: como la valiosa capacidad de colocarse en el lugar del otro.

-La comunicación: que permite el entendimiento y comprensión de las ideas y sentimientos frente a los hechos que relacionan a las personas, sin comunicación, sin diálogo es difícil mantener una saludable convivencia.

- La inteligencia: y es que, en las relaciones sociales, las buenas intenciones no son siempre suficientes. Cuantas veces hemos visto a personas que tienen el  don de la impertinencia y molestan continuamente sin ser conscientes de ello. Para tratar con inteligencia a los demás, es importante saber escuchar e intentar conocer a la otra persona y, en caso contrario, saber callar en determinados momentos. Una persona social y emocionalmente inteligente sabe estar y comportarse con personas muy diversas, social y culturalmente, aunque haya tenido quizá menos formación en la infancia. 

- La educación: Es una de las bases de una buena convivencia, y viene desde el seno de cada familia nuclear. Somos reflejo de la educación que nos han dado nuestros padres en nuestros hogares.

 

Y ¿cuáles son los Factores negativos para la convivencia?

- Los prejuicios: Estos implican una mala predisposición a la convivencia, lo que nos hará tener una actitud negativa ante los demás dificultando enormemente la relación. El prejuicio va en contra del respeto que cada persona merece.

- La intransigencia: Convivir con los demás supone un esfuerzo en conseguir puntos de acuerdo. Para ello, todas las partes deben ceder a menudo en sus posturas. Cuando alguien nunca está dispuesto a ceder, la convivencia no es posible, se podrá producir una relación de sometimiento o subordinación, pero nunca de auténtica convivencia.

- La falta de comunicación: "Hablando se entiende la gente" es un dicho popular realmente acertado a este respecto. Cuántas veces la falta de comunicación provoca situaciones difíciles en todos los ámbitos de nuestra vida, que podrían ser resueltas con una simple conversación.

 

Hablemos de La convivencia en el mundo actual

El ritmo de la vida actual y la revolución en las comunicaciones han creado un doble efecto: por un lado, hemos aumentado la cantidad y diversidad de personas con las que nos relacionamos, pero por otro, la calidad de la relación entre las personas se ha hecho más superficial.

La vida en las ciudades tiene hoy en día un común denominador:  es la falta de tiempo. Sin duda, Las prisas y el estrés no son buenos aliados para la convivencia.

Las relaciones en muchos casos se limitan a un simple saludo y la convivencia familiar se afecta en tanto el cansancio del día a día, del estrés laboral, las obligaciones académicas, las actividades del propio hogar.

En medio de ello, es evidente el impacto que los aparatos electrónicos como el celular, la Tablet, la computadora, La televisión, que muchas veces no dejan de funcionar
durante gran parte del día y comienza a sustituir las conversaciones entre los miembros de la familia.

Por tanto, es necesario poner los límites, que se expresan en todos los sentidos, y permiten regularnos desde el trato en la convivencia misma con las demás personas.

Establecer límites claros es necesario para una buena interacción, pero no siempre se trata ni se  conversa de antemano. 

Esta es una actitud coherente con nuestros principios y valores y en armonía con las otras personas porque permitirá desarrollar una relación madura, sana, donde el respeto será la variable que se imponga sin necesidad de estarla pidiendo. 

Por ello, para que funcione la convivencia entre las personas, esta debe ser entendida como un equipo, donde es probable que existan tensiones y conflictos, pero intentando que las mismas no se nos escapen de las manos.

Ayuda mucho a la convivencia, Distribuir roles y funciones.  Conviene además que a pesar de los espacios a veces limitados, cada persona tenga sus propios tiempos, sus momentos y estos sean respetados.

Para que exista una convivencia sana, deben existir los valores como la tolerancia, la justicia, la paz, la solidaridad y la libertad, entre otros; primando, sobre todo, la empatía en las relaciones con los demás. Al mismo tiempo, existen un conjunto de normas necesarias dentro de la interacción social que garantizan y regulen las buenas relaciones en cualquier ámbito. 

 

Decálogo para una convivencia armoniosa

Este decálogo se refiere a  estrategias para la sana convivencia, y poder  mejorar las relaciones familiares, amicales, entre otros.

1. Comunicarse de forma adecuada

La falta de atención, la poca claridad, la poca escucha, pueden producir que un miembro de la familia, el aislamiento o sentirse poco incluido. Si, por el contrario, conseguimos una buena comunicación sobre todo asertiva, los miembros se sentirán cómodos para expresar lo que sienten y lo que no les gusta.

2. Expresa tus emociones

Cuando somos capaces de expresar aquello que sentimos, hay más posibilidades de que se nos entienda. Es decir, hay empatía entre las partes, y lo importante es crear un ambiente de confianza, sin mentir, ni ocultar.

3. No juzgues o etiquetes

Cada persona tiene sus propias circunstancias y sus motivos por los cuales hace las cosas, por eso, dentro de las estrategias para la sana convivencia lo mejor es no juzgar y tratar de entender las razones que le han llevado a una persona, actuar de determinada manera.

4. Evita las comparaciones

Cada uno es diferente, con lo bueno o con lo no bueno; por  eso las comparaciones que de por si son odiosas, afectan la sana convivencia y solo tienden a generar inseguridad o malestar.

5. Usa el sentido del humor

El humor y las bromas permiten crear un clima positivo, donde predomina el buen humor y se activan nuestras endorfinas. Solo se debe de tener cuidado en no caer en el sarcasmo o las bromas de mal gusto que pueden afectar.

6. Muestra tu afecto

Es importante que, para la sana convivencia, el afecto se tome en cuenta y se exprese, acompañado con gestos como los  abrazos, para que sientan más seguridad, apoyo y cariño.

7. Respeta el espacio de cada uno

Cada persona necesita sentir que tienen su propio espacio, por eso se aconseja evitar invadir el espacio personal de cada uno, respetando los límites.

8. Celebra los logros de los miembros

Reconoce y apoya cuando algún miembro ha hecho algo bien o especial. El motivarse unos a otros, hace que entre todos consigan las metas propuestas.

9. Distribuye equitativamente las tareas del hogar

Lo más sano es que todos se unan para llevar a cabo las tareas de manera equitativa. Suele pasar que se carga de más labores a un miembro, y finalmente termina abrumado por la cantidad de trabajo. Lo conveniente es establecer rutinas en las tareas teniendo en cuenta la edad y el tiempo del que dispone cada uno.

10.Dediquense tiempo

De la misma manera que se necesita tener un tiempo personal, es necesario tener momentos para poder compartir inquietudes, distracciones, u otros planes que los unan. Desconectarte del mundo virtual un rato, compartir en familia algo distinto al trabajo y los estudios, y comunicarse de forma tranquila, son algunas de las consideraciones más efectivas que podemos implementar en tu vida diaria.

La convivencia es un arte.

Cuando comemos para calmar la ansiedad

  ¿Te ha pasado que estás preocupado, estresado o ansioso y, de pronto, sientes unas ganas enormes de comer? No necesariamente porque teng...