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jueves, 2 de febrero de 2023

La incertidumbre

 

La persona emocionalmente madura debe aceptar por completo el hecho de que vivimos en un mundo de probabilidades y de azar, donde no hay, ni probablemente jamás habrá, certezas absolutas, y debe darse cuenta de que no es para nada horrible

Albert Ellis.

El ser humano está expuesto a la incertidumbre desde el nacimiento hasta su muerte. Intentar tener el control de nuestra vida, la búsqueda constante de certezas, genera un exceso de preocupación que nos puede llevar a padecer un trastorno de ansiedad.

Si bien es cierto que existen numerosas herramientas que nos ayudan a enfrentarnos a lo desconocido cabe destacar la importancia de conocernos, de indagar en nuestro pensamiento para poder reeducarle, potenciando así los recursos que todos llevamos dentro.

La vida está llena de incertidumbre y preocupaciones por el futuro. Si bien muchas cosas quedan fuera de nuestro control, la forma que tenemos de pensar es clave para hacer frente a circunstancias difíciles y afrontar con confianza a lo desconocido.

¿Cómo podemos manejar toda esta incertidumbre? Cada vez hay menos cosas seguras, sabemos que nuestra vida puede dar un vuelco de 360 grados en un momento.  

La incertidumbre nos rodea.  Ya sea que se trate de una pandemia mundial como la vivida a partir  del 2020, la economía, la salud, las relaciones interpersonales, afectivas, etc.…. mucho de lo que nos espera en la vida sigue siendo incierto.

Como seres humanos, anhelamos seguridad, queremos sentirnos seguros y tener un sentido de control sobre nuestras vidas y nuestro bienestar.

El miedo, la incertidumbre puede hacer que uno se sienta estresado, ansioso e impotente sobre la dirección de la propia vida, puede agotarnos emocionalmente

Las personas somos diferentes en la cantidad de incertidumbre que podemos tolerar en la vida. Algunas personas parecen disfrutar tomando riesgos y viviendo vidas impredecibles, mientras que otras encuentran angustiante la incertidumbre de la vida.

Pero todos tenemos un límite. Si se siente abrumado por la incertidumbre y la preocupación, es importante que sepa que no está solo. También es importante darse cuenta de que no importa cuán desamparado y desesperado se sienta, hay pasos que puede tomar para lidiar mejor con circunstancias incontrolables, aliviar su ansiedad y enfrentar lo desconocido con más confianza.

Aprender a afrontar la incertidumbre

La incertidumbre es una parte natural e inevitable de la vida. No todo en la vida es constante o totalmente seguro, y aunque se puede tener control sobre muchas cosas, no se puede controlar todo lo que sucede, como demostró la pandemia del coronavirus, donde aprendimos que la vida puede cambiar de manera rápida y muy impredecible.

Un día las cosas pueden ir bien, al siguiente día se enferma repentinamente, pierde su trabajo o se encuentra luchando para mantener a su familia.

Para hacer frente a toda esta incertidumbre, muchas personas utilizan la preocupación como una herramienta para intentar predecir el futuro y evitar sorpresas desagradables.

La preocupación puede hacer que parezca que tiene cierto control sobre circunstancias inciertas, puede creer que le ayudará a encontrar una solución a sus problemas o le preparará para lo peor.

Tal vez si simplemente se angustia por un problema el tiempo suficiente, si piensa en todas las posibilidades o considera otras opiniones, encontrará posiblemente una salida, una solución.

La preocupación recursiva, crónica no puede dar más control sobre eventos incontrolables; simplemente nos roba el disfrute del presente, agota la energía y nos mantiene muchas veces con insomnio por la noche.

 

Hay formas más saludables de lidiar con la incertidumbre, y eso comienza con ajustar la  forma de pensar.

-Es aconsejable concentrarnos en manejar aquellas cosas que están bajo nuestro control.

-Desafiar la necesidad de certeza.

-Aprender a tolerar mejor la inevitable incertidumbre de la vida.

-Reducir los niveles de ansiedad y estrés.

Gran parte de la vida es incierta en este momento y muchas cosas quedan fuera de nuestro control, como controlar la propagación de un virus, la recuperación de la economía o si tendrá trabajo.

Cualesquiera que sean nuestros miedos o circunstancias personales, en lugar de preocuparnos por lo incontrolable, tratemos de reenfocar nuestra mente aspectos que estén bajo nuestro control.

Por ejemplo, si se atraviesa una situación de desempleo donde los ingresos se ven mermados, aún se tiene el control de la propia energía que se destinará a buscar trabajo en internet, enviar currículums o establecer contactos.

De manera similar, si está preocupado por su salud o por un diagnóstico reciente, por ejemplo, aún se puede tomar medidas para reducir los niveles de estrés, buscar  el apoyo en los seres queridos.

Al concentrarnos en los aspectos de un problema que se puede controlar de esta manera, se pasará de preocuparse a ser parte de la resolución activa de problemas.

Por supuesto, todas las circunstancias son diferentes y puede encontrar que en algunas situaciones todo lo que puede controlar es su actitud y respuesta emocional.


 ¿Cómo enfrentarnos activamente a nuestras emociones?

Cuando las circunstancias están fuera de nuestro control, es fácil sentirse abrumado por el miedo y las emociones negativas. Cuando los miedos y las preocupaciones irracionales se apoderan, puede ser difícil pensar con lógica y ver con precisión la probabilidad de que suceda algo malo

Negar o reprimir nuestras emociones solo aumentará el estrés y la ansiedad, y nos hará más vulnerable a la depresión o el agotamiento.

Cuando no se puede hacer nada más sobre una situación, aún podemos enfrentar activamente nuestras emociones, incluso las más negativas y atemorizantes.

Permitirnos experimentar la incertidumbre, puede ayudar a reducir el estrés, a aceptar mejor las circunstancias y encontrar una sensación de paz al enfrentar los desafíos.

Si bien la incertidumbre es parte de la vida, a menudo para tratar de hacer frente a la incomodidad, buscamos en exceso la certeza, buscamos incluso la seguridad de los demás, en repetidas ocasiones preguntemos a los amigos o familiares si estamos tomando la decisión correcta, o buscamos información en internet en un esfuerzo por eliminar la incertidumbre.

También podemos adoptar  un comportamiento inadecuado de aplazar o posponer situaciones porque al no tomar decisiones, estamos intentando evitar que sucedan cosas malas.

 

¿Qué podemos hacer para tolerar mejor la incertidumbre?

1. Acepta que tener preocupaciones y miedos, es totalmente normal. Intentemos compartirlos con alguien de confianza que sepamos nos sumará. 

Identifica los factores desencadenantes de la incertidumbre, porque mucha incertidumbre tiende a ser autogenerada, a través de una preocupación excesiva o una perspectiva pesimista. Sin embargo, fuentes externas pueden generar cierta incertidumbre, especialmente en momentos como este. Leer noticias en los medios que se centran en los peores escenarios, pasar tiempo en las redes sociales en medio de rumores y verdades a medias, o simplemente comunicarse con amigos ansiosos, puede alimentar los propios miedos e incertidumbre. Al reconocer los factores desencadenantes, se puede tomar medidas para evitar o reducir su exposición a ellos.

 2. Trata de estar o centrarse en el presente y evite pensar sobre lo que podría pasar en el futuro.  Mas bien dirige la atención a lo que está sucediendo en este momento. Cuando tu mente vuelva a preocuparse o los sentimientos de incertidumbre regresen, vuelva a enfocar su mente en el momento presente y en su propia respiración.  Déjalo ir. Responde a las situaciones hipotéticas que te pasan por la cabeza reconociendo que no eres un adivino; no sabes lo que pasará. Todo lo que puedes hacer es dejarte llevar y aceptar la incertidumbre como parte de la vida.

 3. Céntrate en metas y acciones sencillas que sí que puedes realizar.

4. Busca la información justa y de fuentes fiables.

5. Ante situaciones difíciles de incertidumbre no te descuides a ti mismo.

6. Sigue haciendo tus actividades habituales, sobre todo aquellas que te reconforten para no caer en el la ansiedad o depresión.  Tómate un tiempo para relajarte. Elige una técnica de relajación como meditación, yoga o ejercicios de respiración profunda y trata de reservar tiempo cada día para la práctica regular.

7. Duerme lo suficiente. La preocupación y la incertidumbre excesivas pueden perturbar su sueño, al igual que la falta de un sueño de calidad puede alimentar la ansiedad y el estrés. Mejora tus hábitos diurnos y tomarse un tiempo para relajarte y descansar antes de acostarte, puede ayudarte a dormir mejor por la noche.

8. Evita funcionar de forma automática con tus emociones y activa tu lado racional.

9. Cuando sientas que la situación te sobrepasa… ¡para! ¡sé consciente!

10. Piensa antes de dejarte llevar y elige cómo quieres actuar.

Todas estas prácticas mejoran el funcionamiento en situaciones de incertidumbre y ayudan a tomar mejores decisiones, con lo que obtendremos mejores resultados a largo plazo. 

Finalmente, si el miedo se mantiene en el tiempo, es importante plantearnos la posibilidad de acudir a terapia psicológica  donde aprenderás herramientas para la gestión de situaciones o emociones que pueden llegar a ser desbordantes sin ayuda.

Recuerde: la incertidumbre es una parte natural e inevitable de la vida.

Por último:  OBSERVA A tu alrededor, presta atención a todo. Incluso dile sí a la incertidumbre, a todo lo que en tu vida aun no parezca resuelto. Dale tiempo al tiempo.


Ps. Rocxana Croce P.

 


sábado, 19 de noviembre de 2022

El Ghosting


 Quizás te ha pasado alguna vez que conoces a alguien, intercambias números de teléfono, tienes varias citas, empiezas una relación, todo parece ir bien…. y de repente un día te deja en visto, no lee tus mensajes, te bloquea del WhatsApp, deja de seguirte en el Instagram, te elimina del Facebook…, se esfuma de repente, sin dejar rastro…. Te deja.


Ghosting, es una palabra que se traduciría como "hacerse el fantasma”, es cuando una persona se va, literal  como un fantasma de tu vida, sin ninguna explicación.

El ghosting es una práctica que puede generar una gran angustia en la persona, sintiéndose ignorada y, en ocasiones, despreciada.

Con la rapidez de empezar una relación por las redes en estos tiempos, también hay rapidez para acabarla

El ghosting es el resultado de la inmediatez, del anonimato de las redes sociales,

es algo a lo que cada vez más personas deben hacer frente.


Hay consecuencias que el ghosting tiene tanto para quien lo sufre como para quien lo practica.

1ro La autoestima se ve dañada y tiene que atravesar un periodo de duelo que conlleva el fin de una relación, sin tener todas las respuestas sobre los motivos de la ruptura.

2do Experimentar un sentimiento de culpa, donde surgen remordimientos por haber dejado a alguien de esta manera.

3ro Quien practica el ghosting según los expertos, tiene miedo al conflicto, evita a toda costa los enfrentamientos, incluyendo el tener que decirle a alguien de frente, que ya no desea continuar la  relación.

Sherry Turkle, psicóloga y profesora del Instituto Tecnológico de Massachusetts, aseguró que en estos tiempos  nuestros dispositivos están redefiniendo las relaciones humanas. Y con las nuevas tecnologías nos hemos acostumbrado a desligarnos de la gente simplemente no respondiendo.

 Y eso empieza con los adolescentes, que crecen con la idea de que es posible que le envíen a alguien un mensaje de texto y que no reciban nada por respuesta.

Según Turkle, "eso tiene serias consecuencias, porque cuando nos tratan como si pudiéramos ser ignorados, empezamos a dudar  de nosotros mismos y al mismo tiempo tratamos a los demás como personas que no tienen sentimientos en este contexto, por lo que empieza a disminuir la empatía”.

La psicoterapeuta estadounidense Elisabeth J. La Motte cree que para mucha gente hoy en día el decir adiós o acabar con una relación es incómodo y "lo evitamos “.

Las personas invierten mucho tiempo socializando a través de las nuevas tecnologías, compartiendo la vida privada en las redes sociales y cada vez se experimenta incomodidad con el contacto interpersonal".

Según LaMotte, "cuando se analiza la psicología de los que practican el ghosting, en algunos casos se observa que han sido heridos por personas que consideran más importantes que ellos mismos y que han sufrido rupturas de relaciones que no han procesado correctamente". Incluso en ocasiones no son conscientes del daño que causan”, afirma LaMotte.

Para la persona víctima del ghosting, puede ser una experiencia muy dolorosa. El rechazo causa dolor. Y el ghosting es un rechazo que hace que el proceso de duelo de la ruptura se alargue".

Según LaMotte, "al principio la gente pasa por un proceso de negación y busca excusas para explicar la situación, como que la otra persona ha perdido el teléfono o ha tenido una emergencia". Y cuando son conscientes de la realidad, tienen que hacer frente al dolor de saber que el otro no se tomó la molestia de dignificar la relación y decir adiós".

LaMotte cree que, a veces, el final de una relación es el momento más importante, ya que "es una oportunidad para el crecimiento emocional".

Si alguien ha sufrido varias experiencias de ghosting, examine sus elecciones de pareja, ya que considera que hay que respetarse a uno mismo y no caer una y otra vez en el mismo patrón.

Maya Borgueta, psicóloga de la organización californiana Lantern, sostiene que el ghosting "está relacionado con el querer evitar el conflicto". Se quiere evitar el sentirse incómodo  ante, por ejemplo, el enfado o el llanto de la pareja al decirle que ya no desea continuar en la relación"

No hay duda de que la tecnología y el tipo de comunicación impersonal a la que estamos acostumbrados a través de internet o de las aplicaciones móviles, han hecho que sea más común esta práctica.

Realmente puede llegar a ser muy doloroso, te das cuenta de que esa persona no se está comunicando contigo y continúa con su vida como si no pasara nada. Por tanto, el proceso de duelo será más complicado e incluso puede reforzar las inseguridades que uno tiene y puede afectar relaciones futuras.

También puede tener efectos psicológicos negativos en la persona que lo practica, como un sentimiento de culpa y vergüenza, sintiendo que no puede manejar los momentos difíciles de una relación.


Algunas recomendaciones para superar el ghosting:

1. La Aceptación, afronta que la otra persona ha decidido desaparecer de tu vida por la razón que sea. Aceptar que eso ha ocurrido es incluso más importante que saber por qué lo ha hecho. A pesar de que el ghosting puede hacernos mucho daño emocional, es vital no permitir que ello nos duela más de lo necesario en nuestra autoestima.

2. Permítete sentir, es completamente lógico sentir tristeza. Tómate el tiempo que necesites para llorar o afrontar tus sentimientos frente a la pérdida. Permítete sentir el dolor, la decepción, la vergüenza o lo que sea que estés sintiendo en ese momento.

3. Cuéntaselo a alguien de confianza. Los estudios han demostrado que poner palabras a los pensamientos, es decir, hablar, nos ayuda a procesar experiencias dolorosas.

4. No te cuestiones, no te culpes. No hay nada malo en ti. La realidad es que en la mayoría de los casos ignorar a alguien es una manera de no afrontar los sentimientos y emociones de una persona.

5.Ten en cuenta que su actitud y comportamiento hablan más de esa persona que de ti.

6. No contactes, no necesitas ninguna explicación para pasar página: la aceptación lo es todo. Intentar contactar con la persona para buscar una explicación es muy probable que no sirva de nada.

7. Cuídate, practica  el autocuidado. recuerda que eres lo más importante. Apuesta por buenos hábitos en alimentación, deporte, sueño… que reducen la producción de cortisol, la hormona del estrés.

8. Pide ayuda. Por último, si crees que este rechazo te ha afectado más de lo que desearías, siempre puedes contar con la ayuda de un profesional de la salud mental.

 

Ps. Rocxana Croce P.

Cuando comemos para calmar la ansiedad

  ¿Te ha pasado que estás preocupado, estresado o ansioso y, de pronto, sientes unas ganas enormes de comer? No necesariamente porque teng...