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miércoles, 27 de enero de 2021

CEREBRO SECUESTRADO: LUDOPATÍA

 



La ludopatía es una patología que consiste en la alteración progresiva del comportamiento de la persona que experimenta una necesidad incontrolable de jugar, por encima de cualquier consecuencia negativa. Se le reconoce como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud y por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA).

La ludopatía tiene relación con los juegos que tienen capacidad adictiva, donde hay poco tiempo entre la apuesta y el premio conseguido. Tienen lugar en bingos, casinos y juegos online.

Es patológico cuando  la persona piensa, vive y actúa en función del mismo, dejando de lado otras necesidades u objetivos.

El ludópata presenta los mismos rasgos que un adicto:

- Repetición de una conducta o acción que resulta placentera y aumento de su frecuencia para obtener los efectos deseados.

- Pérdida de control de la persona.

- Aparición del síndrome de abstinencia si se interrumpe el hábito  (incapaz de resistir el  impulso a jugar). Conlleva graves problemas de dinero, pérdida del trabajo, crimen o fraude, y daño a las relaciones familiares.

 Causas

-          Genética

Se ha constatado que los hijos de padres jugadores tienen mayor riesgo de acabar siendo ludópatas que los hijos de personas no jugadoras. No obstante, el juego no es un rasgo físico o psíquico que se transmita de padres a hijos, sino que lo que el hijo hereda es una cierta propensión a hacerse adicto en caso de exponerse al juego.

-          Entorno familiar y social

El entorno más directo (padres y educadores) representa el modelo de aprendizaje e imitación de muchos jóvenes. Si se fomenta el juego sin restricción o se practica como un hábito normal dentro del entorno, existe el riesgo de que más adelante el joven se convierta en un jugador patológico. Por otro lado, el entorno social (amistades y grupos sociales en general), unido a un problema o falta de asertividad, también puede suponer un factor de riesgo.

-          Problemas psicológicos y sociales

Las personas que estén pasando por momentos de inestabilidad psicológica o que tenga problemas personales y sociales representan un grupo de riesgo importante a la hora de desarrollar ludopatía. El juego puede servir de escape para huir de la realidad y acabar convirtiéndose en un hábito patológico necesario.

Muchos de éstos juegos están pensados para enganchar, si los jugadores asocian ese hábito a momentos determinados, como una pausa para tomarse el café o cualquier tipo de ocio y disfrute, se refuerza la acción de jugar y se puede llegar a convertir en una necesidad.

En algunos casos, existe publicidad que se lanza de forma constante y que refuerza la idea de que el juego puede ser un medio para resolver problemas económicos y otro tipo de situaciones conflictivas derivadas de la escasez económica. 

 

Síntomas

Se comienza un período de autodestrucción. Los signos que pueden indicar un caso de ludopatía son:

_ Abandono de la vida laboral y social: el juego empieza a ocupar un lugar importante en la vida de las personas, se despreocupan de su vida laboral y de sus relaciones sociales. Presencia de una conducta pasiva y reservada. Acudir al casino frecuentemente, apostar en internet, pueden ser síntomas de juego patológico.

_ Problemas económicos: Falta de dinero, gastos imprevistos, préstamos, etc. La persona jugadora puede recurrir a la mentira para eludir responsabilidades y ocultar las consecuencias.

_ Trastornos de ansiedad y depresión: Su mente está preocupada por las apuestas, por tener dinero para apostar  y  ganar. Si no tiene acceso al juego, puede provocarle trastornos de ansiedad.  Los problemas económicos, mentiras acumuladas, el deterioro de las relaciones sociales y familiares, y el resto de situaciones conflictivas que conlleva el juego patológico, pueden conducir a una depresión.

 _ Cambios en la personalidad: como irritabilidad, falta de comunicación o, incluso, agresividad. 

Tratamientos

Una combinación de tratamientos es lo más efectivo:

ü    La terapia farmacológica es de gran utilidad, ya que los medicamentos ayudan a frenar los impulsos y a manejar los sistemas de regulación de la conducta

ü  La psicoterapia individual, cuyo objetivo es reforzar las conductas positivas y suprimir las negativas.

oCComo punto de partida hay que reconocer el problema y querer resolverlo.  El entorno familiar y social desempeñan un papel crucial.

ü  Restringir el dinero: evitar que el paciente ludópata vaya solo al banco, impedir que acuda a casinos, etcétera. Además, muchas veces el juego sustituye carencias, por lo que hay que intentar reforzar ciertos factores, como las habilidades sociales o la autoestima, para darle al individuo ese pilar que le falta y que, de alguna manera, encuentra en el juegos. 

 Ps. Rocxana Croce.





martes, 28 de abril de 2020

Recuperando nuestros juegos tradicionales



'Orandum est ut sit mens sāna in corpore sānō'
'Oremos por una mente sana en un cuerpo sano'. Décimo Junio Juvenal

La crisis por el Covid-19 ha modificado una serie de hábitos, costumbres y en general el modo de vida de las personas.

El uso de los recursos tecnológicos ahora se han convertido en herramientas y compañías necesarias para vivir el día a día en el confinamiento obligatorio. 

Las actividades educativas de aprendizaje son básicamente virtuales a través de internet, radio, televisión y donde los niños, adolescentes y en general las personas, permanecen durante varias horas sentados frente a una pantalla.  La actividad física se reduce notoriamente.

En tales circunstancias, se hace propicio y necesario recuperar de la memoria lúdica aquellos juegos populares y tradicionales que nos permiten poner en actividad nuestras habilidades motoras, sensoriales, de movimiento (Kinestésicas), sociales para un desarrollo más integral y de esa manera equilibrar el uso ilimitado o en demasía de los recursos tecnológicos.

Es necesario, es urgente recuperar los juegos tradicionales y enriquecedores  que se adaptan a la nueva situación de vida para todos y todas, tales como el trompo, saltar la soga, mundo, lingo, yaces, las escondidas, el aro, las canicas, los siete pecados, etc.

Combinando las actividades se logrará un mejor desarrollo físico y mental, mucho más adecuado que aquel donde el niño permanece sentado mucho tiempo, sin ejercitar sus músculos, sin descansar su vista y con el posible aumento de peso.

Al mismo tiempo podrá expresar mejor sus pensamientos, sus emociones, afrontará mejor la resolución de conflictos y también tendrá una mayor tolerancia a las normas y límites. por la distensión que el juego y la actividad física proporcionan.

Si algo de bueno nos va dejando esta crisis por la que atravesamos, es que se están recuperando algunos aprendizajes de antaño, algunos valores casi perdidos en el tiempo y sin duda, se fortalecen los vínculos familiares.


Ps. Rocxana Croce.

Cuando comemos para calmar la ansiedad

  ¿Te ha pasado que estás preocupado, estresado o ansioso y, de pronto, sientes unas ganas enormes de comer? No necesariamente porque teng...