viernes, 8 de septiembre de 2017

RINOSPLASTIA Y ASPECTOS PSICOLÓGICOS



El cuerpo humano no es más que apariencia, y esconde nuestra realidad. La realidad es el alma.
Victor Hugo.
Diversas son las motivaciones para decidirse por una intervención estética. Posibles accidentes o dificultades de respiración que dificultan el bienestar de la persona. También por problemas emocionales respecto a pacientes que viven acomplejados con su nariz ya sea por ser muy grande o aguileña.

Se sugiere que antes de tomar la decisión de una operación, pasar por un examen o consulta psicológica donde se exponga las motivaciones, deseos, y expectativas que se tengan al respecto. La estabilidad o equilibrio psicológico es un factor gravitante a considerar desde un inicio del proceso.

Si bien la cirugía es una posibilidad para encontrar un cambio frente a un descontento o incomodidad, es pertinente informarse bien sobre el tema. 

Analizar por un lado si esto es movido por un deseo personal de mejorar físicamente o mas bien es por lo que los demás piensen de uno, dándole demasiada importancia a la opinión ajena. 

Es aconsejable además, conversar con personas que pasaron por este procedimiento y escuchar sus experiencias.

Del mismo modo recabar necesaria información en relación al médico especialista, el lugar donde se realizara la operación, los efectos posteriores a la intervención, el nivel de ansiedad posible que pueda generarse. 

Hacer un ejercicio de visualizacion que nos facilite encarar el tema psicológico.

La baja autoestima puede ser una causa para someterse a una operación de estética.  La idea de que no somos aceptados por nuestro aspecto físico, de no sentirnos estimados puede llevarnos a tener la idea fija y terminar en un quirófano.

Las criticas de terceros dijimos también, constituye un factor que puede empujar a una persona a tomar la decisión de operarse.  En este punto, si la persona no aprende a defenderse de las criticas u opiniones, se volverá vulnerable  e indefenso frente a los demás.

Si no se hace un análisis real de aquello que otras personas nos dicen, podemos caer en el juego de dejarnos llevar por nuestras inseguridades y querer "resolverlos" cambiando nuestra imagen.

Si bien la opinión de los demás puede ser importante hasta cierto punto, lo que cuenta es lo que pensamos de nosotros mismos.

Además consideremos nuestras expectativas respecto a la operación, porque si pensamos que con ella se resolverá por ejemplo la timidez, o los problemas de pareja o el rechazo; esta no es garantía de solución.
Mas bien sugerimos recurrir a un psicólogo que ayude a ir desarrollando y superando estos aspectos.

Se detectan a veces conductas obsesivas de perfección, donde no se tolera un defecto ante la belleza física y justamente se recurre a operaciones para arreglar aquello que nos produce inconformidad

Pero esto no garantiza el éxito y es posible que la frustración luego de la operación se apodere de la persona. 

Esto puede llevar a estados de obsesión en algunas personas donde no hay un limite y sí mas bien, una especie de adicción a la operaciones. 

Generalmente el transfondo es psicológico.

Todas estos problemas de falta de seguridad, de sentimientos de rechazo, búsqueda de aceptación, deben ser antes abordados por los especialistas, conjuntamente con un trabajo de profunda reflexión personal.

Ps. Rocxana Croce P.