sábado, 13 de agosto de 2011

El llanto terapéutico



No es raro que en la consulta profesional tengamos que enfrentar situaciones donde se pongan a prueba nuestra capacidad de contención necesarias para afrontar un proceso terapéutico.

El llanto no es ajeno en nuestras casuísticas y es por decirlo de algún modo, un catalizador de las penas y angustias que muchas veces invaden a las personas en medio de un conflicto o una situación difícil y hasta adversa.

El llanto es una expresión más del alma del ser humano, una forma de aflojar las tensiones y el estrés que el cuerpo en determinado momento necesita para aliviar ese peso que quiebra la postura.

Permitir al paciente dejar correr sus lágrimas es dejar que evidencie sus emociones y sentimientos más profundos.  El no hacerlo cuando se sienta la necesidad, es entorpecerse uno mismo el proceso y bloquearse emocionalmente sin llegar a comprenderse.

A veces es necesario "desnudarse" y dejar libre nuestro propio Yo para ver las cosas con más claridad y recuperar el equilibrio.

Beneficios del llanto:
  • Libera el estrés
  • El cuerpo se relaja
  • Disminuye la presión sanguínea
  • Permite conocernos mejor