lunes, 22 de diciembre de 2025

Impulsa tu Año Nuevo


 Este es el momento de mirar hacia adentro, tomar aire y recordar que un año nuevo no solo llega: se construye día a día

 

Hoy quiero que te regales este momento.

Un momento para ti… para escucharte, para sentir, para mirar hacia adelante sin prisa, sin exigencias y sin ese peso que a veces nos imponemos cuando llega un nuevo año.

Porque sí, el Año Nuevo tiene ese brillo especial…  también trae expectativas, metas, pendientes, planes que aún no concretamos.

Este mensaje es una invitación a impulsarte, pero desde un lugar diferente:

no desde la presión, sino desde la conexión. No desde la obligación, sino desde tu verdad.


Quiero compartir contigo tres impulsos que pueden marcar la diferencia.

1. El impulso de la claridad

A veces el ruido externo es tan fuerte que olvidamos preguntarnos:

“¿Qué quiero yo realmente para este año?”

No lo que se espera de mí, no lo que todos publican, no lo que “toca” hacer a cierta edad.

Sino lo que tu corazón lleva tiempo intentando decirte.

La claridad no llega de golpe.

Llega cuando te das permiso para sentir, para expresar lo que deseas y también lo que ya no quieres cargar.

Claridad es honestidad. Y desde ahí, todo cambia 

 

2. El impulso de la acción pequeña

No necesitas un gran plan para empezar.

Lo que transforma el año no es una lista enorme de deseos o propósitos, sino un paso sencillo hecho con intención.

Ese hábito que parece pequeño, pero que sostiene todo el proceso.

Ese movimiento que no hace ruido, pero que te mueve, que te saca de tu zona de confort posiblemente.

La acción pequeña es compasiva, realista y poderosa.

Te recuerda que avanzar no es correr… es mantener el ritmo.


3. El impulso interno

Ese impulso que nace cuando recuerdas tu historia.

Lo que has vivido. Lo que has superado.

Las veces que pensaste que no podías y aun así seguiste adelante, aún con miedo o incertidumbre.

Ese impulso es tu poderosa fuerza interna.

Esa parte de ti que quizás se ha cansado, pero no se ha rendido.

La que te susurras en tu auto diálogo:

“Puedes empezar de nuevo… incluso en medio del miedo, de la incertidumbre, incluso con dudas.”

 

Y por eso hoy quiero decirte algo importante:

No estás empezando desde cero. Quizás este sea el año en el que aprendes a poner límites, o a ser menos inflexible, o a cuidarte un poco más, o a soltar lo que ya quedó atrás.

Tal vez sea el año en el que descubres algo de ti que no habías querido ver.

Estás empezando desde tu experiencia, desde tu crecimiento, desde tu aprendizaje, desde todas las veces en que la vida te pidió coraje… y tú respondiste.

Recuerda: Este Año Nuevo no tiene que ser perfecto. Tiene que ser auténtico. Tiene que sentirse tuyo.

Impulsar tu año no es presionarte a cambiarlo todo, es reconocerte, escucharte y dar pasos que honren quién eres y quién quieres ser.

Así que respira profundo… Agradece por llegar hasta aquí.

Y permítete confiar que este año puede sentirse distinto, porque tú estás decidiendo vivirlo distinto.

Impulsa tu Año Nuevo… avanza a tu ritmo, con calma, con intención y, sobre todo, con amor hacia ti.

Ps. Rocxana Croce P.

 

jueves, 18 de diciembre de 2025

Navidad y familia

 

La navidad ilumina las casas, pero también los vínculos, recordando lo que realmente nos une.

 Las navidades despiertan emociones distintas en cada persona. Una época que, aunque suele presentarse como alegre, también mueve emociones profundas, recuerdos, tensiones y expectativas.

La Navidad no solo es una fecha en el calendario. Es un momento donde se activan nuestras dinámicas familiares:

lo que nos une, lo que nos duele, lo que extrañamos, lo que recordamos, lo que aún necesitamos sanar.

Lo que extrañamos, lo que recordamos, lo que aún necesitamos sanar.

Y todo eso es humano.

Desde la psicología, hay un concepto importante para estas fechas: vivir una Navidad consciente.

¿Y qué significa eso? Significa darte permiso para sentir sin juzgarte.

Si aparece la alegría, bienvenida.

Si aparece la nostalgia, también.

Si sientes incomodidad o cansancio, eso tiene un sentido y merece atención.

 

Quiero que te hagas una pregunta:

¿Qué necesito emocionalmente esta Navidad?

¿Quizá más conexión?

¿Quizá poner límites?

¿Quizás más alegrías?

¿Quizás más calma?

¿O tal vez bajar la exigencia de ser parte de reuniones que te desgastan?


No todas las familias son perfectas. Ninguna lo es.

Pero en cada familia existen oportunidades pequeñas:

un gesto amable, una conversación más tranquila, un “gracias”, un “te escucho”, un “te ayudo” o incluso un “hoy necesito espacio”.

La salud mental también se protege en Navidad.

Y está bien decir “no puedo” o “esto me incomoda”, así como también está bien abrir el corazón cuando lo sientes posible.

La Navidad no tiene que ser ideal, ni perfecta para ser significativa.

Puede ser simplemente más humana: menos perfección, más presencia;

menos exigencias, más autenticidad.

La salud mental también se cuida en navidad


Este año, regálate algo valioso: 
tiempo para ti, comprensión para tus emociones y una actitud más compasiva para contigo y para con tu familia.

Que esta navidad puedas mirarte con honestidad, sentir sin culpa, conectar sin exigirte perfección y construir momentos de felicidad.

Ps. Rocxana Croce

 


miércoles, 17 de diciembre de 2025

Autismo y empleo, inclusión día a día

 

“Cambiar la mirada es abrir oportunidades”

Ps. Rocxana Croce P.

Hoy queremos romper mitos, ampliar miradas y comprender que el trabajo no solo es fuente de ingresos, sino también un espacio de identidad, autonomía y participación social.

Para muchas personas en el espectro autista, acceder y mantenerse en un empleo puede ser un camino lleno de barreras invisible, de procesos de selección poco inclusivos, de entornos laborales que no consideran la diversidad sensorial, y prejuicios que aún persisten.

Datos importantes señalan que el empleo en personas autistas, son quienes que menos empleo obtienen.

Las tasas de empleo para personas autistas son significativamente bajas en países como Estados Unidos (14-15%), Canadá (14,3%), Reino Unido (22%) y Australia (28%).

Estos datos resaltan los desafíos que enfrentan las personas autistas en el mercado laboral, incluso una vez que obtienen empleo es bastante frecuente que pierdan su trabajo por problemas en la interacción social y la falta de ajustes razonables. 

La mayor parte de los trabajos suelen ser no especializados y estar pobremente pagados.

El psicólogo español Juan Martos, con más de 20 años de experiencia en cursos y formación sobre autismo, presenta una visión general sobre el empleo de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), destacando los desafíos y oportunidades en este ámbito.

Las personas con TEA tienen habilidades valiosas para ciertos trabajos, como atención al detalle y sistematización, pero enfrentan barreras como el estigma, dificultades de comunicación y sensibilidad sensorial.

Además, señala la importancia del empleo para mejorar la calidad de vida de las personas con autismo y destaca la necesidad de adaptaciones en el lugar de trabajo y una mayor conciencia sobre el autismo en entornos laborales.

 

Retos y desafíos con los que se enfrentan las personas autistas en el ámbito laboral:

1- La falta de conciencia y el estigma: donde la desinformación sobre el autismo puede generar prejuicios y discriminación en el entorno laboral.

2- Las dificultades en la comunicación y la interacción social: Pueden tener problemas para interpretar señales sociales, participar en conversaciones o manejar conflictos, ya que a menudo no entienden las reglas no escritas. Así mismo, las interacciones sociales, como reuniones o fiestas de la empresa, pueden ser especialmente difíciles y abrumadoras.

3- La sensibilidad sensorial: La sobrecarga sensorial provocada por luces, ruidos, olores o texturas puede ser una distracción significativa y una fuente de estrés.

4- El entorno y la falta de adaptaciones y apoyos específicos en el lugar de trabajo: Muchas empresas no están preparadas para ofrecer las adaptaciones necesarias para que los empleados autistas puedan desarrollar su potencial.  La falta de apoyo, como instrucciones claras y directas o un espacio de trabajo adaptado, puede ser un obstáculo insuperable. 

Estos obstáculos pueden llevar a desventajas en los procesos de selección y dificultar la adaptación al puesto. 

Juan Martos destaca la importancia de los programas de transición de la educación al empleo, el empleo con apoyo y las adaptaciones en el entorno laboral y menciona que hay ejemplos exitosos en diferentes países, por ejemplo, en el sector de la tecnología de la información, hay claros ejemplos de empresas que colaboran en iniciativas para emplear a personas con neurodiversidad, como el autismo.

Microsoft trabaja con la experiencia de Specialisterne para identificar, capacitar y contratar talento de esta comunidad en sus proyectos, como una academia de inteligencia artificial y ciencia de datos.

Specialisterne es una empresa social y una organización internacional que se centra en potenciar los talentos de las personas autistas y neurodivergentes, brindándoles la oportunidad de mantener un empleo digno, a su vez ha colaborado con Microsoft en el pasado para crear programas piloto.

El especialista Martos destaca la importancia del papel del supervisor y jefe en el entorno laboral para personas con TEA, enfatizando la necesidad de instrucciones claras, retroalimentación constante y comprensión de las características únicas de estos trabajadores.

 Adaptaciones en el entorno laboral que recomienda el especialista Juan Martos:

-Garantizar horarios estables y tareas con cierto grado de estructura

-Hacer explícitas las normas o códigos no escritos

-Proporcionar instrucciones claras y secuenciadas

-Adaptar el entorno físico

-Asignación de un compañero tutor o “mentor”

-Contemplar los intereses especiales como un factor de posible éxito laboral

-Tener en cuenta el ámbito laboral de la tecnología de la información

-La formación continua

-La importancia de no atribuir mala intención a los comportamientos o comentarios de las personas con TEA en el trabajo.

 

Importancia de la inserción laboral de las personas con TEA

En primer lugar, se trata de mejora la calidad de vida de la persona autista

Segundo, en el ámbito personal se han observado muchos aspectos positivos: una mejora de la autoestima, la gestión del propio dinero, practica de las habilidades entrenadas, el contacto con personas sin discapacidad, el establecimiento de planes de futuro, la satisfacción personal.

Tercero, en el ámbito profesional: la ayuda a otros compañeros, el desarrollo compartido, en ocasiones del trabajo, etc.

Ventajas de contar con colaboradores autistas en un centro laboral

ü  Las personas con autismo sin discapacidad Intelectual poseen muchas habilidades (en ocasiones excepcionales).

  • ü  Son especialmente buenos para prestar atención a los detalles.
  • ü  Son Meticulosos en sus actividades y rutinas.
  • ü  Pueden desempeñar de manera certera y con confianza trabajos en los que la sistematización es fundamental.
  • ü  Otros disfrutan con tareas repetitivas y pueden ser muy eficientes en tareas en las que se repita un procedimiento.

Sin duda, el trabajo influye en el bienestar de las personas y la falta de actividades y responsabilidades puede afectar negativamente a los adultos con autismo, aumentando el riesgo de problemas de salud mental.

El trabajo es un derecho de toda persona, y en los adultos autistas es también una oportunidad para mostrar capacidades que el mundo está aprendiendo a considerar.

 


Del bucle mental a la calma

 

Ps. Rocxana Croce P.

¿Alguna vez has sentido que tu mente no para? Como si dieras vueltas y vueltas a lo mismo, sin encontrar salida.

Son los pensamientos repetitivos que nos atrapan, nos desgastan y no nos dejan descansar.

La preocupación constante y los pensamientos negativos se convierten, a veces, en un patrón de pensamiento que se caracteriza principalmente por no parar de darle vueltas a una misma idea sin parar.

Es una forma de pensamiento que se caracteriza por ser circular y no productivo. se enfoca en analizar y revisar constantemente los mismos pensamientos y preocupaciones.

un bucle menta son esos pensamientos repetitivos que giran sin descanso, que pueden ser preocupaciones del futuro (“¿qué pasará si…?”), revisiones del pasado (“debí haber hecho…”), o autocríticas (“no soy suficiente”).

Este bucle genera ansiedad, insomnio, cansancio emocional y hasta síntomas físicos.

¿Por qué nos quedamos atrapados en los bucles mentales? Existen varias razones:

Sucede que el cerebro se coloca en modo supervivencia: la mente intenta anticipar y controlar para protegernos, pero termina exagerando.

Hay un sesgo de negatividad: el cerebro recuerda más lo malo que lo bueno, por eso se queda pegado a preocupaciones.

Hay una necesidad de control y no todo podemos controlarlo y como no toleramos la incertidumbre que nos asusta, damos vueltas y vueltas buscando una respuesta que nunca llega.

Muchas veces, creemos que pensar más nos ayudará a resolver, cuando en realidad nos crea más ansiedad.

Consecuencias de vivir en bucle

·       Vivir en el bucle nos roba energía.

·       Genera estados de ansiedad y estrés acumulado, un desgaste emocional.

·       Impide descansar y dormir bien.

·       Bloquea la mente para tomar decisiones.

·       Aleja del presente y del disfrute en el aquí y ahora.

 

  ¿Cómo identificarlos?

Es fácil confundir la rumiación con la reflexión o la planificación, pero hay señales claras para diferenciarla. Los pensamientos rumiantes tienen algunas características específicas:

  • 1-    Son repetitivos: La misma idea vuelve una y otra vez, aunque no quieras.
  • 2-    Son intrusivos: Aparecen sin que los llames y pueden interrumpir lo que estás haciendo.
  • 3-    Se centran en lo negativo: Suelen girar en torno a errores, preocupaciones o temores, muchas veces exagerados.
  • 4-    No conducen a una solución: A diferencia del pensamiento reflexivo, no generan acciones concretas ni nuevas alternativas.
  • 5-    El malestar: En lugar de aportar claridad o alivio, aumentan la ansiedad y el estrés.

 

Estrategias prácticas para salir del bucle

  • ü  Nombrar lo que pasa. Decir: ‘estoy rumiando, estoy sobre pensando’, ayuda a reconocer lo que nos pasa en ese momento y permite cortar la inercia o esa resistencia al cambio.
  • ü  Respirar de forma consciente. Cerrando los ojos, inhala profundo contando mentalmente hasta 4, luego sostén 4 segundos y exhala contando 6. Hazlo varias veces, en cualquier momento del día como una profilaxis mental y tu mente se calma.
  • ü  Traer la atención al presente o anclar en el presente. Observa a tu alrededor: luego nombra 5 cosas que ves, 4 que escuchas, 3 que tocas, 2 que hueles y 1 que saboreas.
  • ü  Escribir lo que piensas. La escritura es terapéutica, permítete pasar los pensamientos a un papel, es como vaciar la mente para externalizar las cargas mentales y obtener una mayor autoconciencia, claridad y control emocional aliviando la tensión. 
  • ü  Mover el cuerpo. Caminar, estirarte, hacer ejercicios, bailar: todo eso ayuda a desbloquear la mente.
  • ü  Reestructurar o cuestionar tus pensamientos.  Es una técnica terapéutica para identificar y modificar patrones de pensamiento negativos o irracionales, reemplazándolos por otros más realistas y saludables. Preguntarte: ‘¿esto que pienso es un hecho o solo es mi interpretación?’ abre espacio con flexibilidad a otra mirada.

 

Reflexión

Hay que recordar que la calma no significa “no pensar”, sino tener el control de qué pensamientos atender y cuáles dejar pasar.

La mente puede ser tu cárcel o tu refugio. Depende de cómo la entrenes.

Recuerda: salir del bucle mental es posible, y la calma siempre está al alcance.


Cuando la sensibilidad puede convertirse en un problema

 

La sensibilidad a veces se confunde con fragilidad, pero es una fuerza distinta: la de percibir lo sutil, de entender sin que se diga, de conectar de verdad. Sentir no es un error. Es un don, una fortaleza.

Ps. Rocxana Croce P.

La sensibilidad es esa capacidad de percibir y sentir con intensidad lo que ocurre en uno mismo y en los demás— no es algo negativo en sí misma. De hecho, bien gestionada, es una fortaleza: potencia la empatía, la creatividad y la conexión humana.

Pero, como toda cualidad, puede volverse problemática cuando pierde su equilibrio.

La sensibilidad es como tener un micrófono muy potente para percibir emociones; el problema no es el micrófono, sino que el volumen esté tan alto que todo suene como un estruendo.

 

¿Cuándo la sensibilidad puede convertirse en un problema?

1.  Cuando hay una sobrecarga emocional constante y afecta la salud emocional.

Si La persona siente y procesa todo con tanta intensidad, si reacciona con angustia, llanto o ansiedad de forma muy frecuente, esto lo agota física y mentalmente, incluso con incluso síntomas psicosomáticos.

2. Cuando limita la capacidad de tomar decisiones, porque la intensidad de las emociones impide actuar o evaluar con claridad Y El miedo a herir a otros o a equivocarse frena las acciones necesarias. también cuando de por medio hay exceso de autocrítica o duda permanente.

3. Cuando interfiere con las relaciones, si te cuesta manejar comentarios, si Se interpretan como ataques o criticas las cosas mínimas, o desacuerdos y eso provoca conflictos constantes y Se acumulan resentimientos por sentirse constantemente herido.

4. Cuando la sensibilidad se convierte en hipervigilancia, la persona está en Estado de alerta ante posible críticas, rechazos o conflictos y provoca el aislamiento y/o evitación de interacciones. Aumenta la vulnerabilidad al estrés las pequeñas variaciones en el entorno (los ruidos, cambios de planes, gestos) que desestabilizan mucho.

5. Cuando el dolor ajeno paraliza Y sentimos que el sufrimiento de otros se absorbe como propio, lo que revela en la dificultad para poner límites sanos.

 

Entonces, cómo equilibrar la sensibilidad

1ro. Es necesario Fortalecer nuestros recursos internos, ayudándonos de técnicas de regulación emociona como el mindfulness, la respiración diafragmática.

2do. Aprender a filtrar las situaciones porque no todo requiere la misma carga emocional ni la misma respuesta.

3ro. Poner límites claros en el momento adecuado, diferenciando nuestra empatía de la carga emocional ajena.

4to. Desarrollar el asertividad en nuestras interacciones sociales, expresar lo que se siente sin herir y sin callar lo importante.

5to. Buscar espacios seguros para descargar y procesar lo sentido. En la privacidad y el lugar seguro que más nos permita soltar emociones.


Como vemos, la sensibilidad en sí misma no es un problema; de hecho, es una cualidad valiosa porque nos permite conectar con los demás, percibir los diferentes matices emocionales y apreciar lo bello o lo significativo.

Se vuelve un problema cuando empieza a generar malestar intenso o limitaciones en la vida diaria.

En psicología, esto no significa que “ser sensible” sea malo, sino que quizá se necesita aprender a regular la intensidad emocional para que la sensibilidad siga siendo una fortaleza y no un peso.

La sensibilidad en estos tiempos —con pantallas que no se apagan, noticias que nos bombardean, redes sociales que amplifican todo y una velocidad de vida que casi no da respiro— es como tener la piel sin filtro: se perciben más matices, pero también más ruido.


Gestionarla hoy requiere más estrategia que nunca, porque el entorno moderno estimula, sobrecarga y exige reacción inmediata.


Veamos algunas recomendaciones para gestionar la sensibilidad:

1. Seleccionar el flujo constante de los estímulos.

En ese sentido es importante Regular el consumo de noticias, no es necesario enterarse de todo, todo el tiempo. Porque eso hace daño en general.

Hay que dejar de seguir redes sociales que generen ansiedad o incidan en cosas excesiva.

Ayuda mucho permitirnos pequeñas desconexiones conscientes durante el día, programando “micro silencios” digitales (ej. 10 minutos sin teléfono varias veces al día).

2. Aprender a desacelerar en medio de la prisa

Desarrollar las rutinas de pausa: como practicar comer sin pantallas, dormir sin el teléfono cerca, caminar sin escuchar noticias.

Practicar el Mindfulness adaptado a la vida real: no solo meditar 20 minutos, sino detenerse 30 segundos para sentir la respiración antes de responder un mensaje.

Técnicas de anclaje rápido usadas comúnmente en Programación Neuro-Lingüística (PNL), permiten acceder a estados emocionales específicos mediante la asociación de un estímulo (el ancla) con la experiencia de ese estado, por ejemplo el  sentir los pies en el suelo, relajar los hombros, observar un punto fijo, Imaginar (visualizar) una imagen que represente el estado deseado. Presionar suavemente el pulgar contra el índice, Decir una palabra clave en voz baja.

 Practicarlos reduce el estrés y la ansiedad, mejora de la gestión emocional, aumento de la confianza y la motivación. 

3. Cuidar la energía emocional

Es necesario tener límites claros: no absorber conversaciones tóxicas o discusiones digitales eternas.

Mantener una distancia saludable con el drama: no todo lo que pasa requiere una respuesta emocional inmediata.

Y recordar que la empatía no es sacrificio: se puede sentir con el otro sin quedar agotado.

4. Reinterpretar la sensibilidad como fortaleza

Canalizarla hacia proyectos creativos, voluntariado o actividades que conecten con un propósito.

Transformar lo que duele en algo que inspire: desarrollar la escritura, arte, conversación, acompañamiento.

5. Redefinir el autocuidado

En un mundo que valora la rapidez, la sensibilidad puede recordarnos el valor de la profundidad.

El autocuidado ya no es un lujo, es una estrategia de supervivencia emocional.

Incorporar momentos de conexión real: observar, mirar a los ojos, reír sin filtros, escuchar sin prisa.


Decir que “la sensibilidad no es debilidad” es romper un mito que, por décadas, ha hecho que muchas personas escondan su forma genuina de sentir.

La sensibilidad como fortaleza implica aceptar que es parte de tu identidad, no algo que corregir.

Conlleva entrenarnos en la regulación emocional, para que la intensidad no nos desborde.

Implica elegir entornos y personas que valoren tu forma de sentir.

La sensibilidad puede ser una brújula para tomar decisiones más humanas y conscientes.

 


viernes, 17 de octubre de 2025

Mensajes Parentales

 

La manera en que hablamos con nuestros hijos moldea su mundo interno. No sólo educamos con lo que decimos, sino también con cómo lo decimos” Dra. Andrea Adabi

Los mensajes parentales que generan presión o estrés en los hijos pueden ser muy variados, pero generalmente se centran en expectativas poco realistas, en críticas constantes o en falta de apoyo emocional.

Este tipo de mensajes de los padres suelen estar cargados de exigencia, comparación y culpa excesivas, y pueden actuar como un factor estresante emocional, especialmente en hijos que buscan aprobación o que tienen un alto sentido del deber.

 La comunicación negativa, como gritos o castigos, también contribuye a generar estrés y ansiedad en los niños. Cuando las palabras se combinan con ironías, amenazas o desvalorizaciones, sus efectos pueden ser más duraderos que lo que un adulto supone.


🔴Veamos algunos mensajes parentales que generan presión o estrés:

1.Las comparaciones con otros: en frases como "Mira a tu hermano, él siempre saca buenas notas", "Los hijos de la vecina son más educados". “A tu edad yo ya trabajaba, estudiaba y mantenía a mi familia.”

2.Las exigencias académicas excesivas: "Si no sacas la más alta nota, no sales", "Tienes que ser el mejor en todo".

3.Las críticas constantes: "Eres un torpe", "Nunca haces nada bien", "Siempre lo arruinas todo". 

4.La falta de apoyo emocional: “No seas llorón”, “ya se te pasará”

5.El control excesivo: “No quiero que cometas los mismos errores que yo” “hazlo perfecto”

6.La culpa: “Con todo lo que yo he hecho por ti, es lo mínimo que puedes hacer”

7.La expectativa ajena: “Tú tienes que lograr lo que yo no pude.”

 

¿Veamos qué efectos tienen estos mensajes?

En 1er lugar, generan estrés y ansiedad

Cuando los padres son muy exigentes y tienen demandas excesivas hacia los hijos, estos se ven seriamente presionados porque las exigencias y los retos que imponen sus padres exceden sus capacidades, y sus recursos de afrontamiento.

Los hijos tienden a Preocuparse mucho, tienen pensamientos negativos. se desconcentran, están inquietos, también asumen conductas de evitación y de retraimiento como mecanismo de defensa, esto, resulta bastante perjudicial para su desarrollo ya que pierden importantes aprendizajes y oportunidades de crecimiento.

2do lugar estos mensajes Generan estados de tristeza que puede desencadenar en depresión.

Los hijos criticados de manera continua llegan a agostarse emocionalmente, sienten desesperanza en algún momento, Desconfianza de las propias destrezas y habilidades, con Sentimientos negativos como: desconsuelo, angustia, frustración, ira, desánimo, tristeza, desesperanza, apatía, irritabilidad, rabia, disminuye el interés por los hobbies y aficiones, e incluso pueden experimentar estados depresivos considerables.

3r lugar, hay Dificultades sociales

Los hijos de padres muy exigentes a través de sus mensajes afectan la forma de relacionarse del hijo. Muchas veces se sienten incapaces Para expresar adecuadamente sus puntos de vista, sus emociones, sus derechos, sus necesidades, y deseos. También presentan poca o escasa iniciativa, con un tono de voz bajo, inseguro, evaden la mirada y tienen sentimiento de culpa cuando no acceden a las exigencias de sus pares.  

Tienden a adaptarse obligatoriamente a las reglas, sin cuestionar la naturaleza de estas.

Ceden y se someten a los puntos de vista de otras personas, renunciando a sus propias convicciones.

Frecuentemente son excluidos por sus compañeros o amigos, por lo que desarrollan sentimientos de soledad y tristeza.

4to lugar. Problemas en la autoestima

Estos mensajes tienden a distorsionar la imagen y la propia valía de los hijos, afecta seriamente la forma en que el menor se percibe y se siente, ocasionando: complejos de inferioridad, desconfianza, sensación de fracaso e inutilidad, vulnerabilidad, dependencia entre otros.

5to. Lugar. Dificultan la autonomía emocional

Padres hipercríticos no fomentan la autonomía de sus hijos debido a que pretenden intervenir y controlar cada aspecto de sus vidas. Lejos de animarlos y prepararlos para que estén en capacidad de afrontar los retos diarios, se valen de la exigencia excesiva, la manipulación, y la crítica destructiva para conseguir conductas sumisas, y de obediencia. Se observa Dificultad para la toma de decisiones personales, Inmadurez emocional, Desmotivación, dificultad para la resolución de conflictos, Intolerancia a las frustraciones.,

6to. Lugar. Fomentan la culpa o el autosacrificio

Los hijos pueden priorizar las necesidades de los demás sobre las suyas, sintiendo por ello culpa.

Veamos con ejemplos de mensajes estresantes, su impacto emocional y la respuesta asertiva a la misma.

 

 

 

Mensaje estresante

Impacto emocional

Respuesta asertiva

1.“Con todo lo que hice por ti…”

Culpa, deuda emocional.

“Agradezco lo que hiciste, pero mis decisiones también necesitan respetarse.”

2.” A tu edad ya hacía todo eso solo.”

Inseguridad, presión por rendir.

“Tu experiencia fue diferente. Yo estoy haciendo mi camino a mi ritmo.”

3.“No quiero que cometas los mismos errores que yo.” 

Duda de uno mismo, miedo a fallar.

“Aprecio tu preocupación. Necesito aprender con mis propias decisiones.”

4.“Tú tienes que lograr lo que yo no pude.”

Exceso de responsabilidad, pérdida de identidad.

“Quiero que estés orgulloso/a, pero necesito elegir lo que me hace sentir bien a mí.”

5- “Te doy todo y así me pagas…”

Culpa, sensación de deuda eterna.

"Valoro lo que haces, pero lo que decido no es una forma de faltarte el respeto.”

6.“Eres mi esperanza, no puedes fallarme.”

Ansiedad, miedo al rechazo.

“Soy tu hijo/a, no una misión. Haré lo mejor que pueda, pero también cometeré errores.”

7“Si yo pude, tú también puedes.”

Invalidación, presión extrema.

 “Cada uno tiene sus propios desafíos. Yo también tengo los míos,”

 

   

Mensaje sano del padre/madre

En qué se enfoca

1.” Hice muchas cosas por ti porque quise darte lo mejor. No estás en deuda conmigo, solo quiero que seas feliz con tus decisiones.”

Libera de la culpa y fomenta autonomía.

2.Mi camino fue diferente. Me interesa más comprender el tuyo que compararlo con el mío.”

Respeto por la individualidad del hijo.

3.” He cometido errores, y quiero compartir lo que aprendí por si te sirve. Pero confío en tu criterio.”

Ofrece guía sin imponer.

4.” Tú no tienes que vivir mis sueños, sino los tuyos. Estoy aquí para acompañarte, no para exigirte.”

Respeta los deseos del hijo.

5” Lo que hago por ti lo hago con amor, no para que me devuelvas nada. Tu bienestar es suficiente para mí.”

Elimina la presión de retribución.

6“Creo en ti incluso si fallas. No estás solo/a, y no tienes que ser perfecto/a.”

Aceptación incondicional.

7“A veces te exijo porque me preocupo, pero estoy aprendiendo a confiar más en ti.”

Humaniza el rol parental y fomenta diálogo

 

 Recomendaciones para evitar mensajes parentales negativos:

1. Evita las etiquetas negativas:

En lugar de decir “siempre haces todo mal", “siempre fallas”, enfócate en el comportamiento específico que deseas corregir y ofrece apoyo para cambiarlo. 

2. Valida las emociones de tu hijo:

Reconoce y acepta los sentimientos de tu hijo, incluso si no los entiendes completamente. Evita frases como "Deja de llorar, no es para tanto" o "Los niños fuertes no lloran". 

3. Comunica con mensajes en "primera persona":

En lugar de culpar o criticar, expresa cómo te sientes y cómo el comportamiento de tu hijo te afecta. Por ejemplo, en lugar de decir "Siempre me interrumpes", di "Me siento incomodo cuando me interrumpes mientras hablo". 

4. Establece límites claros y expectativas realistas:

Los niños necesitan saber qué se espera de ellos y cuáles son las consecuencias de sus acciones. Asegúrate de que las reglas sean claras, justas y apropiadas para su edad. 

5. Fomenta la comunicación abierta y el diálogo:

Escucha a tus hijos con atención, no juzgues y anímalos a expresar sus opiniones. 

6. Reconoce sus logros y esfuerzos:

Felicita a tus hijos por sus logros, incluso los pequeños, y valora sus esfuerzos, no solo sus resultados. 

7. Sé un modelo para seguir:

Los niños aprenden observando a sus padres. Demuestra empatía, respeto y comunicación positiva en tus propias relaciones. 

10. Busca apoyo profesional si es necesario:

Si estás luchando con la comunicación con tu hijo o sientes que las frases o mensajes que empleas están afectando su desarrollo, considera buscar la ayuda de un terapeuta o consejero

 

Es importante promover el bienestar emocional y el desarrollo integral de sus hijos.

💡 Consejo psicológico adicional para los hijos ya más adultos:

Si estos mensajes se repiten constantemente, es importante trabajar la diferenciación emocional, que es la capacidad de estar cerca de los padres sin dejar que sus emociones gobiernen las tuyas.  Es útil también establecer límites claros, a veces con la ayuda de un terapeuta de ser necesario.

Ps. Rocxana Croce P.


martes, 2 de septiembre de 2025

Reinventarse después del adiós

Por dura que haya sido la experiencia, por costoso que haya resultado el error, siempre es posible volver a empezar. (Jorge Bucay)

Una ruptura no es solo una pérdida, también es una oportunidad para redescubrirse, para darse la bienvenida a uno mismo

¿Qué pasa luego de una ruptura afectiva?

Sin duda que dependerá de la magnitud y calidad de vinculo que se haya tenido con la pareja, y puede haber un impacto psicológico después del adiós.

A nivel del cerebro, ocurre que las emociones luego de la ruptura, se activan zonas cerebrales similares al dolor físico.

Además, hay reacciones comunes como la tristeza, ansiedad, el insomnio, la pérdida de apetito, la desmotivación.

Puede presentarse el “síndrome de abstinencia emocional, es decir que la mente busca al ex como una adicción.

Revisemos y recordemos que el proceso de duelo presenta fases:Negación: hay un shock ante el término de la relación, una reacción inicial donde se puede expresar en la frase “No puedo creer que se acabó”.

2.        Ira o resentimiento: Acá la persona puede sentirse irritable, mostrar enfado, a veces hacia sí misma o hacia otras personas en forma de autorreproches o búsqueda de culpables. 

3.       Negociación: En esta etapa, la persona busca encontrar formas de revertir la pérdida o minimizar su impacto. Se pueden hacer promesas, buscar soluciones alternativas o negociar con un poder superior. 

4.        Dolor y tristeza profunda: que conlleva a apatía y falta de ilusión por la vida. La persona puede sentirse aislada, experimentar cambios en el sueño o el apetito, y tener dificultad para adaptarse a la nueva situación. 

5.        Aceptación y apertura a lo nuevo: Finalmente, la persona acepta la pérdida y comienza a adaptarse a una nueva realidad sin la persona que ya no está en su vida. Se establece un nuevo orden en la vida, se forman nuevos vínculos y se recupera la ilusión por el futuro. 

¿Cuánto dura un duelo por separación?

La duración del duelo es muy variable y depende de factores individuales, como la intensidad del vínculo, la duración de la relación y la personalidad de cada persona. En general, se considera que un proceso de duelo saludable puede durar entre seis meses y un año y medio, según la Asociación Norteamericana de Psicología. Este período es variable y depende de cada persona y las circunstancias de la relación.

En este proceso existen Creencias y trampas mentales que frenan la recuperación

Mito 1: “Nunca voy a encontrar a alguien como él/ella.”
→ Replanteando esta creencia podemos pensar que hay otras personas que pueden sumarme a mi vida en el tiempo.

Mito 2: “Estar sola es un fracaso.”
→ Esto es una idea social y cultural de la pareja como requisito de valor personal que no es válida.

Mito 3: “Tengo que rehacer mi vida rápido.”
→ La prisa no ayuda al proceso de la sanación. Todo tiene su tiempo.

 

¿Y Cómo terminar una relación de forma respetuosa?

Si se decide terminar una relación, es importante hacerlo de manera honesta, asertiva y respetuosa.

A continuación, algunos consejos son: 

1-       Comunicarlo en persona: es mejor hablar con la pareja cara a cara, evitando los mensajes de texto o correo electrónico.

2-       Ser claro y sincero: Explicar las razones de la ruptura de forma sincera, clara y respetuosa, sin ser hiriente ni agresivo.

3-       Dar espacio: Después de la ruptura, es importante darse un tiempo y espacio para procesar la situación.

4-       No prometer quedar como amigos si se siente poco sincero o se ve difícil o forzado: es mejor no prometerla solo para suavizar la ruptura o quedar bien.

 

En resumen, terminar una relación es un proceso doloroso, pero es posible superarlo y seguir adelante con crecimiento personal.

Dar tiempo al duelo, buscar apoyo y cuidar de uno mismo son claves para sanar y encontrar la felicidad de nuevo. 

Lo que continua es el proceso de reinventarse y esto es a través de:

A. Reconectar con uno mismo, a través de actividades que se dejaron de lado. También es oportuno la práctica de la introspección y autoconocimiento. Explorar nuevas actividades, hobbies o aprendizajes.

B. Cuidar el cuerpo y la mente: a través de la práctica de ejercicio físico como regulador emocional.  Cuidar nuestra alimentación consciente y buscar terapia psicológica como acompañamiento.

C. Redefinir tu identidad. Darse la oportunidad en una nueva hoja, de escribir tu historia personal: ¿quién eres sin esa relación?  También es oportuno crear nuevos hábitos, y metas.

 Algunos ejercicios prácticos que pueden ayudar en este proceso son:

  • Tener un Diario del Renacer: donde cada noche se puede escribir una cosa aprendida de la ruptura y una acción para ti.
  • La Carta de cierre: donde se pueda escribir (sin enviar) una carta al ex para soltar lo pendiente.
  • El Mapa de posibilidades: donde puedas escribir una lista de cosas que siempre quisiste hacer y que ahora puedes iniciar.


Por último, cuando uno cierra una puerta, no es para quedarse en la oscuridad, es para abrir las ventanas y dejar que entre la luz.

Ps. Rocxana Croce P.

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