viernes, 15 de abril de 2016

ES POSIBLE LA ESPERANZA

La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte. Friedrich Nietzsche

Hay personas que desarrollan cierta habilidad para sentir esperanza en situaciones donde los demás no lo consiguen. Se tratarían de un ejemplo de lo que la psicología positiva define como rasgos o fortalezas.
La esperanza es un sentimiento que nos hace luchar por conseguir cualquier un objetivo en nuestras vidas. Si las personas trabajan, luchan y se esfuerzan es por la esperanza de conseguir algún fin. La esperanza es el motor de nuestra existencia.
La desesperanza sería lo contrario. Y una de las características de las personas que entran en una depresión es la falta de esperanza, donde la persona se vuelve pasiva y desganada, no tienen motivación para hacer algo, les falta ese motor porque han perdido las ganas, la motivación para seguir adelante.
La esperanza nos ayuda a poder soportar las dificultades que nos da la vida, de lo contrario nos hundiríamos.
Y tener expectativas en un futuro mejor tienen una función terapéutica y nos ayuda a sobreponernos de difíciles situaciones porque la esperanza está muy relacionada con el coraje que nos da las fuerzas suficientes para afrontar las situaciones más difíciles.
Cabe señalar también y como contraparte a lo expuesto anteriormente, que no debemos esperar imposibles ni tener expectativas sobre cosas que no sean razonables o posibles de alcanzar. 
Es así que debemos evitar ser excesivamente confiados. 
Y lo otro es ser muy desconfiados, porque esta visión pesimista nos hará pensar que no vale la pena trabajar ni esforzarnos ya que no conseguiremos nada.