domingo, 23 de febrero de 2014

Mindfulness o la capacidad de centrarnos en el momento presente

Mindfulness es una capacidad humana universal y básica, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento. Es la práctica de la autoconciencia.
A pesar de sus raices en el budismo, el mindfulness a menudo se enseña en forma independiente de la religión. La  psicología clínica y la psiquiatría desde la década de 1970 han desarrollado varias aplicaciones terapéuticas basadas en el mindfulness para ayudar a las personas que sufren de una variedad de enfermedades psicológicas, y de hecho la investigación ha descubierto que las terapias basadas en mindfulness son eficaces, en particular para la reducción de la ansiedad, la depresión, y el estrés.
La atención plena es un estado mental en la que una persona presta atención a la experiencia presente, sin rumiar sobre el pasado o preocuparse por el futuro. El entrenamiento con mindfulness (EM) hace hincapié en ejercicios de formación de atención y en aprender a observar la actividad de la mente, según Amishi Jha, profesora asociada e investigadora de la Universidad de Miami. 
En el campo académico es una herramienta importante para lograr en los estudiantes una atención sostenida, mejorar el aprendizaje, en la toma de decisiones y evitar el estrés psicológico
Al practicarlo se aprende a centrar nuestra atención donde queramos, evitando que preocupaciones, pensamientos, sensaciones, etc., nos aparten del presente. Quien haya practicado algún tipo de meditación, yoga, tai chi, etc., conoce esas sensaciones y lo que le costó llegar a sentirlas, llegar a centrarse sólo en el presente.
En esencia, el mindfulness supone una forma de vivir practicando en nuestras actividades cotidianas el ser conscientes de lo que estamos haciendo, como dice Hanh (2007), “mientras lavas los platos debes lavarlos simplemente", lo cual significa que mientras lo haces eres totalmente consciente de ello. "En esos momentos estoy siendo totalmente yo mismo, siguiendo mi respiración, siendo consciente de mi presencia, pensamientos y acciones”. De esa manera se consigue un estado de “plena atención” que impide que nuestra mente divague de un lado a otro, dejándose llevar por la multitud de pensamientos que la asaltan constantemente.
Practicar mindfulness nos permitirá, entre otras cosas, llegar a aceptar las cosas como son. No obstante, Kabat-Zinn (2007) nos aclara que “la aceptación no tiene nada que ver con la resignación. La aceptación de las cosas tal como son, muy al contrario, requiere una fortaleza y una motivación extraordinarias -especialmente en el caso de que no nos gusten- y una disposición a trabajar sabia y eficazmente como mejor podamos con las circunstancias en las que nos encontremos y con los recursos, tanto internos como externos, de que dispongamos para mitigar, curar, reorientar y cambiar las cosas que podamos cambiar”
Siguiendo a Lavilla, Molina y López (2008),  los beneficios que puede obtener cualquier persona, las dolencias a las que puede aplicarse, los beneficios de su aplicación a problemas de salud y los trastornos psicológicos donde pueden aplicarse las terapias que incorporan mindfulness.
Algunos de los beneficios que puede obtener cualquier persona:
  • Reduce distracciones y aumenta la concentración.
  • Reduce automatismos.
  • Minimiza la ansiedad.
  • Reduce el estrés.
  • Acepta la realidad tal y como es.
  • Disfruta del momento presente.
  • Aumenta nuestro autoconocimiento.
  • Reduce el sufrimiento.
  • Evita o reduce la impulsividad
  • Trastornos psicológicos donde puede aplicarse las terapias que incorporan el mindfulness:
    • Trastornos de ansiedad.
    • Trastornos del estado de ánimo.
    • Trastorno límite de personalidad.
    • Trastornos adictivos (drogas y alcohol).
    • Trastornos de la alimentación.
    • Trastornos psicóticos
                  
R.C.