viernes, 7 de junio de 2013

Zona confortable



Se describe  como "zona de confort" a aquel estado mental donde nos encontramos cómodos con nuestra vida actual, sin presiones y con nuestras aspiraciones cubiertas.
 
El factor económico no define la existencia de la zona de confort puesto que cada persona es diferente a las demás y por tanto en cualquier  nivel socio económico puede haber personas en zona de confort.
 
La diferencia entre las personas respecto a su zona cómoda son las aspiraciones y valores que poseen.
 
Hay una reflexión que toca el tema se llama "la vaquita". En esa reflexión se habla de un hombre jefe de familia, que a pesar de vivir en la pobreza y al día, estaba en su zona de confort. Años después, ese hombre alcanza el éxito y cuando se le cuestiona ¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?, el señor entusiasmado respondió: nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito.
 
Los países pueden estar en zona de confort. Sin profundizar en el tema, Venezuela es un país que a lo largo de su historia va permaneciendo en su zona de confort. Su vaquita actual es el petróleo.
 
También existe gente que a base de trabajo y esfuerzo ha logrado llegar a una zona de confort. Eso es excelente ya que significa que han cumplido sus aspiraciones. Lo malo es que cuando lleguan a esa zona, se queden ahí.
 
Algunas personas incluso estando descontentas con su empleo o situación actual, tienen temor de intentar salir de allí  pues consideran que siempre es mejor moverse en un ambiente conocido, aunque este no sea el mejor y se quedan en su zona de confort.
 
Si uno se queda anclado en las zonas de confort, estas podrían convertirse en un impedimento al desarrollo y  crecimiento.
 
No hay mayor limitante para el progreso que la comodidad, el conformismo, las famosas zonas de confort y permanecer en  estas áreas son peligrosas cuando son un freno al proceso creativo e innovador que exigen las vidas personales y profesionales.
 
Se podría interpretar como señal de conformismo,  miedo, falta de confianza, falta de nuevas aspiraciones y falta de ambiciones. Una vez que llegamos a nuestra zona de comodidad, podemos tomar un leve descanso, pero hay que considerar que estamos en un escalón, y que existen otros escalones que subir.
 
Para crecer hay que tener aspiraciones y ambiciones de diversa índole, por ejemplo se puede aspirar a conocer otras culturas,  a practicar un deporte,  a viajar, tener aspiraciones artísticas, a pertenecer a otros círculos sociales, aspiraciones intelectuales, amorosas, etc.
 
Recordemos que en este universo nada es estático y en la dinámica es que se crea, se innova y por ende, se crece.
 
¿Cómo hacer entonces para salir de la Zona de Confort o Zona Cómoda?
Fundamentalmente es  arriesgándose a hacer cosas que normalmente no hacemos.  Al comienzo puede ser incómodo o sentirse extraño, pero  al salir de la  zona cómoda para hacer otras  permitirá ampliar otras actividades, pensamientos, personas  que ayudarán a alcanzar los objetivos (anhelos), dándole otro toque a nuestras vidas, transformándola.


R.C.