jueves, 30 de marzo de 2017

CONEXIÓN MENTE CUERPO

Si deseas tener buena salud primero debes preguntarte si estás dispuesto a acabar con las causas de tu enfermedad. Hipócrates.


Indudablemente no podemos engañar a nuestro cuerpo con los pensamientos porque hay una conexión muy potente entre ambas.

Lo que podemos hacer y de manera saludable es elegir la ACTITUD con que enfrentemos los pensamientos, porque no todo lo que pasa por nuestra cabeza son pensamientos positivos.

El reto es justamente trabajar sobre aquellos pensamientos que nos desencajan el día o nos mortifican, peor aquellos que se cargan o arrastran durante mucho tiempo, los pensamientos recurrentes que nos visitan sin desearlos.

No decimos que sea una tarea fácil porque ello dependerá de la magnitud e importancia que tengan en nuestras vidas, pero si es posible manejarlos de una manera inteligente, y para ello hay que dejar de atribuirles un peso desmedido que afecte nuestra paz y salud emocional porque luego esto afectará directamente sobre nuestro organismo en forma de dolores musculares, contracturas, fatiga crónica, estrés, etc.

Asumamos una actitud  positiva, proactiva, finalmente la elección está en uno.

Ps. Rocxana Croce P.



miércoles, 1 de marzo de 2017

EMOTIVOS Y RACIONALES


NO HAY RAZÓN PRÁCTICA SIN SENTIMIENTOS

Tan negativa es la emoción desaforada
sin el freno de la razón, como la razón
sin el impulso de la emoción” Anónimo.


Los afectos no son contrarios a la racionalidad, por el contrario, lo racional motiva al desarrollo pensante y conciente, entabla ese equilibrio necesario que necesitamos para poder desenvolvernos con seguridad y confianza y con menos conflictos. Claro, no es fácil porque la balanza no siempre esta calibrada.

Llegar a armonizar razón y emoción tiene que ver con nuestras propias necesidades, con el valor que le atribuimos a las mismas y la responsabilidades inherente de éstas decisiones asumidas.

En éste camino, no se trata de suprimir las emociones negativas que muchas veces nos sucumben la realidad; se trata de controlar estas emociones, mantenerlas bajo control.

Buscar el bienestar psíquico no implica restringir nuestras emociones, tampoco imponernos una racionalidad; se trata de buscar y encontrar un acoplamiento, un engranaje que permita a ambos procesos poder convivir, con la convicción de que son parte de un todo y no contrarios. 
Esto es encontrar el equilibrio y parte de la madurez.

Ps. Rocxana Croce P.